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Así queda el conflicto del baloncesto europeo tras el órdago de la Euroliga
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el unicaja, gran perjudicado entre los españoles

Así queda el conflicto del baloncesto europeo tras el órdago de la Euroliga

La Euroliga tardó una semana en responder a la propuesta de la FIBA, y lo hizo anunciando un acuerdo que le permite dar un gran salto económico. Pero el conflicto está lejos de acabar

Foto: El Unicaja no tiene sitio en la nueva Euroliga (Efe)
El Unicaja no tiene sitio en la nueva Euroliga (Efe)

La Euroliga salió de la reunión con FIBA celebrada la semana pasada con el compromiso de responder en las dos siguientes semanas a la propuesta recibida. Pero no ha hecho falta agotar el plazo: siete días después anunció un acuerdo para los próximos diez años con IMG, multinacional de gestión deportiva, para la creación de una nueva competición.

Con su anuncio, la Euroliga desactiva uno de los principales argumentos de la propuesta de la FIBA: el económico. La federación promete a los clubes unos ingresos mínimos de 30 millones de euros por temporada, bastante más que lo que ingresan ahora mismo. El acuerdo con IMG sitúa a la Euroliga por encima de esas cifras: 36 millones, que pueden llegar a 50 si se cumplen sus previsiones de la nueva competición. IMG ha garantizado una inversión de 630 millones de euros durante los próximos diez años. En total, un plan de negocio de 872 millones.

La principal diferencia entre lo acordado por los once clubes con Licencia A el martes en Barcelona y lo propuesto por FIBA está en el modelo de gestión. Mientras que la federación presentó una competición cuya propiedad estaría compartida (50% para los clubes y 50% para FIBA y sus inversores), con el nuevo modelo, los clubes siguen manteniendo el control y el poder de decisión. Euroleague Commercial Assets (ECA), la compañía que controla tanto la parte deportiva como la comercial de la competición y cuyos accionistas son los clubes, cederá durante diez años los derechos comerciales a una 'joint venture' participada por ella (55%) e IMG (45%).

Así queda la situación tras el anuncio de este martes:

¿Cuál es la novedad de la nueva Euroliga?

Una reducción del número de participantes. Mande quien mande, a partir de la temporada 2016-2017 la máxima competición europea de clubes tendrá 16 equipos. Eso es lo acordado por la Euroliga y también lo que propone FIBA. Una liga de 30 jornadas y luego un playoff (a cinco partidos y no a tres, como propone FIBA) entre los ocho primeros para clasificarse para la Final Four.

La diferencia está en el número de fijos: habrá once (FIBA propone ocho). Esa ha sido una de las principales críticas recibidas por la Euroliga durante la última década: que era una competición casi cerrada. Pues eso se refuerza con el nuevo modelo. Se abandona el sistema de licencias y se asegura la presencia de once franquicias (así las llama la Euroliga): un 69% de los participantes. No lo dicen abiertamente, pero ambas partes admiten que plantear una competición sin garantizar la plaza a ese grupo de clubes –ya sean ocho u once– no es viable. Con el plan de la Euroliga, hay tres equipos que se benefician con respecto a la competición que plantea FIBA: el Laboral Kutxa, el EA7 Milano y el Zalgiris Kaunas.

¿Otra vez dos competiciones?

De momento, lo único seguro es que habrá una: la Euroliga. Pero la FIBA no se va a rendir. Si no llega a un acuerdo con la Euroliga, es probable que siga adelante con su Basketball Champions League y a partir de la próxima temporada el baloncesto europeo vuelva a estar dividido en dos. La FIBA puede contar con el apoyo de clubes que con el nuevo modelo se hayan quedado casi sin opciones de participar en la nueva Euroliga. Es el caso de Unicaja, que esta temporada ya había perdido su Licencia A. Con once equipos fijos, otra plaza para el campeón de Eurocup y tres para campeones de tres ligas aún por decidir (no parece que la ACB sea una), sólo le quedaría la fase previa.

De todas formas, la situación es diferente a la de la temporada 2000-2001, cuando el baloncesto europeo se dividió en dos y se disputaron la Euroliga y la Suproliga. Entonces, los principales clubes no estaban unidos: cinco de los 11 clubes con Licencia A en la actualidad jugaron la Euroliga (Real Madrid, Barcelona, Olympiacos, Zalgiris y Laboral Kutxa) y cuatro la Suproliga (Panathinaikos, Efes, Maccabi y CSKA).

¿Cómo afecta al calendario?

Habrá más partidos. La actual Euroliga tiene 24 jornadas (entre primera fase y Top 16 y sin contar el playoff) y la nueva tendrá 30. Dónde encajar esas seis jornadas extra es la gran duda que se plantea. Ahora mismo, el calendario está sobrecargado y lo estará más a partir de 2017 con las ventanas para las selecciones nacionales, aunque el cambio en la periodicidad del EuroBasket aliviará algo el comienzo de las temporadas. El curso pasado, el Real Madrid jugó 78 encuentros entre Supercopa, Copa del Rey, Liga Endesa y Euroliga. Con la nueva competición habría jugado 84.

"Esto pone una presión sobre los calendarios de las ligas domésticas, sobre todo de aquellas, como nosotros, que tenemos 18 clubes", declaró este miércoles el presidente de la ACB, Francisco Roca.

¿Y a las ligas?

La nueva Euroliga será casi una superliga europea. Eso tiene dos consecuencias. Por un lado, la ya comentada presión en el calendario. Y por otro, el peligro que corren muchas ligas de quedarse sin repartir plazas por méritos deportivos. "Quiero entender hasta qué punto se complica el acceso de otros clubes de la Liga Endesa a la Euroliga teniendo en cuenta que por lo visto hay tres clubes de nuestra competición que ya tienen plaza fija", dijo Roca, que explicó que lo que le gusta menos de los nuevos planes es que "la desconexión entre las ligas domésticas y las competiciones internacionales sea importante".

¿Es el final del conflicto?

Al contrario. La nueva Euroliga es un órdago a la grande, pero ni mucho menos pone fin a la partida por el control del baloncesto de clubes, el punto más importante del conflicto con la FIBA. Ambas partes venden que para el bien del baloncesto europeo lo mejor es su colaboración, pero de momento están lejos de llegar a un acuerdo. Ahora mismo hay aún muchas cuestiones por resolver, como el nuevo calendario, al que la Euroliga ha mostrado su rechazo, o la cesión de los jugadores para las ventanas de selecciones.

Si no se llega a un acuerdo y hay dos competiciones, ¿habrá dos calendarios diferentes a partir de la temporada 2016-2017? ¿Acudirán los jugadores de una competición a las selecciones y los de la otra no? A esta historia aún le quedan varios capítulos.

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