El deportista a seguir | El gigante que dejó la NBA para dar oxígeno al gran líder del Real Madrid
Alex Len se ha convertido en el último fichaje del conjunto de Scariolo, un jugador dominador en la zona que llega para ayudar a Tavares y subir el techo del Real Madrid
Alex Len, el nuevo jugador del Real Madrid. (AFP7)
El Real Madrid de baloncesto vive un complejo proceso: cómo renovar su equipo, desde la plantilla al cuerpo técnico, pero seguir siendo competitivo al mismo tiempo. En los últimos años, el conjunto blanco ha sido uno de los grandes de Europa, sin duda, uno de los equipos a batir en la Euroliga, plagado de grandes estrellas capaces de luchar siempre por los grandes títulos. Pero este año se antoja de transición, con muchos cambios. El último, en plena competición.
Trey Lyles, Chuma Okeke, Gabriele Procida, David Krämer, Théo Maledon e Izan Almansa fueron los seis jugadores que llegaron en verano para reforzar al equipo. Veteranía, varios de ellos con amplia experiencia en la NBA y juventud con gran proyección llegaban a la casa blanca, escoltando el nuevo proyecto dirigido por Sergio Scariolo, el entrenador más exitoso de la historia de la Selección española y, sin duda, uno de los mejores técnicos del mundo.
Pero entonces, casi de manera inesperada, una pieza importante ha aterrizado en el conjunto blanco: Alex Len. El veterano pívot ucraniano, de 32 años, ha llegado al conjunto de Scariolo para tratar de reforzar una de las grandes debilidades del equipo: la zona. Y es que, si de algo puede presumir el Madrid, es de contar con el jugador más dominador de los aros en Europa de los últimos años, Walter Tavares. Pero había un problema que resolver: necesitaba ayuda.
El caboverdiano estaba obligado a echar horas extras en el Madrid. Solo él y Bruno Fernando eran pívots puros, pero el angoleño no era del gusto del técnico italiano, lo que provocaba que Tavares prácticamente lo jugara casi todo y que, cuando no estaba en pista, el Madrid sufriera en exceso en la zona. Y, en lo que fue la tónica del verano, el conjunto blanco miró a la NBA de nuevo para traerse a un jugador que está llamado a ser determinante. Len puede marcar las diferencias.
Con 2,13 metros de altura y 120 kilos, el gigante ucraniano ha llegado al Madrid para dar altura al equipo y poder en la zona. Y, sobre todo, repartir cargas con un Tavares muy exigido en los últimos años. Pero, ¿quién es Len? Pues, ni más ni menos, que un jugador con enorme trayectoria en la NBA, donde ha jugado la bestialidad de 704 partidos en franquicias tan importantes como los Suns, Hawks, Raptors, Wizards, Kings o los Lakers, donde ha compartido equipo con Luka Dončić.
Sin embargo, en los últimos años había comenzado a tener un peso residual en los equipos, especialmente por el estilo en la NBA con poco control de juego, donde los contraataques y el lanzamiento de tres se han convertido en la norma. Y, por esa razón, ha regresado a Europa en plenitud de facultades y con las ganas de demostrar en sus últimos años que puede ser un jugador decisivo. Un fichaje que llega al Madrid para convertirse en pieza angular del proyecto de Scariolo.
Y es Len, a pesar de su envergadura, es un jugador realmente rápido, con mucha movilidad y, especialmente, con muy buena mano. De hecho, el ucraniano tiene un 33% de acierto desde el triple, un factor sorpresa que le permite ser muy peligroso tanto cuando juega abierto como dentro de la pintura, donde es un jugador muy potente y complicado de parar con el balón en su poder. Ahora, es el momento de que demuestre en el Madrid de lo que es capaz y lo que puede ofrecer.
Su mejor partido en la NBA llegó hace unos años, cuando con los Hawks anotó 33 puntos, cogió 8 rebotes, dio 4 asistencias y puso dos tapones ante los Bucks. Conocido activista en la defensa de Ucrania tras el inicio de la guerra con Rusia, llega al Madrid para revitalizar esa zona que está en horas bajas en este comienzo de temporada. Y no pudo tener mejor debut posible que en un Clásico... No anotó, pero jugó cinco minutos para acabar con el Barcelona.
El Real Madrid de baloncesto vive un complejo proceso: cómo renovar su equipo, desde la plantilla al cuerpo técnico, pero seguir siendo competitivo al mismo tiempo. En los últimos años, el conjunto blanco ha sido uno de los grandes de Europa, sin duda, uno de los equipos a batir en la Euroliga, plagado de grandes estrellas capaces de luchar siempre por los grandes títulos. Pero este año se antoja de transición, con muchos cambios. El último, en plena competición.