empate a 94 en un derbi de 1980

"El árbitro se lavó las manos como Pilatos": el único empate en un Estu-Real Madrid

Movistar Estudiantes y Real Madrid, que se enfrentan este domingo, solo han empatado una vez: fue en 1980 y el final del partido tuvo mucha polémica

Foto: Fernando Martín y Juanma López Iturriaga en el segundo derbi madrileño de la temporada 1980-81. (Club Estudiantes)
Fernando Martín y Juanma López Iturriaga en el segundo derbi madrileño de la temporada 1980-81. (Club Estudiantes)

El jueves, con motivo del derbi contra el Real Madrid de este domingo, el Movistar Estudiantes convocó un acto con algunos de los protagonistas de su historia para hablar los enfrentamientos con su íntimo rival. Acudieron Vicente Ramos, jugador de ambos equipos en los 60 y 70; Alfonso Reyes, que también vistió las dos camisetas en los 90 y en la primera década de este siglo; y Pepu Hernández, entrenador en el último título colegial (estuvieron acompañados por Jaime González Castaño, director general de deportes del CSD, y el periodista Rubén Amón).

Ramos, Reyes y Hernández tienen decenas de historias que contar sobre los derbis que protagonizaron durante casi cuatro décadas, pero hay una, la del único empate entre ambos equipos, que solo podrían contar desde el punto de vista del aficionado. Fue en 1980 (aún estaba permitido el empate) y Ramos ya se había retirado, Reyes era un niño y a Pepu le faltaba una década para llegar al banquillo del primer equipo.

La de 1980-1981 fue la última temporada Fernando Martín en el Estudiantes. Luego fichó por el Real Madrid. (Club Estudiantes)
La de 1980-1981 fue la última temporada Fernando Martín en el Estudiantes. Luego fichó por el Real Madrid. (Club Estudiantes)

204 derbis desde 1950

Estudiantes y Real Madrid se han enfrentado en 204 ocasiones, la primera el 5 de marzo de 1950. De esos 204, 168 han sido en primera división, con un balance muy favorable al Madrid, que ha ganado 124. El Estu se ha impuesto en 43. El partido que falta es el que acabó en empate. Se disputó el 8 de noviembre de 1980 y terminó con un 94-94 tras una canasta de Slab Jones sobre la bocina que los árbitros no dieron por válida.

Con 94-93 en el marcador y un segundo por jugar, el jugador del Estu Charly López Rodríguez dispuso de dos tiros libres. Falló el primero y metió el segundo. El madridista Randy Meister sacó de fondo, pero en vez pasar el balón a un compañero se lo dio a Jones, que lanzó de inmediato y anotó. Mientras los jugadores del Estu se abrazaban sobre el parqué de la Ciudad Deportiva del Madrid, la mesa acabó anulando la acción.

En el libro 'Historia del baloncesto de España", Vicente Gil, base de aquel Estudiantes Mudespa, recordó el episodio diciendo que "los árbitros en esos tiempos ayudaban bastante a los equipos grandes". Junto a él, Charly y Jones, recién salido de la Universidad de Nuevo México, el quinteto lo completaban Alfonso del Corral y un Fernando Martín de 18 años que poco después fichó por el Real Madrid. "Durante la temporada se fue viendo poco a poco que con ese desparpajo era probable que lo perdiéramos la siguiente temporada y así fue", relató Gil.

Todavía hoy el Estudiantes dice que el empate acabó costándole la liga. El equipo colegial acabó segundo por detrás del FC Barcelona, pero con cinco victorias menos, y empatado con el Madrid, a quien superó porque ganó en la segunda vuelta en el Magariños.

"Prevaleció el conservadurismo"

Al día siguiente del empate, en 'El País', el periodista Miguel Ángel Calleja criticó la actuación del árbitro principal del partido, Carlos Bagué. "Un árbitro de la categoría de Carlos Bagué no se atrevió a dar por válido el resultado final (...) Como ocurre casi siempre y por no contradecir la tónica mundial, en todos los sentidos prevaleció el conservadurismo, pensaron que el Madrid jugaba en casa y que el empate debería dejar contentos a todos y se olvidaron de los abrazos que los colegiales se daban en el centro de la pista celebrando su bien ganado triunfo (...) Hay que insistir en el tema y decir que, si un jugador no puede hacer dos puntos desde el banquillo y todo se lo juega en la cancha, tampoco el árbitro debe recurrir a la banda para tomar la decisión bajo un caparazón".

Julio Carlos Díaz, en el 'ABC', opinó que la canasta debió subir al marcador. "Particularmente, y en este caso sólo se puede opinar desde el punto de vista personal, porque no hay forma de demostrar nada, creo que la canasta fue conseguida dentro del tiempo reglamentario, porque Jones lanzó nada más recibir la pelota y resulta improbable que se hubiese consumido el segundo que quedaba por jugar", escribió al martes siguiente (los diarios generalistas no salían los lunes).

La columna de 'Mundo Deportivo' crítica con el árbitro del Real Madrid-Estudiantes.
La columna de 'Mundo Deportivo' crítica con el árbitro del Real Madrid-Estudiantes.

Ese mismo día, en 'La Vanguardia', Juan Antonio Casanova, contaba el episodio de la siguiente manera: "Cabe recordar que el tiempo empieza a contar cuando toca el balón un jugador distinto al que saca y que es válida la canasta conseguida fuera de tiempo tiempo si éste ha expirado cuando la pelota ha salido ya de las manos del lanzador. De modo que todo depende del tiempo que Jones tuviera el balón en su poder antes de lanzar. Cuestión, en cualquier caso , de centésimas de segundo, que ni refleja el marcador ni puede contar el espectador. Y menos por televisión, que fue por donde lo vimos casi todos".

"Se lavó las manos como Pilatos"

Los tres son análisis bastante moderados, nada que ver con la pieza aparecida en 'Mundo Deportivo' el lunes 10 de noviembre y que cargaba con dureza contra el árbitro, a quien acusaba de tragarse el pito y le recomendaba la jubilación.

"A punto estuvo de ser un triunfo estudiantil, pero el árbitro principal Carlos Bagué Calls se "lavó las manos" como Pilatos y no hizo uso del cargo que ostentaba en aquel momento, pues era la máxima autoridad en la pista y el indicado para decidir, y no "pasarle la pelota" a su auxiliar (...) y menos los auxiliares de mesa", decía el artículo. "Alguien tenía que tomar una decisión y éste era Bagué, pero se "escondió" y no supo qué hacer. Intentó pasarle el "mochuelo" a su compañero, ¡pero fue la mesa!, quien hizo el "arreg!o". Las auxiliares’ no están para estas "feinas". Verdad Carlos...", finalizaba.

Nada que ver el tono de la crónica que su corresponsal, González Cabrera, había enviado un día antes, mucho más neutra y sin entrar a valorar la última acción del partido. En ese texto, el periodista señalaba a Corbalán y no a Meister como el autor del error en el saque y mostraba cierta condescendencia con el Estu. "El empate era de todos modos el justo premio a los jóvenes del Ramiro", escribió.

ACB

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