los nba ya estaban descartados de antemano

La FEB cede en la guerra con la Euroliga y convocará una selección de circunstancias

Jorge Garbajosa salió en conferencia de prensa a explicar que no quiere hacer sufrir a los jugadores, por lo que tampoco acudirán aquellos cuyos equipos jueguen en la Euroliga

Foto: Garbajosa y Scariolo departen en un entrenamiento. (EFE)
Garbajosa y Scariolo departen en un entrenamiento. (EFE)

Al final cede la Federación y, por lo tanto, pierde la selección de baloncesto. España acudirá a la ventana de noviembre con un equipo de circunstancias, sin jugadores de la NBA, algo que se sabe desde hace semanas, pero también sin ninguno de los que disputan Euroliga. Esta decisión ha sido la última, después de un intenso pulso que han mantenido la Euroliga y la Federación. Uno más en una larga historia de desencuentros.

Jorge Garbajosa, presidente de la federación de baloncesto, salió a explicar la película. La excusa oficial es que no se puede obligar a un jugador a estar con la selección si tiene la cabeza puesta en su club. No se puede presionar tanto a los baloncestistas ni dejar en sus manos una decisión que, en todo caso, iba a tener consecuencias indeseadas para los deportistas. Garbajosa, tantos años vestido de corto y disputando partido para España, terminó tomando la decisión que se lo ponía mejor a sus excompañeros: un paso al lado y dejarles seguir con sus clubes.

Sin la NBA y sin la Euroliga la lista queda algo coja, falta de buena parte del talento que ha hecho de España una de las selecciones más fieras del mundo. Toca una clasificación con rivales peligrosos como Montenegro y Eslovenia. 16 llamados, una mezcla curiosa de veteranos y noveles, buenos jugadores, evidentemente, pero lejos de lo que podrían llegar a ser con todos los recursos en el pabellón.

Víctor Arteaga, Javier Beirán, Quino Colom, Jaime Fernández, Sergi García, Nacho Llovet, Xabi López-Aróstegui, Albert Oliver, Oriol Pauli, Xavi Rabaseda, Sebas Saiz, Alex Suárez, Fran Vázquez, Javi Vega, Edgar Vicedo y Sergi Vidal son los 16 de Scariolo, que se ha tenido que comer el sapo de hacer una selección de circunstancias, exprimendo al máximo los recursos que puede llegar a tener el baloncesto español

"El baloncesto español no se merece esto, pero ahora nuestra prioridad es gestionar esta situación de la mejor manera posible", se lamentaba Garbajosa en una conferencia de prensa realizada para asumir que este pulso lo ha perdido. "Desde la FEB hemos hecho todo lo posible, hasta el último momento, por encontrar una solución práctica y razonable", abundaba el presidente, uno de los muchos actores de un conflicto que no existía y que entre unos y otros se han propuesto generar.

La cabeza de Jorge Garbajosa sigue pensando en el modo de un jugador. Él ha sido profesional de prestigio casi toda la vida adulta, y él se pone en su piel. "Todos los jugadores españoles han sido siempre un ejemplo de entrega y compromiso con el equipo nacional", empieza sus palabras el presidente. Nunca hay una crítica a los jugadores, menos aún en un caso como este, en el que las balas aparecían entre los despachos y no en las canchas.

Por el bien de los jugadores

"Poner a los jugadores en la disyuntiva de elegir jugar con el club con el que tienen contrato o con la Selección no solo es injusto, también es perverso", desarrolla Garbajosa, siempre del lado de sus excompañeros. "¿Está en condiciones anímicas de defender al equipo nacional un jugador que para ello debe dejar a sus compañeros y al club que le paga? Creo que no", se preguntaba el presidente. Este último argumento, en todo caso, es reversible, pues cabe cuestionarse si esos mismos baloncestistas no se sentirán raros jugando con sus equipos a sabiendas de que la selección está jugando y ellos pueden quedarse sin disputar el próximo Mundial.

La selección, obviamente, está muy lejos de su nivel máximo posible. Faltan muchos y muy buenos jugadores, es menos aún que una selección B. Y, a pesar de todo, Garbajosa espera que sea suficiente, que pueda competir contra otros equipos que también tendrán ausentes importantes. "Afortunadamente el baloncesto español tiene un grandísimo nivel. El talento y la ilusión de los jugadores nos asegura un equipo competitivo", explicaba en la sesión informativa.

La Euroliga gana, pero pierde el baloncesto. En realidad, cualquier decisión hubiese sido una derrota, pues o la selección o sus clubes se iban a ver privados de algunos jugadores en partidos importantes. La idea de la FIBA de copiar al fútbol y hacer parones en la temporada ha derivado en un conflicto serio. Y en un manojo de nervios para todos, pues la clasificación de España, que en otros tiempos se hubiese dado por hecha, ahora tiene nubarrones en el horizonte.

Hay, además, un daño añadido que tiene que ver con la justicia. Los 16 hombres que se batirán el cobre en los partidos de noviembre son los encargados de clasificar a España para el Mundial, pero difícilmente acudirán a él en caso de conseguirlo. Irán otros, simplemente, porque son mejores, y no tendrán así la recompensa que un jugador espera cuando compite en una clasificación, que no es otra que llegar, unos meses después, a vivir una de las mayores experiencias que puede tener un deportista, que no es otra que jugar una gran competición internacional.

ACB

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