murió el 3 de diciembre de 1989 en accidente de tráfico

Antes de Pau Gasol, Fernando Martín: 25 años sin un icono del baloncesto español

Hoy se cumplen 25 años de la muerte en accidente de tráfico de una de las figuras más importantes de la historia del baloncesto español

Foto: Fernando Martín intenta taponar a Michael Jordan (#9) en un partido de Los Ángeles'84 (Imago)
Fernando Martín intenta taponar a Michael Jordan (#9) en un partido de Los Ángeles'84 (Imago)

Mucho antes de que España entrara en la NBA, la NBA entró en España por medio de Fernando Martín. Él fue el pionero en acercarse a las estrellas cuando aquí solo podían verse por televisión, acompañadas por la inconfundible voz de Ramón Trecet. En una época en la que el baloncesto rivalizaba con el fútbol como deporte nacional, Martín fue el reflejo deportivo de un estado social que transformó el país. Más que un simple deportista, fue un personaje que acabó convirtiéndose en mito tras morir en un accidente de tráfico el 3 de diciembre de 1989.

Dos décadas y media después de su muerte, Fernando Martín sigue siendo venerado no solo por la generación a la que le descubrió un tipo de deportista moderno muy poco habitual entonces, sino también por aficionados más jóvenes. Desde que el Real Madrid pagara 20 millones de pesetas (120.000 euros) para llevárselo del Estudiantes en 1981, el pívot madrileño de 2,05 metros se convirtió en uno de los referentes del baloncesto nacional y en uno de los mejores jugadores del continente.

Debutó con la selección ese mismo año y estuvo presente en los éxitos de comienzos de la década de los 80: el cuarto puesto en el Mundial de 1982, la plata del EuroBasket de 1983 y la plata olímpica en Los Ángeles 1984. En ese torneo, donde España consiguió el mayor éxito de su historia hasta la llegada de los 'Juniors de Oro' casi dós décadas después, Martín fue de los más destacados, junto a Epi, con 16,8 puntos por partido.

En las cinco temporadas que pasó en el Real Madrid antes de irse a la NBA, ganó cuatro veces la liga, dos la Copa del Rey, una la Supercopa de España, una la Recopa de Europa y una el Mundial de Clubes. Durante toda su carrera, Fernando Martín demostró una ambición y determinación fuera del alcance de casi todos los demás. No solo quería ser el mejor, también trabajaba para serlo. Físicamente había muy pocos como él. Eligió el baloncesto, pero todos los que lo conocieron coinciden en que podía haber triunfado en la natación o el balonmano, otros deportes en los que destacó cuando era más joven.

Fernando Martín fue una de las caras más reconocidas del baloncesto español (Cordon Press)
Fernando Martín fue una de las caras más reconocidas del baloncesto español (Cordon Press)

El pionero

En 1986 se convirtió el segundo jugador europeo sin formación estadounidense en jugar en la NBA. Un año antes había sido elegido en el 'draft' por los New Jersey Nets, que luego traspasaron sus derechos. Tras el Mundial de 1986, viajó a Estados Unidos para jugar la Liga de Verano con los Portland Trail Blazers, franquicia que acabó fichándolo. 

"No sé exactamente lo que va a pasar. Está empezando el tema. Habrá que dar tiempo al tiempo porque no es fácil adaptarse en poco tiempo, yo creo que en los siguientes meses será más fácil todo", decía Fernando Martín a la prensa, sentado en su taquilla, justo después de debutar en la NBA el 31 de octubre de 1986 contra los Seattle SuperSonics.

Tras su estreno también le preguntaron sobre si era un sueño jugar en la NBA: "Cuando juegas en España tienes ganas de jugar en la NBA, jugar minutos (enfatiza) y jugar con gente como puede ser Julius Erving o como puede ser Magic Johnson o Kareem Abdul-Jabbar. Pero yo creo que ahora ya no es un sueño, sino que poco a poco hay que ir consiguiendo jugar minutos y que deje ser de alguna forma un sueño eso".

Fernando Martín abrió una puerta que el baloncesto español tardaría 15 años en volver a cruzar. Y no lo hizo con la intención de volver, como haría solo un año después. Fue a Estados Unidos para triunfar, pero la NBA era por entonces tierra hostil para los extranjeros. Su experiencia allí, que no aventura, como se encargó de dejar claro, acabó pronto.

Apenas contó para el entrenador, Mike Schuler, que solo lo utilizó en 24 partidos, y no volvió a Portland en el otoño de 1987. Su idea era seguir -"no se pueden dejar las cosas a medias", dijo-, pero acabó desistiendo.

De vuelta en Madrid

Martín volvió al Real Madrid en 1987 con un contrato multimillonario bajo el brazo. El dominio en la Liga ACB ya estaba más competido: el Barça fue el campeón en 1987, 1988 y 1989. En el equipo azulgrana, entrenado por Aíto García Reneses y con compañeros de selección como Epi o Solozábal, jugaba Audie Norris, con el que Fernando Martín protagonizó algunos de los momentos más recordados de aquellos años. La lucha entre los dos en la zona acabó ilustrando aquella época.

Con Norris protagonizó varias peleas, pero quizá su gran enfrentamiento (conductual) fue con un compañero de equipo: Drazen Petrovic. "Es que Petrovic es un jugador sin disciplina en la cancha, absolutamente sin disciplina", explicaba poco antes de su muerte en una entrevista a la revista Gigantes, de cuyo excelente número monográfico están sacados varios datos utilizados en este texto. La relación entre los dos nunca fue ideal, pero se las arreglaron para aguantarse dentro de la pista y ganar la Copa del Rey y la Recopa de Europa en la temporada 1988-1989, la única en la que coincidieron.

La final de la Recopa, uno de los mejores partidos del baloncesto europeo, es un ejemplo de lo que no le gustaba a Fernando Martín de Drazen Petrovic. El Real Madrid ganó en El Pireo (Grecia) por 117-113 al Snaidero Caserta del brasileño Oscar Schmidt, autor de 44 puntos. Martín anotó 11 (y cogió 10 rebotes), pero el héroe fue Petrovic, absoluto protagonista con 62. El búlgaro Georgi Glouchkov, antecesor del pívot español en aterrizar en Estados Unidos, también jugó ese partido con el Snaidero.

Martín y Petrovic acabaron teniendo una relación más estrecha. Y la muerte del que había sido su compañero afectó al jugador croata, que años después moriría de forma muy parecida. "Era un hombre muy bueno, muy joven, y el mejor jugador de España (...) Él tenía experiencia. Me dijo que la NBA era muy difícil, y que había que ser muy fuerte en la defensa, pero que era una aventura muy bonita", decía a El País tras enterarse de su muerte.

El accidente

La imagen de Matías Prats de pie, con los brazos cruzados y rostro serio, contando en el telediario de TVE la noticia sirve para comprender el impacto que supuso la muerte de Fernando Martín en un accidente de tráfico en la M-30 el 3 de diciembre de 1989. Martín perdió el control de su Lancia Thema V8-38 por el exceso de velocidad y el volantazo que dio al intentar esquivar un charco. Acabó invadiendo el carril contrario y chocando de frente contra otro vehículo.

Solo dos días después, el Real Madrid tenía un partido de la Recopa de Europa contra el PAOK Salónica. Tras consultarlo con Antonio Martín, hermano de Fernando y también jugador del equipo, los jugadores decidieron disputarlo. Según muchos de los que estuvieron aquella noche en el Palacio de los Deportes, fue uno de los partidos más extraños que recuerdan. El entierro había sido ese mismo día por la mañana. En la primera mitad, el Real Madrid llegó a ir perdiendo por 20 puntos y al descanso el marcador reflejaba un 33-46. Pero en la segunda parte, un parcial de 59-25 le dio la victoria por 92-71.

Han pasado 25 años desde su muerte, pero su recuerdo sigue muy vivo, sobre todo en los jugadores españoles que ya en el siglo XXI han transitado el camino que él abrió. "Era un gran jugador y una persona. Todo el mundo lo recuerda y admira su legado", decía hace casi dos años Pau Gasol. "Está en nuestras manos que las nuevas generaciones continúen conociéndolo. Fue, es y será siempre un icono del baloncesto español".

Baloncesto
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios