Amaya Valdemoro inicia su retiro dorado desde lo más alto del podio
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LA MEJOR JUGADORA ESPAÑOLA DE LA HISTORIA DICE ADIÓS A LA SELECCIÓN

Amaya Valdemoro inicia su retiro dorado desde lo más alto del podio

Nada más y nada menos que 258 internacionalidades a sus espaldas, cifra nunca jamás alcanzada por ningún jugador de baloncesto en nuestro país (Epi se quedó

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Amaya Valdemoro inicia su retiro dorado desde lo más alto del podio

Nada más y nada menos que 258 internacionalidades a sus espaldas, cifra nunca jamás alcanzada por ningún jugador de baloncesto en nuestro país (Epi se quedó en 239 y Marina Ferragut en 253). Amaya Valdemoro es, sin lugar a dudas, la mejor jugadora española de todos los tiempos y lo demuestran los números y los títulos conseguidos en sus más de 20 años como profesional. Pero como todo en la vida, hay un final. Y este domingo fue el de su adiós a la Selección. Eso sí, no pudo hacerlo de mejor manera, colgándose la medalla de oro en el Eurobasket disputado en Francia. Curiosamente éste era uno de los pocos títulos que faltaba en el palmarés de la madrileña.

A sus 36 años, y lógicamente ya desde un papel secundario, Amaya Valdemoro ha contribuido al éxito del combinado dirigido por Lucas Mondelo. Nuestras chicas han sellado un campeonato absolutamente magnífico, con un pleno de victorias y un juego espectacular, donde han sobresalido Sancho Lyttle y Alba Torrens. Pero si bien es verdad que estas jugadoras han llevado el peso específico del equipo, no es menos cierto que el trabajo de bloque ha resultado fundamental. Y para eso también ha acudido a esta cita la capitana del conjunto nacional, una Amaya que resulta un estandarte y un ejemplo a seguir por todas y cada una de sus compañeras en la Selección. Su mera presencia es un acicate extraordinario para conducir al baloncesto español a lo que es en estos momentos, el mejor de Europa.

Atrás quedó encabezar la lista de anotadoras en todos los campeonatos y disputar prácticamente todos los minutos, la eterna capitana ha sabido asumir su nuevo 'rol' y seguir aportando su granito de arena al más alto nivel. En Orchies ha puesto el punto y final con España y quizá a la época dorada y más laureada del baloncesto femenino. El triunfo ante Francia (70-69) y esa medalla de oro colgada al cuello es algo que quedará en los anales de la historia. Amaya Valdemoro dice adiós, pero lo hace como reina del continente.

Ocho Ligas españolas, nueve Copas de la Reina, cuatro Supercopas de España, tres Copas de Rusia, una Superliga de Rusia, tres anillos de la WNBA, una Euroliga, tres Mundiales de Clubes, dos medallas de bronce en un Mundobasket… Y podríamos seguir, sin atender siquiera a premios individuales, que los cuenta por decenas, pero quizá el conseguido ayer es uno de los que más ilusión le ha hecho a esta madrileña de Alcobendas, una pionera de este deporte. Y es que Amaya ha sido la primera jugadora en disputar la liga profesional americana, la WNBA, y primer español en lograr un anillo (por delante incluso de su amigo Pau Gasol). Con los Houston Comets, Valdemoro conquistó esos tres títulos, además consecutivos, para consagrarse aún más en el deporte de la canasta.

Nos deja, pero en la memoria de todos los amantes al baloncesto quedará un currículum envidiable y el icono de una deportista sublime. Todavía podremos verla con la camiseta del Real Canoe impartiendo sus últimas lecciones. El paso del tiempo reconocerá aún más lo que está mujer ha hecho.

Sancho Lyttle, MVP

El otro gran nombre del combinado de Lucas Mondelo ha sido el de Sancho Lyttle. La jugadora nacida en Kingstown fue nombrada MVP del torneo, y no es para menos. Sus actuaciones han sido memorables, su trabajo en la pintura ha resultado fundamental para que finalmente España se subiera a lo más alto del podio. Su 1,93, su imponente físico y su innegable técnica han sido quizá el salto de calidad necesario para que nuestra selección haya pasado del bronce del último Europeo a campeonas continentales.

Sobre ella y Alba Torrens ha recaído el peso ofensivo de un equipo que es la envidia de todos. Las francesas lo sufrieron en sus carnes. Los 20 y 21 puntos, respectivamente, en la gran final lo ejemplifican. Las caras de felicidad de las chicas de Mondelo sobre el podio de la pista de Orchies eran el fiel reflejo del trabajo bien hecho.

Amaya Valdemoro