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El Madrid busca cerrar el año invicto ante un Barça que "preocupa" a Laso
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El Madrid busca cerrar el año invicto ante un Barça que "preocupa" a Laso

Los dos grandes miden sus fuerzas en el Palacio (19.00 horas, La 1) en un duelo de altura que promete honrar el espectáculo en los últimos años

Foto: Pablo Laso no se fía de un Barcelona que quiere acabar con la racha del Real Madrid.
Pablo Laso no se fía de un Barcelona que quiere acabar con la racha del Real Madrid.

El último domingo de 2013 será el encargado de acoger una nueva entrega del Clásico del baloncesto español. Real Madrid y FC Barcelona se verán las caras (19.00 horas, La 1) en el Palacio de los Deportes en un choque que promete honrar la etiqueta de duelo de altura que lleva aparejada. En la capital todo es alegría y alboroto ante un grupo exuberante que enamora y aspira a la eternidad. Por su parte, los azulgrana se afanan por recobrar la cadencia y mostrar los ansiados síntomas de mejora que todos esperan.

Será el segundo duelo de la temporada entre ambos conjuntos tras la victoria madridista en la final de la Supercopa ACB (79-83). Si nos remitimos a la historia, Real Madrid y Barcelona se han enfrentado 175 ocasiones, con 94 victorias para los madrileños, 80 de los barceloneses y un único empate a 85 registrado en el año 1974, cuando el reglamento lo permitía.

Estrechando la estadística a los partidos disputados en Madrid, el balance sigue siendo favorable a los blancos (56-30). Es más, en Liga regular el Barcelona ha caído en sus últimas tres visitas. Precisamente fue ante el Barça y ante su público cuando, después de 20 años, el Madrid pudo celebrar su Liga número 31 en un gran quinto partido (79-71). Para culminar las ansias de revancha los catalanes enfurecen al recordar la derrota en las semifinales de la Final Four (67-74).

Más allá de los datos, sensaciones y caminos dispares separan a los dos mejores equipos del baloncesto patrio. Las ya históricas 24 victorias consecutivas (12 en Liga Endesa, 10 en Euroliga y dos en Supercopa) aderezadas con un nivel de juego que acaricia la perfección choca con las dudas del cuadro catalán. Los de Xavi Pascual tratan de hacer valer los millones invertidos en una plantilla diseñada para la gloria. Los últimos buenos resultados cosechados no hacen olvidar las seis derrotas (tres en Liga y tres en Euroliga) acumuladas hasta la fecha. Aunque se le espera, de momento, la alternancia de luces y sombras siembran el futuro de dudas e incertidumbre.

Pero las distintas velocidades mostradas por ambos contendientes no valen cuando se habla de un Clásico. Y es que el duelo entre los eternos rivales siempre es especial. Una frase que invoca inevitablemente al tópico pero que se ve avalada por los números. Como muestra un botón. El pasado curso, en la primera vuelta, el Real Madrid llegaba al Palau con un bagaje impoluto (14-0) mientras que el Barça andaba peleando por certificar su billete para la Copa del Rey (7-7).

Fue entonces cuando emergió la figura de un descomunal Juan Carlos Navarro para dar la victoria a los azulgrana en un encuentro memorable. Cuestión de orgullo, sentimiento e historia. El capitán lidera a un equipo que, a pesar de rendir pleitesía a los éxitos y a la condición de favorito del contrario, viene decidido a ganar y lograr la que sería el quinto triunfo seguido. "Se han merecido ser los favoritos. Son muy peligrosos. Para nosotros sería especial romper esa racha de 24 victorias consecutivas".

El duelo también estará en los banquillos con dos entrenadores de altura. Aunque todos se instalen en el autocomplaciente discurso del partido a partido, Pablo Laso y Xavi Pascual saben que en juego hay mucho más que una simple victoria. Pese a la jornada del pasado viernes, ambos llevan tiempo con la pizarra funcionando a pleno rendimiento. Desde que Laso asumiera el timón de la nave blanca en 2011 se han enfrentado en veinte ocasiones. En sus desafíos particulares el vitoriano se lleva el gato al agua con un balance favorable de 11-9.

En lo méramente deportivo, y pese a lo ajetreado del calendario, Laso podrá contar con todos sus efectivos. Todo fluye en un grupo de sonrisa perenne, una maquinaria perfectamente engrasada que saborea y disfruta sobre el parqué. Aunque los focos son para la alegría del 'Chacho', la insultante madurez mostrada por Mirotic antes de emprender su salto o el liderazgo de Rudy, cada integrante de la plantilla cuenta para Laso. Y en eso se basan todos los esfuerzos de Laso, líder espiritual de este equipo. Una 'familia' dispuesta a dejar su impronta grabada para siempre

Enfrente estará un Barcelona a quien los madridistas respetan por encima de todo. "El Barcelona es un rival muy duro que está jugando mejor que al principio de la temporada y en el que los nuevos fichajes ya se han adaptado", opinaba Sergio Llull. En este sentido, la consigna de Laso es clara: no hay lugar para la relajación. De hecho, el técnico del Madrid asegura que del rival le "preocupa todo" y le considera "favorito para todo lo que juega".

Por su parte, Xavi Pascual trata de escapar de la presión a la que se ve sometido. Las críticas por el mal juego exhibido en demasiados momentos no parecen ir con él. El técnico alude al poderío defensivo para tumbar cierta racanería ofensiva. La misma que le lleva a no explotar un arsenal con un potencial destructivo enorme. “Sentimos que es un partido muy importante pero no un examen. Eso seguramente lo será de cara a fuera pero no para nosotros. Será un partido difícil pero habrá momentos de la temporada en los que este mismo encuentro será mucho más decisivo de lo que lo es ahora”, comentaba el pasado viernes tras vencer al Herbalife Gran Canaria (62-52). Con todo el plantel disponible para la cita, Mario Hezonja y Marko Todorovic serán los descartes.

Nuevo año y un hambre que no cesa

Cada encuentro del Madrid genera unas expectativas inmensas. Agotados todos los halagos posibles para describir una hegemonía que nadie cuestiona, el Madrid de Laso tiene ante sí la oportunidad de seguir agrandando su leyenda. A este nivel, los blancos pueden seguir soñando con cotas más altas. "Estamos muy orgullosos de haber entrado en la historia y vamos a seguir trabajando para ampliarla. Qué mejor manera de acabar el año que con una victoria contra el Barcelona”, reconocía Llull.

Los 24 triunfos suponen un récord que habla de encuentros consecutivos ganados en el inicio de una temporada, pero no de victorias seguidas en partidos oficiales. Atendiendo a este matiz puramente estadístico, el eterno Pedro Ferrándiz elevó sus logros hasta los 28 encuentros, algo que consiguió en dos ocasiones: entre las temporadas 1959-60 y 1960-61 y en pleno curso 1981-1982. Para conseguirlo, además de vencer al Barça, los blancos deberán superar con éxito sus próximos cuatro compromisos: CAI Zaragoza y Fuenlabarada en Liga Endesa y Partizán y Galatasaray en el ‘Top-16’ de la Euroliga.

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