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La parte oculta del fin de la amistad entre Drazen Petrovic y Vlade Divac
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habla la persona que sacó la bandera croata

La parte oculta del fin de la amistad entre Drazen Petrovic y Vlade Divac

Una bandera croata en medio la celebración yugoslava del título del Mundial 1990 fue el principio del fin de la relación entre ambos jugadores. Veintisiete años después, habla la persona que la sacó

Foto: Divac (nº 12) junto a la persona que entró a la cancha con la bandera croata tras la final del Mundial 1990.
Divac (nº 12) junto a la persona que entró a la cancha con la bandera croata tras la final del Mundial 1990.

El 20 de agosto de 1990, con la disolución de Yugoslavia ya en marcha, la selección masculina de baloncesto ganó el Mundial de Argentina. Ese mismo día, la amistad entre Drazen Petrovic y Vlade Divac, dos de las estrellas de aquel equipo, ambos en la NBA y posteriormente reconocidos como dos de los mejores jugadores europeos de todos los tiempos, se rompió. Petrovic murió tres años después sin que él y Divac hubieran recuperado su relación.

Lo que pasó aquel día en el Luna Park de Buenos Aires fue que alguien entró a la pista con una bandera croata mientras los jugadores de la selección yugoslava celebraban haber ganado la medalla de oro tras superar a la URSS en la final. Divac reaccionó quitándole la bandera a esa persona. En el equipo no le dieron mucha importancia, pero provocó duras reacciones en una Croacia que ya daba sus primeros pasos hacia la independencia (tuvo que pasar por una guerra para lograrla). A Divac se le acusó de escupir y pisotear la bandera.

Un fragmento de 'Once Brothers'.

"Me acerqué a él y le dije: Esta bandera no pinta nada aquí. Y él me comentó de mala manera algo sobre nuestra bandera, la bandera yugoslava. No sé si me dijo que era una mierda o algo así. Me cabreó tanto que le cogí la bandera y se la tiré", recuerda Divac en el documental de 'ESPN' 'Once Brothers' (que en España emitió 'Movistar+' con el nombre 'Hermanos y enemigos)', estrenado en 2010. La cinta narra la relación entre Divac y Petrovic y tiene en el incidente de la bandera uno de sus puntos álgidos.

"Yo no reaccioné así porque tuviera la intención de mostrar rechazo a nadie. Solo quería proteger a mi equipo y defender que éramos un equipo de Yugoslavia, no de Croacia, ni de Serbia ni de ninguna otra república", continúa explicando Divac, actual mánager general de los Sacramento Kings. "Estoy seguro de que en ese momento él no sabía la repercusión que iba a tener", apunta Toni Kukoc, otro de los croatas de aquel equipo.

Foto: Zdovc, en su tiempo de seleccionador esloveno. (Imago)

Nada volvió a ser igual entre ellos

Tampoco sabía que aquello iba a acabar con la amistad que tenía con Petrovic. "Unas semanas después, Drazen y yo volvíamos a Estados Unidos para jugar nuestra segunda temporada en la NBA. Para mí nada había cambiado. Pero pronto descubrí que Drazen ya no era el mismo", relata Divac. "Cuando yo iba a jugar a Portland (equipo de Petrovic) y teníamos que entrenar antes que los Trail Blazers, solía quedarme cuando mis compañeros se marchaban para saludar a Drazen. Pero cuando salieron a entrenar los jugadores de Portland él se quedó en el vestuario esperando a que yo me marchase. Entonces fui a buscarle al vestuario y le dije: ¿Qué pasa? Y él me contestó que las cosas en nuestra tierra estaban muy mal y que teníamos que esperar a ver lo que pasaba. Y yo le dije: Pero oye, que soy yo. ¿De qué me estás hablando? (...) Antes de los partidos los dos actuábamos como si no pasase nada, pero ambos sabíamos que eso no era verdad".

Unos años más tarde, durante una entrevista en televisión meses antes de morir, Petrovic contaba que no había vuelto a hablar con Divac. "No, no hemos hablado (en las veces que nos hemos enfrentado). Estaba muy cercano a él el primer año que jugué en Portland, pero las cosas se han complicado en neustro país. No hemos hablado desde entonces", dijo el jugador por entonces de los Nets. "Me cae bien Vlade. Es un buen tipo y un buen jugador de baloncesto. Pero esto es un tema más político que otra cosa".

placeholder El equipo yugoslavo campeón del mundo en 1990 en el Argentina.
El equipo yugoslavo campeón del mundo en 1990 en el Argentina.

Un argentino de padres croatas

Hay un detalle que no aparece en 'Once Brothers': la identidad de la persona que entra a la pista con la bandera croata. Su nombre es Tomás Sakic, es argentino hijo de croatas y 27 años después ha hablado por primera vez de lo sucedido. "La bandera de Croacia es una cosa de familia, aunque en honor a la verdad tengo que ser honesto: Divac me arrancó la bandera y yo después la recuperé, pero no la escupió ni la pisoteó", cuenta en 'Pagina 12'.

Sakic, que en la actualidad tiene 68 años, cuenta que fue algo que tenía planeado y reconoce que no conocía muy bien al equipo. "Yo pensaba que Divac también era croata. Recién en ese momento, cuando me agarró la bandera, me di cuenta de que era serbio. Nunca se había manifestado políticamente", dice. "Divac me agarró la bandera y yo lo corrí. Me costaba moverme porque tenía el bolso de fotógrafo. Las imágenes no lo muestran, pero hubo un momento en que nos quedamos a 10 centímetros, cara a cara, tironeando los dos. Yo le podría haber pegado una piña, él también".

Hay un detalle que le da otro toque político a la historia. El periodista que firma el reportaje, Andrés Burgo, apunta a la relación de Tomás con Dinko Sakic, un líder fascista croata que durante la II Guerra Mundial dirigió el campo de concentración de Jasenovac, donde fueron asesinadas más de 80.000 personas entre 1941 y 1945.

Dinko huyó junto a su familia a Argentina, donde vivió (en Santa Teresita, como el protagonista de la historia) sin sobresaltos hasta los años 90, cuando comenzó a aparecer en público y dar entrevistas. En 1998 fue extraditado a Croacia, que le juzgó y condenó. Allí falleció en 2008. Tomás ni confirma ni desmiente su más que probable parentesco (todo apunta a que es su hijo). “No voy a hablar de eso… No hace falta”, dice.

El 20 de agosto de 1990, con la disolución de Yugoslavia ya en marcha, la selección masculina de baloncesto ganó el Mundial de Argentina. Ese mismo día, la amistad entre Drazen Petrovic y Vlade Divac, dos de las estrellas de aquel equipo, ambos en la NBA y posteriormente reconocidos como dos de los mejores jugadores europeos de todos los tiempos, se rompió. Petrovic murió tres años después sin que él y Divac hubieran recuperado su relación.

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