Marta Domínguez, una campeona destruida por el pasaporte biológico
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intentó desacreditar el método que ha acabado condenándola

Marta Domínguez, una campeona destruida por el pasaporte biológico

El doctor en Fisiología del Ejercicio Jordan Santos explica por qué el pasaporte biológico es la mejor herramienta antidopaje y por qué ha sancionado el TAS a la atleta palentina

Foto: Marta Domínguez ha sido desposeída del oro mundial de 2009 y la plata europea de 2010 (Efe)
Marta Domínguez ha sido desposeída del oro mundial de 2009 y la plata europea de 2010 (Efe)

Marta Domínguez nunca dio positivo. No le detectaron ninguna sustancia prohibida en alguno de los muchos controles antidopaje que pasó durante su carrera. Tampoco su implicación en la Operación Galgo y su relación con la Operación Puerto pudieron acabar con ella. El final de la atleta palentina lo ha firmado su pasaporte biológico, el mejor método que existe ahora mismo para perseguir el dopaje en el deporte.

A diferencia de los controles, el pasaporte biológico es un método de detección indirecta. Es un fichero individual que recoge los resultados de los análisis realizados a cada deportista y permite elaborar un perfil hematológico y urinario. A partir de ese perfil se pueden detectar posibles anomalías en futuros análisis. La IAAF lo implantó en 2010, años después que la UCI, y cada vez son más las federaciones que lo utilizan.

"Es la mejor herramienta de la que disponemos, es la más eficaz, está validada y es útil", afirma Jordan Santos-Concejero, biólogo y Doctor en Fisiología del Ejercicio por la Universidad del País Vasco, donde es profesor. También es colaborador de la Agencia Española para la Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD). En marzo de 2014, Santos publicó un artículo en 'Perarnau Magazine' ("Lo que dice el pasaporte biológico de Marta Domínguez") en el que, tras analizar los valores recogidos en el pasaporte, llegaba a la siguiente conclusión: "Los datos hematológicos sugieren que Marta Domínguez se dopó".

"Desde un punto de vista fisiológico, los datos son escandalosamente claros, cristalinos. Cualquiera con unos mínimos conocimientos en fisiología coge estos análisis y ve que son claros indicativos de dopaje", dice Santos tras conocer la sentencia del TAS, que ha suspendido tres años a la atleta (aunque no le afecta porque ya estaba retirada) y la ha desposeído del oro mundial de Berlín 2009 y la plata europea de Barcelona 2010. "¿Que es mejorable? Lo es. Y hay métodos que están en desarrollo que pueden sustituirlo con el tiempo, como la firma molecular", añade sobre el sistema.

Los valores anómalos, explica, no son lo mismo que un positivo. Cuando se detectan, se empieza a estudiar el caso. "Tienen que ser tres expertos independientes quienes por separado identifiquen esos valores anormales con prácticas dopantes. Con que uno de ellos diga que no, el atleta se libra", añade. En el caso de Marta Domínguez, los expertos fueron Michel Audrian, Giuseppe d'Onofrio y Yorck Olaf Schumacher, este último (que declaró en el juicio de la Operación Puerto) considerado el mayor experto del mundo en el pasaporte. Los tres llegaron a la conclusión de que la atleta había empleado sustancias no permitidas.

¿Cómo funciona el pasaporte biológico? "Necesitas unos valores de base para que un programa informático pueda determinar dónde están tus límites naturales. Conforme a esos resultados, que se pueden conseguir con tres o cuatro analíticas, calcula por qué rango de seguridad se pueden mover tus valores", explica Santos. "Hasta 2009, Marta no tenía suficientes análisis para hacer esa base. Por lo que aunque había valores sospechosos en Berlín en agosto de 2009, aún no tenían su perfil hematológico. Pero vuelve a la competición en 2012 (compitió en los JJOO de Londres) y ya se puede establecer correctamente su perfil. En esas fechas se ven unos valores bajísimos de hemoglobina y demás que cantan muchísimo. Eso hace que salte la alarma".

La defensa intentó desacreditar el pasaporte

La defensa de Marta Domínguez ante el TAS se basó en dos argumentos. Por un lado, la ausencia de competencia del tribunal para juzgar el caso. Por otro, el intento de demostrar que el pasaporte biológico no es un método fiable. Ninguno ha sido aceptado por el TAS. El primero, basándose en los artículos 42.3 y 42.5. del Reglamento de la IAAF, que le facultan para pronunciarse en un caso como el de la atleta española. En segundo lugar, el tribunal ha considerado que "ninguna de las explicaciones ofrecidas por la RFEA o Marta Domínguez fueron suficientes para que el Panel (los tres árbitros) no estuviera confortablemente satisfecho con la evidencia científica presentada por la AMA y los expertos de la IAAF", según se puede leer en el comunicado publicado por el tribunal.

Esas explicaciones que el sueco Conny Jörneklint (presidente), el británico-belga Romano Subiotto y el luxemburgués Jacques Radoux, los tres componentes del panel del TAS, no han consideraro suficientes son los informes del oncólogo Cristóbal Belda, el doctor en Informática José María Peña y la doctora Rosa Vidal, que el Comité de Disciplina Deportiva de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) había calificado de "brillantes" y había utilizado para desautorizar las conclusiones de los tres expertos independientes y no sancionar a la atleta.

"Nos causa evidente indefensión que no se nos permita conocer los fundamentos científicos del pasaporte", declaró a 'Efe' el abogado de Marta Domínguez, José Rodríguez, quien anunció que van a seguir "peleando y recurriendo". "Llama la atención que en algunos casos el hipotiroidismo afecta al pasaporte biológico y que a nosotros nos digan que no", añadió. El hipotiroidismo fue el objeto del informe de Cristóbal Belda.

"Belda intenta explicar esos valores, que son totalmente compatibles con una transfusión sanguínea, con un hipotiroidismo subclínico no diagnosticado. Yo obviamente discrepo porque las modificaciones y las alteraciones en esos valores de Marta eran tan acusados que un hipotiroidismo subclínico no las puede explicar", dice Santos.

Una vez más, un organismo internacional ha corregido una decisión tomada en España, una situación que vuelve a sembrar dudas sobre su lucha contra el dopaje y deja en muy mal lugar a muchos, empezando por la RFEA, que no sancionó a Marta Domínguez, y terminando por el Partido Popular, que la llevó en sus listas hasta última hora y le ha dado cobijo durante la última legislatura. En medio, un ramillete de dirigentes deportivos que no ha estado, como ha sucedido con otros casos, a la altura. Alguno de ellos, como Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico España (COE), incluso llegó a cuestionar el pasaporte biológico, un sistema que recoge la propia legislación antidopaje española.

Marta Domínguez Federación Internacional de Atletismo (IAAF)
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