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De cortar el césped a superar a LeBron: el mejor rookie de la NBA
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EL ATLETA DEL MOMENTO

De cortar el césped a superar a LeBron: el mejor rookie de la NBA

Un espacio en el que destacaremos a ese deportista con menos nombre, pero que lo tiene todo para ocupar grandes titulares y que queda eclipsado por las estrellas de (casi) siempre

Foto: Josh Giddey, celebrando un triple. (Wendell Cruz/USA TODAY Sports)
Josh Giddey, celebrando un triple. (Wendell Cruz/USA TODAY Sports)

Hay imágenes que se quedan grabadas para siempre en la memoria colectiva y eso es, precisamente, lo que ocurrió cuando Luka Doncic debutó con el Real Madrid. Sucedió un 30 de abril de 2015, cuando el jugador esloveno tan solo tenía 15 años y en un partido de gran envergadura: frente a Unicaja, entonces segundo clasificado. Quedaba poco más de un minuto para el final del choque y Pablo Laso decidió ponerle en la pista, que recibió a su entonces promesa con una atronadora ovación. ¿Saben qué pasó a continuación? Que la primera bola que tocó la convirtió en un monumental triple como epítome de lo que estaba por venir.

Descubrir ahora a Doncic es absurdo, pues a pesar de tener solo 22 años ya es una leyenda del baloncesto mundial, capaz de conseguir destrozar todo tipo de récord de precocidad y de demostrar que, con su clase y atrevimiento, es capaz de cambiar los partidos. Solo hay que ver lo que ha conseguido en la última madrugada ante Los Angeles Clippers, en un partido en el que anotó 51 puntos, de lo cuales 28 fueron en el primer cuarto. Casi nada. Y es que, de un tiempo a esta parte, la NBA se ha volcado en la caza de talentos jóvenes, especialmente de fuera de sus fronteras, y el éxito ha sido tremendo.

Es lo que ha sucedido con el deportista de esta semana, un jugador 'made in' Australia del que nadie sabía nada hace unos meses, pero que ahora puede presumir de ser una de las grandes revelaciones del campeonato. Cuando durante el pasado 'draft', Oklahoma City Thunder elegía en sexta posición a Josh Giddey, muchos se echaron las manos a la cabeza, sin saber cómo se apostaba tan fuerte por un jugador prácticamente desconocido. Solo ha necesitado unos meses de competición para demostrar que no está en el mejor campeonato del mundo por casualidad y que está llamado a ser una de las estrellas de los próximos años.

Y es que Josh Giddey ya es historia de la NBA. Con solo 19 años, el jugador australiano se ha convertido en el más joven de todos los tiempos en llegar a los 500 puntos, 200 rebotes y 200 asistencias, para lo que solo ha necesitado 45 partidos. ¿Saben a quién le ha quitado este impresionante registro? A un tal LeBron James. Casi nada. Es cierto que aún es muy joven y que tiene mucho recorrido por delante, pero el 'aussie' lo tiene todo para convertirse en un jugador de época. Sobre todo porque, a pesar de sus 2,03 metros, es un base puro que destaca por su gran lectura de juego, lo que le ha valido para hacerse un nombre en la NBA.

Desde pequeño, Giddey vivió el baloncesto de cerca. No en vano, su padre, Warrick Giddey, fue jugador profesional. Siempre le gustó el deporte y soñó con seguir los pasos de su progenitor, pero también fue consciente de la necesidad de encontrar su propio camino. Por esa razón, cuando solo era un niño compaginaba sus horas de tiempo libre entre el básket y su cortacésped. ¿El motivo? Gracias a su máquina había encontrado una vía rápida de hacer dinero, ayudando a sus vecinos a cortar sus jardines y ganándose un dinero extra con el que empezar a tener cierta independencia económica. Y, por qué no, descubrir lo que cuesta ganarse un sueldo.

Con el paso del tiempo, Giddey fue creciendo físicamente y mejorando sus capacidades sobre la pista, lo que le valió para formar parte de la selección U18 australiana en el Torneo Internacional de L'Hospitalet: su equipo no solo ganó el torneo, sino que él fue nombrado MVP, momento en el que se dio cuenta de que el baloncesto podía ser su futuro. A partir de ahí, su crecimiento deportivo ha sido imparable y tras un gran año en los Adelaide 36ers, ha pasado a formar parte de los Thunder, donde está demostrando que la NBA no le queda grande: mejor 'rookie' del oeste dos meses seguidos y el más joven de la historia en hacer un 'triple-doble'. No está mal.

Giddey destaca por ser un jugador grande para ser base (más de dos metros y 98 kilos) y, posiblemente, por eso sorprende: tiene gran talento en la dirección, buena lectura de juego y es valiente de cara a canasta. Posiblemente, se le echa de menos esa electricidad que muchas veces va asociada al puesto e, incluso, que no tiene una excelente mano desde la línea de tres, pero sí es un jugador consistente: sin altibajos, es constante y siempre es un notable alto en todo, lo que le ha valido para ser la gran sorpresa del año. Ya queda atrás aquel cortacésped que le hizo madurar, pero la NBA no se equivocaba: tiene talento para dar y tomar.

Hay imágenes que se quedan grabadas para siempre en la memoria colectiva y eso es, precisamente, lo que ocurrió cuando Luka Doncic debutó con el Real Madrid. Sucedió un 30 de abril de 2015, cuando el jugador esloveno tan solo tenía 15 años y en un partido de gran envergadura: frente a Unicaja, entonces segundo clasificado. Quedaba poco más de un minuto para el final del choque y Pablo Laso decidió ponerle en la pista, que recibió a su entonces promesa con una atronadora ovación. ¿Saben qué pasó a continuación? Que la primera bola que tocó la convirtió en un monumental triple como epítome de lo que estaba por venir.

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