Entre gancho y gancho, Pacquiao amenaza con ser el nuevo Michael Jordan filipino
  1. Deportes
  2. Baloncesto
fue elegido en el draft de la liga de su país

Entre gancho y gancho, Pacquiao amenaza con ser el nuevo Michael Jordan filipino

Aficionado a la canasta desde antes de enfundarse los guantes, el púgil fue elegido en el draft de la liga filipina por el equipo del que además es entrenador

placeholder Foto: Pacquiao durante su visita al cuartel general de los Golden State Warriors.
Pacquiao durante su visita al cuartel general de los Golden State Warriors.

El pasado lunes, la selección de Filipinas se soltó la melena en el Mundial de baloncesto que se celebra dentro de nuestras fronteras. En un encuentro lleno de descaro e insolencia, los subcampeones del último AsiaBasket plantaron cara hasta el final (85-81) a una Argentina que apura sus opciones con los últimos vestigios de la mejor generación de su historia. Con su 1,75 raspado, el base Jimmy Apalag se encargó de dar vida a los ‘Gilas’ con cuatro triples en una segunda parte vibrante. A miles de kilómetros de distancia del Palacio Municipal de Deportes San Pablo de Sevilla, Manny Pacquiao contemplada la escena con la misma emoción que la bulliciosa afición filipina. El mediático boxeador es un gran aficionado al basket y gracias a su condición de icono mundial, unido a su polifacético carácter, puede plantearse casi cualquier cosa. Además de proclamarse ocho veces campeón mundial en ocho categorías diferentes, ‘PacMan’ ha hecho sus pinitos como actor, músico y político. Ahora se enfrenta a su último gran reto: jugar en la PBA (Philippine Basketball Association), la liga de baloncesto profesional filipina.

A principios de junio, KIA se metía de lleno en el mundo de la canasta y apadrinaba el alumbramiento de un equipo profesional de la PBA. Desde un principio, el gigante de la automoción tenía clara su estrategia. ¿Qué mejor que contar con la idolatrada figura de Pacquiao para convertirse en el entrenador del nuevo equipo? El boxeador no pudo resistirse a los encantos de la oferta y aceptó el reto sin titubeos. "Incluso antes de que aprendiera a boxear, el baloncesto fue mi primera pasión", confesaba el día de su introducción. Tras su particular ‘sí, quiero’, lo primero que hizo Pacquiao fue dejar su impronta en el nombre de uno de los tres equipos de nueva creación que competirán este año en una PBA que contará con 12 participantes. El nombre de KIA Kamao, un guiño a ‘Pambangsang Kamao’, uno de los motes de Pacquiao, aúna el mecenazgo del fabricante de coches con el influjo de su miembro más ilustre.

En aquel momento, Pacquiao no se mojaba y se aseveraba que su principal objetivo era crear un equipo competitivo con el que plantar cara en la competición. "Ahora mismo me quiero centrar en formar el equipo y no puedo asegurar si voy a jugar o no", explicaba el púgil de 1,69. La noticia corrió como la pólvora y llegó hasta la mismísima NBA. Erik Spoelstra, técnico de los Miami Heat de origen filipino, aprobó la decisión de forma rotunda. "Yo no cogería un trabajo como boxeador, pero sé que es un gran aficionado al baloncesto, así que no me sorprende su decisión. Sé que no va a ocurrir, pero me gustaría que viniera este verano y trabajase con nosotros y pasara algún tiempo con el equipo".

Sin embargo, en el trascurso de la época estival su parecer ha dado un giro radical. Hace una semana tenía lugar el draft de la PBA. Las elecciones se iban sucediendo sin sobresaltos cuando en el número once saltó la liebre. KIA Kamao escogía a su flamante entrenador para que se vistiera de corto y salte a la cancha el próximo día 19 de octubre, fecha en la que está previsto que arranque la temporada baloncestística en el país asiático. A sus 35 años, se convierte en el ‘rookie’ más veterano de una competición que en el presente curso cumple 40 años de vida. Todavía hay más. En un aparente caso de flagrante nepotismo, los KIA Kamao seleccionaban a René, un primo de Pacquiao, en el puesto número uno de la tercera ronda. Vaya por delante que el tal René venía de disputar varias temporadas en la Liga de Desarrollo de la PBA...

Antes de ver qué ocurre con su futuro en el parqué, Pacquiao sigue entrenando y preparando sus próximos combates. Un día después del draft, daba comienzo una gira por seis ciudades para promocionar su pelea por el campeonato del mundo del peso welter que le enfrentará el 22 de noviembre al estadounidense Chris Algieri. Una de las paradas dispuestas en la hoja de ruta era San Francisco. Allí, además del Golden Gate, Pacquiao no dudó en visitar el cuartel general de los Golden State Warriors. Ataviado con una camiseta de Stephen Curry, el boxeador se mostró voluntarioso en una sesión privada junto a algunos conocidos.

Pero su obsesión por el aro no goza del aval de su promotor, Bob Arum, quien ha reconocido que su mayor fuente de ingresos no puede andar repicando y en misa. “Está claro que no puede hacer las dos cosas”, comentaba Arum a un diario de Manila. Para evitar posibles distracciones, su mano derecha está intentando convencer al púgil filipino para que traslade su lugar de entrenamientos a Los Ángeles y ultime su puesta a punto de cara al crucial combate que tendrá lugar en Macao. Aunque Pacquiao se presenta como gran favorito de cara a la pelea (56-5-2 en su tarjeta), Algieri llega con una hoja de servicios impoluta: 20 victorias (ocho por KO) en otros tantos combates.

Manny Pacquiao Baloncesto Mundial de Baloncesto Filipinas Boxeo
El redactor recomienda