El grito de auxilio del Bilbao Basket pone de relieve la fragilidad de la ACB
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necesita un crédito de un millón de euros

El grito de auxilio del Bilbao Basket pone de relieve la fragilidad de la ACB

El club necesita un millón de euros antes de 15 días para evitar entrar en concurso de acreedores. "No sabemos qué más podemos hacer", admitió el tesorero, Carlos del Campo

Foto: Imagen de la Asambela General del Bilbao Basket celebrada este lunes (Luis Tejido/EFE)
Imagen de la Asambela General del Bilbao Basket celebrada este lunes (Luis Tejido/EFE)

El Dominion Bilbao Basket lanzó el lunes una llamada de auxilio: o consigue una línea de crédito de un millón de euros en 15 días o irá de cabeza al concurso de acreedores. El equipo bilbaíno, que se quedó a las puertas de los 'playoffs', necesita esa cantidad para regularizar su tesorería y hacer frente a unos pagos de 1.095.000 euros antes del 30 de junio, entre ellos dos mensualidades (que serán tres) a la plantilla. Si no lo hace, podría no seguir en la ACB.

"No hemos sido capaces de convencer o de aportar credibilidad a ninguna entidad financiera y esa ha sido la razón por la que se ha denegado esa línea de crédito", explicó el tesorero del club, Carlos del Campo, en la Asamblea General Extraordinaria celebrada este lunes. "No nos cabe en la cabeza que después del trabajo que hemos hecho no seamos capaces de que nos den el crédito de un millón de euros. Desde el consejo nos sentimos agotados y con sensación de soledad".

En la asamble, la Junta Directiva explicó al detalle el estado de las cuentas del club, mucho mejor que hace dos años, cuando los problemas económicos le impidieron inscribirse en la ACB, aunque al final el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) le dio la razón. Entonces, el Consejo presidido por Xabier Jon Davalillo se encontró con una situación límite heredada de la gestión del anterior presidente, Gorka Arrinda. La deuda era de 6,5 millones de euros y el club estaba en la UCI.

Las explicaciones de Carlos del Campo.

Eso ha cambiado. Durante los últimos dos años, el Bilbao Basket ha reducido su deuda en dos millones, ha reducido los gastos de personal un 56% y los de explotación en un 46%. Se ha estabilizado, en definitiva, pero la ampliación de capital no cumplió las expectativas y le falta liquidez. Necesita ese crédito. "En estos dos años no hemos sido capaces de vender la credibilidad suficiente. Y no sabemos qué más podemos hacer", admitió Del Campo. "Presentas una masa de abonos que nos permite ingresar un millón y pico cada año —es el tercer equipo que más aficionados lleva a su pabellón—, una serie de convenios y unos pinchazos por televisión que están por encima de Madrid y Barcelona, pero no les sirve", añadió.

El Bilbao Basket no es una excepción. Al contrario: da igual a qué parte de la clasificación de la Liga Endesa se mire, las dificultades económicas son la norma. El Movistar Estudiantes, recién descendido, tiene una deuda con Hacienda de más de 8 millones de euros. El Laboral Kutxa, equipo que esta temporada a la elite del baloncesto europeo, atraviesa una situación económica preocupante. Y el Real Madrid y el FC Barcelona tampoco se salvan: la pasada temporada tuvieron pérdidas de más de 20 millones de euros, un desfase que solo es sostenible gracias al fútbol.

El año pasado, el Consejo Superior de Deportes (CSD) elaboró un informe sobre las cuentas de los clubes de la ACB ('Balance de la situación económica-financiera del baloncesto español 1999/2014'). En él se pintaba un panorama alarmante. "El principal problema de la competición es que los equipos siguen generando pérdidas importantes, que o bien son compensadas por ser una sección de un equipo de fútbol con recursos, como ocurre con el Real Madrid y el Barcelona, o por tener un socio mayoritario o patrocinador que asume las pérdidas", concluía.