Lamela, de tocar el cielo a ser incapaz de superar el salto más difícil de su vida
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FALLECE A LOS 36 AÑOS A CAUSA DE UN INFARTO

Lamela, de tocar el cielo a ser incapaz de superar el salto más difícil de su vida

La cara B del deporte ha vuelto a ganar la partida a uno de los suyos. Yago Lamela, exsaltador de longitud de 36 años, ha sido hallado muerto ayer

Foto: Yago Lamela, en el campeonato del mundo de 2003 (CordonPress).
Yago Lamela, en el campeonato del mundo de 2003 (CordonPress).

La cara B del deporte ha vuelto a ganar la partida a uno de los suyos. Yago Lamela, de 36 años de edad, ha sido hallado muerto sobre las 18.00 h de la tarde de este jueves, según avanzó La Nueva España, que desveló que fuentes próximas al deportista habían confirmado la noticia. Retirado del atletismo en 2009, el que se proclamarasubcampeón mundial de salto de longitud y fueraplusmarquista europeo durante 10 años, atravesó en el pasadonumerosos episodios de depresión.Así, Yago Lamela llegó a estar internado por problemas psiquiátricos.Según la autopsia realizada al saltador de longitud, el asturiano habría fallecidopor causa de un infarto. El cuñado del deportista, Enrique Vázquez, hizo públicoeste documentoen una comparecencia ante los medios.

Lamela fue uno de los mejores saltadores españoles de todos los tiempos, aunque nunca llegó a conseguir una medalla de oro. Además, nunca pudo lograr una presea en unos Juegos Olímpicos, y todo por culpa de sus constantes problemas físicos. Sus duelos con el cubano Iván Pedroso quedarán en la historia del atletismo mundial, donde Lamela se ha ganado un hueco por méritos propios.

Vídeo: Yago Lamela mostrando su técnica de salto a losocho años

Su carrera deportiva comenzó a los 7 años como muchas otras: por casualidad. Tras correr una carrera campo a través en Avilés, se vio atraído por el atletismo y entró en la Asociación Atlética Avilesina. Tan sólo unos meses después, los entrenadores de Lamela descubren su habilidad en el salto de longitud, donde empieza a especializarse hasta convertirse en todo un maestro.

Desde pequeño, su progresión fue extraordinaria, y su llegada al primer nivel del atletismo fue cuestión de tiempo. Con sólo quince años era capaz de superar los 7 metros, lo que, con mucho entrenamiento, le llevó a convertirse en un atleta que conseguiría superar los 8 metros con excesiva facilidad. Su salto definitivo a la fama de produce en los Mundiales de Pista Cubierta de Maebashi (Japón) de 1999.

En aquel campeonato, Lamela fue capaz de saltar 8,56 metros, forzando a Pedroso a alcanzar los 8,62 para poder lograr la medalla de oro. El salto del español le sirvió para lograr la plata y marcar el récord de Europa de pista cubierta, destrozando todos los registros anteriores. A partir de entonces, el español se convirtió en un habitual del podio en los campeonatos que disputaba.

Del cielo al infierno en una década

Además de la medalla de Maebashi, logró la plata en los Mundiales al aire libre de Sevilla en 1999, en los Europeos de Viena de 2002, en los Mundiales de pista cubierta de Birminghan 2003 y el bronce en los Mundiales al aire libre de París 2003. Sus problemas físicos le impidieron clasificarse para la final de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y lograr una presea en Atenas 2004, donde compitió infiltrado.

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Este fue el comienzo del fin. En 2004 se operaría de un tendón de Aquiles, pero los dolores no remitían: un accidente de tráfico agravaría su lesión. Cuando preparaba su vuelta, en 2006, se rompería ambos tendones de Aquiles, por lo que tuvo que volver a ser intervenido. En 2008, en plena recuperación, se destrozaría un gemelo, lo que le llevó a retirarse del deporte al más alto nivel.

La lejanía del deporte comenzó a suponer un vacío excesivo para Lamela, que se vio completado cuando en 2009 el alemán Sebastien Bayer le arrebató el récord de Europa con 8,71 metros. El atleta español no supo recuperarse de la distancia con las pistas y, a pesar de intentar retomar sus estudios de Informática en la Universidad de Iowa, nada terminaba de llenarle tanto como el salto de longitud.

Ya durante su última etapa como deportista en activo sufrió algún episodio depresivo y algún ataque de ansiedad. Por ello, fue internado en la unidad de psiquiatría del Hospital San Agustín de Avilés durante seis días en junio de 2011. En una de sus últimas entrevistas, en elcorreo.com, reconoció haber pasado un mal momento.


Vídeo: El salto de Lamela en los Mundiales de Maebashi (8,56 metros)

"Sí, estuve un poco chungo, con una depresión bastante grande, pero me he recuperado muy rápido. El deporte me ha dado muchas alegrías, pero también muchos golpes, y aprendes que lo importante es levantarte y seguir luchando. Y eso es lo que voy a hacer ahora, luchar para superar esto lo más rápidamente posible", dijo.

Lamela luchó, pero no pudo olvidar aquellos tiempos en los que competía con Pedroso para ser el rey mundial del salto de longitud. Su 8,56 siempre será recordado. El chico tímido de Avilés que asombró a todo un país casi huérfano de estrellas impulsó con su proeza al atletismo español. Después, no pudo adaptarse a una vida sin los focos de la élite. Lamela, héroe caído, no pudo superar su salto más difícil.

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