El abrazo entre Reyes, el tobillo de Nocioni y la tiranía de Rudy
  1. Deportes
  2. Baloncesto
EL VESTUARIO, EXULTANTE CON LA TERCERA COPA

El abrazo entre Reyes, el tobillo de Nocioni y la tiranía de Rudy

El abrazo de Felipe Reyes fue la imagen de la celebración del Madrid. Por el vestuario blanco pasaron Florentino Pérez e Ignacio González, que felicitaron a unos jugadores que no pararon de bailar

"¡Me cago en la leche!", le dijo Florentino Pérez a Felipe Reyes mientras lo abrazaba y comentaban la prima que el presidente va a tener que pagar por el triunfo en la Copa del Rey. "¡Qué putada!", le respondió el capitán. El ambiente en el vestuario era de euforia: Llull, Rivers y Campazzo bailaban; Slaughter y Mejri se besaban el escudo; hasta Ignacio González celebraba. El Madrid, que estuvo 19 años (1993-2012) sin ganar la Copa, se ha acostumbrado en los últimos años a ganarla.

El abrazo entre Felipe Reyes y Florentino Pérez no fue el único que dio el capitán. Felipe VI sufrió otro ataque de afectividad del pívot cordobés, que lo abrazó después de que el monarca le entregara la réplica del trofeo. "Me salté el protocolo, pero no podía quedarme con las ganas de abrazar al Rey", explicó después.

No todos los jugadores del Madrid bailaron en el vestuario. Uno de ellos no lo hizo porque no podía hacerlo. Andrés Nocioni forzó para jugar la final pese a que tenía el tobillo izquierdo inflamado tras una torcedura en la semifinal contra el Joventut. "¡La tercera, la tercera!", gritaba el Chapu. Mientras sus compañeros, saltaban y bailaban, el alero celebraba su tercer título (los dos anteriores los había ganado con el Baskonia) de una manera más comedida. Tenía el tobillo "hecho polvo", dijo Rudy Fernández en rueda de prensa. Tanto el MVP como el entrenador madridista, Pablo Laso, pusieron al argentino como ejemplo.

"Yo llegué a jugar contra él cuando estaba cedido en el Manresa por el Baskonia y ese corazón ya estaba ahí. Cuando le miraba a los ojos, él me miraba como diciendo "¿Estás loco? Voy a jugar". Es un gran ejemplo de lo que queremos ser como equipo", relató Laso. Nocioni no solo jugó, sino que fue vital para el Madrid con 10 puntos, 7 rebotes y 4 espectaculares tapones.

El Madrid se quita un peso de encima

Por muchas finales de Euroliga que haya perdido, por mucho daño que le siga haciendo el Barça (que tiene una de las mejores plantillas de Europa, hay que recordarlo), la historia del Madrid en los últimos años es una historia de éxito. La sección encontró el rumbo en el verano de 2011 con la contratación de Pablo Laso, y estuvo a punto volverlo a perder el pasado verano, cuando el entrenador vitoriano tuvo pie y medio fuera del club. "No estoy pendiente de lo que se diga o hable de mí", dijo tras ser preguntado por ese episodio. El equipo pagó a principio de temporada esa incertidumbre y el palo que supuso el final de la temporada pasada, con las derrotas en la Final Four y en la final de la Liga Endesa. Pero el tiempo ha vuelto a dar la razón a los que confiaron en Laso, que agradeció públicamente el apoyo de la directiva.

"El año pasado perdimos la Liga Endesa y la Euroliga y en verano, con la Selección, tuvimos la decepción del Mundial, por lo que esto es muy importante para mí. Se lo dedico a los aficionado a y mi familia", dijo Felipe Reyes. Aquellas dos derrotas, que sentaron como dos fracasos, han ido arrastrándose hasta esta Copa. El título, además ante el Barça, libera a unos jugadores que son conscientes de que están mejor que hace un año a estas alturas, por lo que el final de temporada se prevé menos problemático, que no más exitoso.

Rudy y la Copa, un romance longevo

El Madrid acabó la final con 9 tapones, una cifra que demuestra el grado de implicación defensiva de sus jugadores. El colectivo, tanto delante como detrás, estuvo brillante, pero si hay un jugador al que el Madrid le deba el título, ese es Rudy Fernández. El escolta, que cumple 30 años en abril, promedió 14,6 puntos, 5 rebotes y 4,6 asistencias, números que muy pocos jugadores pueden firmar en Europa. A pesar de eso, quiso repartir el mérito entre todos. "La gente que me conoce sabe que el sacrificio es de todo el equipo. Los títulos los consiguen el trabajo de todos", afirmó.

A diferencia de su juego, la figura de Rudy no ha dejado de ser controvertida desde que estaba en el Joventut. Y su fichaje por el Madrid tras volver de la NBA solo ha exacerbado esa animadversión que genera. No hay pabellón en el que no le piten, afición que no le odie y rival al que no saque de quicio. Y a pesar de eso, él sigue siendo decisivo. El de 2015 es su tercer MVP en la Copa, tras los conseguidos en el 2004 y 2008 con la Penya. "Lo que cambia es la madurez. Soy más viejo, los años se van notando", contestó cuando le preguntaron por los 11 años que separan el primer y el tercero galardón individual.

Rudy Fernández ha hecho de la Copa del Rey su torneo (es el único que ha ganado tres veces el trofeo al mejor jugador), igual que el Real Madrid, que a la espera de que llegue la ansiada Euroliga, baila y celebra por su tercera Copa en cuatro temporadas.

Pablo Laso Florentino Pérez