La NBA y EEUU rinden pleitesía a Pau Gasol y a España
  1. Deportes
  2. Baloncesto
TODO EL EQUIPO, CON KOBE A LA CABEZA, FUE A ABRAZAR AL PIVOT DE LOS LAKERS

La NBA y EEUU rinden pleitesía a Pau Gasol y a España

El abrazo entre Pau Gasol y Kobe Bryant de hace cuatro años fue uno de los momentos más emotivos de los pasados Juegos. Era el reconocimiento

Foto: La NBA y EEUU rinden pleitesía a Pau Gasol y a España
La NBA y EEUU rinden pleitesía a Pau Gasol y a España

El abrazo entre Pau Gasol y Kobe Bryant de hace cuatro años fue uno de los momentos más emotivos de los pasados Juegos. Era el reconocimiento a lo hecho por España, al partido que hicieron y a lo que les obligaron a hacer a ellos, a los intocables jugadores de la NBA. Ayer, en Londres la historia se repitió, pero en esta ocasión el abrazo fue de veinte segundos o más, pero la sorpresa llegó cuando uno tras otros todos los jugadores de la mejor Liga del mundo se acercaron a por Pau. Querían un abrazo con el español, querían dar las gracias por ser como es, un deportista ejemplar y de los mejores del mundo. 

La Prensa estadounidense, la de todo el mundo ensalzó el valor de lo hecho por los de Scariolo. New York Times lo resumió a la perfección: "Oro, pero no tan fácil". Usa Today se expresó en parecidos términos. "USA sobrevive a España para llevarse el oro". La Gazzetta dello Sport reflejó parecido pensamiento: "Para Estados Unidos el oro, para España los aplausos".

Tras ese abrazo, tras esa charla hay mucho más que un simple saludo. A Pau le consideran uno de lo suyos, uno de los mejores jugadores del mundo. Igual en España no lo tenemos tan claro, pero es una estrella, uno de los cinco grandes como dijo Krzyzewski antes de la final. Ni el saludo, ni la veneración de los norteamericanos consolaban al español. Había venido a por el oro y por momentos se vieron con él colgado durante la ceremonia de clausura de los Juegos.

"España es muy fuerte y por eso somos afortunados de haber ganado. A Pau le he abrazado muy fuerte. Se lo merece. Amo a Pau. El próximo año estaremos juntos. Es un grande". Y como él, otros muchos jugadores, que no tuvieron reparo en acercarse y rendir pleitesía al más grande, al jugador de los Lakers. "Estaba triste porque quería el oro. Lo hemos tenido cerca, casi lo hemos tocado. Ellos se han tenido que esforzar a tope, pero eso no nos sirve de consuelo. Veníamos a por el oro", comentaba el mayor de los Gasol momentos después de recibir ese abrazo de su compañero y ayer rival.

Su cara le delataba, no reaccionaba y no lo hizo hasta que se vio con la plata al cuello. La miró y pensó que había merecido la pena. Se dio cuenta del reconocimiento que tiene, del historial, pero no podía expresar felicidad alguna. No le salía. En Pekín bastaba con llegar hasta donde lo hicieron, en Londres, no. Buscaba más. Sabía que era pasar a la historia y lo tuvo al alcance de la mano, pero cuatro años después ya no valía. Era poco. Ganar la plata ya no era el objetivo.

Es un ganador. Ya con la medalla dando golpes sobre su pecho, él y Marc se pusieron a escenificar jugadas, a hablar de lo que pudieron hacer y no hicieron. Mientras, todo aquel que pasaba por la pista buscaba a Pau, querían abrazarle. El Príncipe Felipe, Kirlilenko, el seleccionador ruso, el norteamericano... Todos buscaban a uno de los grandes, a uno de los mejores, tanto dentro como fuera de la pista. Grande Pau.

Marc Gasol Pau Gasol Banco de España Estados Unidos (EEUU)