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L'Hospitalet, un torneo histórico a medio camino entre la tradición y el escaparate

Francisco Caballero, director del Torneo Júnior de L'Hospitalet, repasa las claves del éxito de la cita que cada Navidad reúne a varios de los mejores jugadores jóvenes de Europa

Foto: El FC Barcelona es el vigente campeón del torneo. (Foto: CB L'Hospitalet)
El FC Barcelona es el vigente campeón del torneo. (Foto: CB L'Hospitalet)

En 2012, el Torneo Júnior de L'Hospitalet corrió un serio peligro. La crisis económica también pasó factura al evento, el más prestigioso de la categoría en el baloncesto masculino. Para evitar la suspensión por primera vez en 32 años, el CB L'Hospitalet, club organizador, lanzó una campaña de 'crowdfunding'. También se puso manos a la obra para contactar con jugadores que lo hubieran jugado y que ahora eran estrellas. Si ellos se implicaban, pensaban, mucha gente también lo haría.

Con esa misión, Francisco Caballero, director del torneo, puso rumbo a Estados Unidos. "Fui a buscar a exjugadores del torneo que estaban en la NBA, para que nos dieran su apoyo", recuerda. "Una de las cosas más increíbles que me encontré en ese viaje, en el que estuve dos semanas recorriendo el país de costa a costa, fue cuando estuve con Pau Gasol en Los Ángeles. Pau, después de ganar dos anillos de la NBA, el Mundial, europeos, de todo... recordaba perfectamente las dos semifinales que perdió, el horario, los equipos contra los que jugó, etc. ", rememora.

"También estuve en Madrid con Sergio Rodríguez, Llull, Mirotic, Carlos Suárez, Rudy Fernández... Hasta Pablo Laso había jugado el torneo con la selección de Euskadi. Todos ayudaron al torneo", continúa Caballero. En su opinión, esa implicación demuestra la importancia de un torneo como el de L'Hospitalet, que actúa como "factor motivador" a una edad clave para un jugador: la etapa de formación llega a su fin y el salto al baloncesto profesional está a la vuelta de la esquina.

Eso es lo que ha convertido al torneo catalán en una cita tan importante. Lo que en 1980 nació como "una aventura", dice Caballero, que lo jugó tres veces a finales de aquella década y ocupa el cargo de director desde 2010, se convirtió en una referencia primero a nivel estatal y luego continental. Al principio solo participaban los mejores equipos de Cataluña en categoría juvenil (no había júnior), con el refuerzo de algunas de las mejores canteras del resto del país que fueron aumentando el prestigio de la competición. "Debido a las fechas en las que se realizaba (siempre se ha disputado en Reyes), a los equipos punteros les venía muy bien, porque era una primera toma de contacto en el año", explica el director del torneo. "Nos convertimos en el campeonato de España oficioso".

El Poliesportiu del Centre acoge los partidos del torneo. (Foto: CB L'Hospitalet)
El Poliesportiu del Centre acoge los partidos del torneo. (Foto: CB L'Hospitalet)

Pros y contras de la Euroliga

A principios de siglo llegó el salto a Europa. "El prestigio iba incrementándose hasta tal punto de que la Euroliga se fijó en el torneo. Y empezamos a colaborar. Esta colaboración en la organización del torneo nos proporcionó una proyección a nivel internacional. Empezamos a contar con equipos de toda Europa, las mejores canteras, y hasta hoy. El Adidas Next Generation Tournament que hay ahora está inspirado en nuestro torneo. L'Hospitalet ha originado que haya un circuito paralelo a la competición de Euroliga, con la culminación cada año en la Final Four", cuenta Caballero.

Esa circunstancia, que hace unos años fue la principal razón del aumento de calidad del torneo es, sin embargo, un arma de doble filo. "El éxito del torneo ha sido tal que lo que en su día era un torneo ahora son cuatro. Y eso difumina el crecimiento. Ahora hay cuatro torneos de las mismas características y los equipos eligen por un tema de proximidad. Si hay uno en Kaunas que organiza el Zalgiris, que era habitual en el nuestro, no viene y participa allí. Igual el Lyetuvos y el CSKA", explica el director.

"La última víctima que hemos tenido ha sido el Real Madrid. Las fechas nos son fáciles, porque es un equipo que tiene muchos jugadores extranjeros a los que aprovecha para dar vacaciones en este período. El Torneo de L'Hospitalet les obligaba a un regreso más temprano, porque había que prepararlo. Al estar el torneo de Múnich, que les va mejor de fechas, ha decidido irse allí. Para nosotros, pertenecer a este circuito es un orgullo, pero también tiene una serie de daños colaterales. Hay equipos que no vienen porque van a otros torneos", dice. Este año, además del equipo local, participan el FC Barcelona, el Joventut de Badalona, el Unicaja, el Herbalife Gran Canaria, el ASVEL Villeurbanne (Francia), la Virtus de Bolonia (Italia) y el Promitheas Patras (Grecia).

La NBA no se pierde el torneo

La consolidación del torneo a nivel europeo lo convirtió a la vez en una cita fija para los equipos NBA, que cada año envían a ojeadores y algún directivo para ver en vivo a algunos de los mejores jugadores del continente. La historia del torneo está llena de futuros NBA. Solo hay que remontarse a 2015 para ver a Luka Doncic ganarlo junto a una de las mejores generaciones júniors que ha tenido el Real Madrid. "La expectación que hubo en 2015 cuando vino Doncic también fue un momento muy, muy especial", afirma Caballero, que también recuerda la exhibición de Nikola Mirotic, las dos participaciones de Jonas Valanciunas o la del instituto estadounidense Oak Hill en 2004. Kristaps Porzingis y Willy Hernangómez, ahora compañeros en los New York Knicks, también estuvieron en la ciudad catalana.

Esa concentración de talento atrae a muchos ojeadores. "El año pasado montamos una zona profesional a pie de pista. Y de las 30 franquicias NBA, 24 estaban acreditadas. Eso no quiere decir que no vinieran las otras seis, pero a veces prefieren, como los Orlando Magic, trabajar desde grada, pero tienen presencia. Por ejemplo: el que siempre viene es el director de 'scouting' internacional de los Knicks, Kevin Wilson, que es americano, pero tiene su residencia en España. Y después más ojeadores de equipos de Europa", explica. A eso hay que sumar la expectación mediática, con más de 120 medios de comunicación acreditados, y la presencia de exjugadores y entrenadores.

"¿El mejor recuerdo? Nacho Azofra"

Caballero no oculta que el torneo tiene en mente esa expectación a la hora elegir a los equipos participantes. Un ejemplo es lo que sucedió el año pasado, con la invitación al Cedevita Zagreb. El objetivo era tener en L'Hospitalet a Dzanan Musa, un caso de precocidad similar al de Doncic y cuya presencia en el próximo 'draft' se da por segura. Pero no jugó el torneo. "En teoría tenían que traerlo. No era una mala generación, pero el hecho de traer a Musa por sí solo ya era un motivo importante. Ese es otro de los factores que buscamos para traer equipos", apunta.

Caballero lleva ligado al torneo casi desde el inicio, cuando tenía 10 años y vendía refrescos en la grada. Lo ha visto crecer hasta convertirse en una referencia internacional y lo ha visto estar cerca del abismo; también ha visto al equipo local pelear contra jugadores que luego se convirtieron en estrellas de la NBA. Pero el jugador que más le ha impresionado es una base madrileño que no salió de España: Nacho Azofra.

"Fue el jugador que más impactó, por cómo entendía el juego. Vino con Estudiantes, me acuerdo que fue un espectáculo. Era un jugador supercreativo, que dirigía, con ese punto de fantasía. Mira que han venido Mirotic, Valanciunas, Doncic... Pero tengo ese recuerdo de infancia de Azofra, que para mí fue un jugador que representaba muy bien lo que es un torneo de categorías de formación".

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