ATIENDE A EL CONFIDENCIAL ANTES DE ZÚRICH

Aauri Bokesa, del baloncesto a soñar con un metal en el Europeo de atletismo

Aauri Bokesa parte hacia el Europeo de Zúrich de atletismo con la maleta llena de ilusión y una cosa en mente: estar en la final de los 400 metros lisos

Foto: Aauri Bokesa, durante el campeonato del mundo de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo en Pekín en 2015 | Foto: EFE
Aauri Bokesa, durante el campeonato del mundo de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo en Pekín en 2015 | Foto: EFE

Aauri Bokesa (Madrid, 1988) parte hacia el Europeo de Zúrich de atletismo con la maleta llena de ilusión y una cosa en mente: estar en la final de los 400 metros lisos. Esta madrileña de Fuenlabrada lleva toda la temporada preparándose para la cita europea y espera que una lesión de última hora no le juegue una mala pasada. “Me lesioné hace tres semanas, pero ya no me duele nada. Tengo que centrarme y pensar que estaba bien antes de eso y había hecho mi mejor marca personal”, reconoce. Bokesa es ahora una habitual de las convocatorias de la selección española de atletismo. Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fueron su primera gran cita representando a España sobre el tartán porque antes Aauri ya lo había hecho. Fue en las categorías inferiores de la selección española de baloncesto. En los últimos años, su vida ha dado un giro de 180 grados y la madrileña lo analiza todo en El Confidencial.

Quedamos con Aauri Bokesa en las pistas del Centro de Alto Rendimiento de Madrid (CAR), su casa de los últimos años. Por allí se desenvuelve a la perfección, se cambia las zapatillas, estira un poco y empezamos a hablar. Hace pocos días que Ramón Cid ha dado la lista de los convocados para el Europeo de Zúrich y en ella está la madrileña. “Quiero pelear por entrar en la final. Estaba novena del ranking europeo pero ha habido dos bajas y ahora soy estoy séptima. Si todo va bien, tendría que pelear por entrar en la final”, asegura.

Aauri Bokesa tiene ganas de que llegue la competición y está confiada, aunque las últimas semanas no fueron todo lo bien que le gustaría. “Me perdí el campeonato de España por lesión. Fue una pena porque estaba muy bien de forma. Justo había hecho marca personal y las semanas previas había hecho unos entrenamientos muy buenos. Me lesioné la semana del ‘meeting’ de Madrid (19 de julio); esperaba poder llegar al de España pero me hice una rotura y al final no hubo manera de llegar”, reconoce. Pese a este contratiempo, en Zúrich espera estar a tope: “Llevo ya varios entrenamientos haciendo series con clavos. No me duele nada. Tengo que centrarme y pensar que estaba bien antes de la lesión; por lo tanto, no habré perdido mucho tiempo”.

Con 25 años, Aauri vivirá su segundo Campeonato de Europa, antes acudió al de Helsinki en 2012. La madrileña está empezando a forjar su experiencia en el atletismo, ya que apenas lleva cuatro años dedicándose íntegramente a este deporte: “Con el atletismo empecé por casualidad porque yo hacía baloncesto. Estuve en categorías inferiores de la selección española. Fui a Europeos, a Mundiales y jugaba en el Estudiantes cuando hice el cambio. Las chicas entrenábamos aquí el físico, en el CAR, y la hermana de mi actual entrenador de atletismo, que es preparador físico de las chicas de Estudiantes, me propuso correr una carrera para el club maratón porque le faltaban chicas. Fui a lo loco y ahí empezó todo”.

Decidí dejar el baloncesto para apostar por el atletismo y ver si era verdad que podía ir a unos Juegos Olímpicos

ara Aauri no fue fácil compaginar baloncesto y atletismo y llegó un momento que no le quedó otra opción que elegir si quería intentar triunfar en algunas de las dos disciplinas. La madrileña reconoce que a veces, todavía siente un poco de ‘morriña’ por el basket: “En el baloncesto viví muy buenos momentos. Tenía unos sueños y unas expectativas que no he cumplido. Tuve que aparcarlas para cumplirlas en otro deporte. Siempre te queda la espina de saber lo que podía haber conseguido. Mi sueño era estar en la selección española e ir a unos Juegos Olímpicos con el baloncesto. Pero al final, tuve la oportunidad del atletismo y he conseguido grandes cosas, así que estoy contenta”.

Además de dejar el baloncesto, también afrontó con otros sacrificios que hasta ese momento no había tenido que hacer. “La alimentación fue un tema del que tuve que ser muy consciente. Cuando dejé el baloncesto pesaba diez kilos más que ahora. Yo en baloncesto era siempre una de las más flaquitas y en ningún momento pensé que tuviera que perder peso. Cuando llegué a los servicios médicos de aquí y me vieron, me dijeron: ‘tu porcentaje de grasa no es el adecuado’. El año que me salió mal el atletismo, en 2010, fue en parte, por mi peso. La alimentación hay que cuidarla y lo hago mucho más ahora, pero sin volverme loca porque como de todo, siendo siempre consciente de los límites”, asegura.

El atletismo me ha convertido en una persona muy disciplinada, más luchadora y como atleta, soy más atleta

esde que Aauri empezó con el atletismo, ha tenido una gran evolución que se ha visto reflejada en las marcas. “Mi primera marca de ese año 2008/2009, en el que no entrené nada, fue 58 y algo. Ese año me metí en la final del campeonato absoluto e hice 55.85 sin entrenar nada. Al año siguiente, ya entrené tres meses, y terminé con 53.61. Poco a poco fui bajando y este año he hecho marca personal con 51.66. En dos años haciendo exclusivamente atletismo, conseguí ir a los JJOO de Londres”, reconoce orgullosa. Aunque intentó compaginar baloncesto y atletismo, reconoce que al final, tuvo que elegir: “Estuve dos años compaginando los dos deportes. Luego, decidí dejar el baloncesto para apostar por el atletismo y ver si era verdad que podía ir a unos Juegos Olímpicos. Fue cuando lo dejé cuando vi que estaba haciendo dos cosas y las dos las estaba haciendo regulares”.

La buena progresión de Aauri en el atletismo pronto se vio recompensada con una convocatoria por parte de la selección absoluta. Su debut se produjo en 2009, en la Copa de Europa de Selecciones de Leiria (Portugal), una cita que la madrileña recuerda con mucho cariño. “Me vino todo de nuevas. Era un deporte con el que no tenía mucho contacto. En ese momento, no aprecias tanto lo importante de las cosas. Prácticamente, en cada competición lo hacía mejor y la recuerdo con muchísimo cariño. Además, me acuerdo de muchas cosas, de la gente, de cuando me trataban los fisioterapeutas… Disfruté momentos muy buenos”, reconoce.

La experiencia será un grado para Aauri en este Europeo de Zúrich. La atleta del Nike Running, equipo por el que ha fichado esta temporada y que valora como “un cambio muy bueno y positivo”, no sólo ha evolucionado sobre el tartán, también lo ha hecho en lo personal: “El atletismo me ha convertido en una persona muy disciplinada, más luchadora y como atleta, soy más atleta. Hace unos años me costaba decirlo, porque aunque al final practicas deporte, baloncesto y atletismo, no tiene nada que ver un deporte con otro. Ni rutina, ni la vida, ni cómo terminas después de los entrenamientos. Ahora, soy, sobre todo, y puedo decir que lo soy, más atleta”.

Aauri Bokesa dedica todas las tardes al atletismo. Reconoce que, de momento, realiza una sesión diaria de entrenamiento de unas dos horas y no dobla porque el entrenador considera que es demasiado pronto para hacerlo debido a los pocos años que lleva practicando atletismo. Aunque sus padres, de origen guineano, viven en Fuenlabrada, ella reside en el CAR porque tiene beca, lo que cual le permite estudiar y a la vez hacer deporte. “Estoy terminando trabajo social. Para el año que viene me queda el trabajo de fin de grado. Económicamente tengo la suerte de estar becada, por lo que me da para poder ahorrar lo justo aunque soy consciente de que hay muchos atletas que tienen una situación diferente por el hecho de no estar becados”, reconoce.

Aunque el Europeo de Zúrich es su máxima prioridad en los próximos días, Aauri Bokesa mira de reojo al futuro y marca en rojo una cita: los Juegos Olímpicos de Río 2016: “En Londres, se me quedó la espinita clavada porque no pude competir a mi máximo nivel. Siempre vas a una competición de ese nivel esperando hacer marca personal o estar cerca de ella. No fue mi caso. Entonces, lo primero sería hacer la mínima y llegar a Río. Una vez allí, espero poder rendir a mi máximo nivel que espero que, de aquí a dos años, sea mucho mejor que ahora”.

Aauri es consciente de que algún día se terminará su carrera deportiva, pero tiene claro cómo se ve dentro de unos años cuando abandone las pistas: “Tengo en mente poder ir a Río y a Tokio. Luego, me gustaría unir trabajo social con deporte. Creo que el deporte es una muy buena vía de escape para muchas cosas. Te da muchos valores positivos y te da muchas experiencias. Creo que los niños tienen que hacer deporte y hay muchos que no tienen la oportunidad; me gustaría hacer proyectos y cosas ligadas a eso”, concluye.

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