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"¿Tres medallas? El CSD y el COE apoyan con una mano lo que permiten destruir con la otra"
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ALBERTO AYORA PONE NEGRO SOBRE BLANCO

"¿Tres medallas? El CSD y el COE apoyan con una mano lo que permiten destruir con la otra"

El ex presidente de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), que tiene impugnadas las últimias elecciones, analiza el éxito en los Juegos de Invierno

Foto: Oriol Cardona y Ana Alonso, en los Juegos de Invierno. (EPA/Guillaume Horcajuelo)
Oriol Cardona y Ana Alonso, en los Juegos de Invierno. (EPA/Guillaume Horcajuelo)

"Estos Juegos de Invierno serán inolvidables y para superarlos habrá que trabajar mucho", señaló el presidente del Comité Olímpico Español (COE) al término de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026. Una competición en la que, aunque escuchando a Alejandro Blanco puede parecer que la delegación del COE arrasó sobre la nieve, España ganó tres medallas. Una de oro y dos de bronce, además de un diploma, con tres deportistas como Oriol Cardona, Ana Alonso y Ot Ferrer, pertenecientes a la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME).

Una federación en la que las últimas elecciones a su Asamblea General celebradas el año pasado se encuentran impugnadas ante el Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) por Alberto Ayora. Su anterior presidente, quien denunció una serie de irregularidades sobre las que sigue sin obtener respuesta, de ahí que, tras el éxito obtenido en los recientes Juegos de Invierno, quiere aprovechar para poner negro sobre las palabras de Blanco.

Foto: federacion-espanola-de-deportes-de-montana-y-escalada-alberto-ayora-csd-denuncias-elecciones

Ayora lleva años demandando "un modelo para el deporte español", aunque nada que ver con lo que el presidente del COE presentó hace tres meses en presencia de Pedro Sánchez, quien a su vez anunció la creación del Comité Ejecutivo del Deporte Español. Fuegos de artificio, pues, hablando de Juegos de Invierno, cabe recordar que España tuvo que retirar su candidatura para albergar los de 2030 en los Pirineos por las diferencias políticas entre los Gobiernos autonómicos de Cataluña y Aragón.

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PREGUNTA. ¿Con qué se queda de los recientes Juegos Olímpicos de Invierno en los que la montaña ha salvado la participación de España con tres medallas?

RESPUESTA. El esquí de montaña español ha escrito en Milán‑Cortina 2026 la página más brillante de la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno. España ha tocado el cielo en la nieve de Bormio y solo puedo dar la enhorabuena a los deportistas y al equipo técnico. entrenadores, skimans, médicos…

"El éxito es el fruto del trabajo de algunos centros de tecnificación, el esfuerzo familiar y de las personas que han contribuido muchos años"

P. ¿Y dónde cree que radica ese éxito?

R. Sin duda es el fruto del trabajo de algunos centros de tecnificación, el esfuerzo familiar y de las personas que han contribuido a ello desde hace muchos años. Pero detrás del éxito deportivo existe una historia mucho menos visible: la de una federación que alcanzó la élite internacional mientras atravesaba una grave crisis estructural interna provocada a conciencia, con pérdida de recursos propios, conflictos territoriales abiertos y que amenazó estas medallas, pese a las reiteradas advertencias trasladadas a las altas instancias deportivas en el CSD y el COE.

"Quienes ahora celebran las medallas han promovido llevar a la ruina a la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada"

P. Por lo que cuenta, toda una paradoja lo del esquí de montaña español.

R. Sí, porque quienes ahora celebran las medallas son quienes han promovido llevar a la ruina a la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME). Mientras los políticos federativos se hacen las fotos, el director técnico de la federación, Lluís Giner, tuvo que ver los Juegos desde su casa. Tras el brillo de los metales se esconde una realidad institucional sombría. La FEDME vive una paradoja sangrante: es más exitosa que nunca en lo deportivo y más frágil que nunca en lo político.

placeholder Pedro Sánchez, en Moncloa con Oriol Cardona y Ana Alonso. (Europa Press/Gustavo Valiente)
Pedro Sánchez, en Moncloa con Oriol Cardona y Ana Alonso. (Europa Press/Gustavo Valiente)

P. Porque, cuando el Comité Olímpico Internacional confirmó la entrada del esquí de montaña en el programa olímpico, España ya llevaba años preparándose.

R. Efectivamente. El trabajo de la etapa de Joan Garrigós fue fructífero y sembró el terreno. En enero de 2021, el nuevo equipo que surgió tras las elecciones, bajo mi presidencia, lo teníamos claro. Había que trabajar duramente para lograr la clasificación para los Juegos de París y de Milán‑Cortina. Las federaciones autonómicas y sus Centros de Tecnificación tenían un papel primordial, y la FEDME como federación nacional tenía que trabajar estrechamente con el COE, el CSD y las federaciones internacionales.

"Mientras los políticos federativos se hacen las fotos, el director técnico de la FEDME, Lluís Giner, tuvo que ver los Juegos desde su casa"

P. Siga, siga...

R. El Plan Estratégico FEDME recogía explícitamente ese horizonte: clasificarse para los Juegos de verano en escalada y para los Juegos de invierno en esquí de montaña, mediante un programa estable de concentraciones en el CAR, participación en el calendario internacional, apoyo multidisciplinar y refuerzo administrativo específico para las áreas olímpicas. Y eso había que pagarlo con recursos públicos, pero también con recursos propios, de ahí que las federaciones autonómicas debían ayudar.

"El Plan Estratégico FEDME había que pagarlo con recursos públicos, pero también propios, de ahí que las autonómicas debían ayudar"

P. ¿Y qué sucedió?

R. Desde 2021, el CSD incrementó de forma sostenida las ayudas destinadas a la FEDME, integrando al esquí de montaña dentro de los programas de Alto Rendimiento y de los proyectos Team España Elite y Team España Olímpico. El resultado fue un salto presupuestario sin precedentes. Las subvenciones públicas del CSD pasaron de unos 712.809 euros en 2020, a 2.580.537 en 2025. Ese crecimiento no fue genérico, sino que se concretó en líneas directamente vinculadas al proyecto olímpico de montaña. La subvención extraordinaria de Esquí de montaña en 2021 con 137.023 euros específicamente destinados al esquí de montaña fue la primera.

"El CSD integró al esquí de montaña en los programas de Alto Rendimiento y los proyectos Team España Elite y Team España Olímpico"

P. Y llegó el llamado Team España Elite, ideado por Albert Soler, el entonces director general del CSD.

R. Sí, que financia concentraciones, calendarios internacionales y apoyo directo a deportistas de referencia. Y también el Team España Olímpico, pensado para sostener la preparación inmediata hacia los Juegos. Y una ayuda fundamental como es la de retransmisiones audiovisuales, que consolidan el ecosistema de alto rendimiento en los deportes de montaña y escalada. Los técnicos del CSD creyeron en nuestros programas deportivos y los apoyaron. Mi agradecimiento es total. Sin este respaldo institucional, estos éxitos no hubieran sido posibles.

"Los técnicos del CSD creyeron en nuestros programas deportivos y los apoyaron. Mi agradecimiento a todos ellos es total"

P. Y es que una cosa son los técnicos y los gestores del CSD y otra bien distinta los políticos de turno, ¿no es así?

R. Correcto. El impulso técnico coincidió, paradójicamente, con un fenómeno inverso dentro del sistema federativo español. Entre 2020 y 2023, la FEDME perdió más de 30.000 licencias nacionales, reduciendo de forma muy significativa sus recursos propios. El descenso no respondió a una caída del montañismo, ya que el número total de licencias de montaña se duplicó hasta casi 286.000 entre 2010 y 2023, sino al cambio de modelo impulsado por varias federaciones autonómicas. Las pérdidas fueron especialmente acusadas en varios territorios.

P. ¿Cuàles concretamente?

R. Madrid, Aragón, Cantabria, Cataluña, País Vasco, Navarra y Región de Murcia. Estas siete federaciones concentraron 36.182 licencias FEDME menos en el periodo 2020‑2023, con un impacto negativo estimado de 482.306 € en los recursos propios de la federación nacional. La herramienta utilizada fue la promoción de licencias autonómicas con cobertura de seguro estatal e internacional, que hacían innecesaria, a ojos del federado, la habilitación FEDME y permitían “camuflar” la pérdida de la condición de federado nacional.

placeholder Alejandro Blanco, entre Oriol Cardona y Ana Alonso. (FOTO COE)
Alejandro Blanco, entre Oriol Cardona y Ana Alonso. (FOTO COE)

P. ¿Y el resultado?

R. Demoledor. Mientras las licencias autonómicas crecían en más de 62.000, las licencias FEDME descendían, y el peso de los recursos por licencias dentro del presupuesto total caía del 53% en 2010, al 29% en 2023. Todo ello, precisamente en los años en que el presupuesto global de la FEDME se duplicaba para atender a dos disciplinas olímpicas (escalada y esquí de montaña) y a nuevas especialidades en expansión.

"Las licencias autonómicas crecían en más de 62.000, las FEDME descendían, y el peso de los recursos caía del 53% en 2010, al 29% en 2023"

P. Nuevamente. toda una ironía.

R. Sí, una ironía cruel porque las mismas personas que celebran las medallas de nuestros deportistas son las que, desde los despachos, asfixian la estructura que permite a esos mismos atletas competir a nivel internacional y que obligan a mediadas que no gustan a nadie como el copago. Si todas las federaciones autonómicas ofrecieran la cobertura de seguro únicamente para su territorio, la FEDME tendría 149.521 licencias nacionales en lugar de las 86.677 actuales, lo que supondría 62.844 licencias adicionales y alrededor de 837.000 € más al año de recursos propios. Esta dinámica era una estrategia de tierra quemada, orientada a debilitar a la junta directiva de la FEDME y ganar las próximas elecciones.

"Es una ironía cruel que las mismas personas que celebran las medallas, asfixian la estructura que les permite competir a nivel internacional"

P: ¿Y ustedes qué hicieron?

R. No nos amilanamos. En lugar de replegarnos y dejar de apoyar al deporte, el equipo directivo decidió mantener e incluso ampliar el programa deportivo. El calendario internacional del esquí de montaña se había intensificado y había que estar allí: más Copas del Mundo, desdoblamiento de pruebas sénior y juveniles, más días efectivos de competición y, por tanto, más días de viaje, logística y trabajo técnico. España reforzó los equipos nacionales, programas de tecnificación juvenil, y un equipo técnico‑médico multidisciplinar que incluía entrenadores especializados y soporte de fisioterapia, preparación física y seguimiento médico.

"En lugar de replegarnos y dejar de apoyar al deporte, el equipo directivo decidió mantener e incluso ampliar el programa deportivo"

P. Un esfuerzo que se ha culminado con el histórico resultado logrado en los Juegos de Milán‑Cortina.

R: Tres medallas olímpicas y el mayor éxito jamás logrado por los deportes de montaña españoles en unos Juegos de Invierno. Tres medallas que resumen un ciclo de concentración de talento, planificación técnica y sacrificio económico máximo, en unas condiciones extremas de tensión interna. Un éxito construido, paradójicamente, cuando la estabilidad institucional era más frágil.

"Ha sido un ciclo de concentración de talento, planificación técnica y sacrificio económico máximo, con un gran tensión interna"

P. ¿Lo dice por el CSD, y más concretamente su presidente, José Manuel Rodríguez Uribes?

R. Mientras el CSD apoyaba con subvenciones ha mostrado una incapacidad manifiesta o falta de voluntad política para atajar el boicot institucional que sufría la federación nacional desde sus propios cimientos. A pesar de las reiteradas denuncias sobre la estrategia de asfixia financiera, el organismo gubernamental ha optado por un perfil técnico, ignorando el incendio político que amenazaba con reducir a cenizas la estructura federativa y hacía peligrar el programa deportivo. Ante el boicot institucional promovido por algunas federaciones autonómicas, y por el lobby del esquí alpino, denegando la celebración de pruebas nacionales de esquí de montaña en algunos territorios como Aragón y Cataluña, no se actuó con voluntad de mediación y solución del conflicto.

"El CSD respondía con recursos económicos crecientes, pero ni él ni el COE abordaron los conflictos estructurales denunciados"

P. De nuevo, una contradicción difícil de justificar.

R. Una gran contradicción. El CSD respondía con recursos económicos crecientes, respaldando técnicamente el desarrollo olímpico del esquí de montaña y autorizando incluso presupuestos deficitarios extraordinarios en 2021 para utilizar el fondo de reserva en favor del plan estratégico. Sin embargo, ni el CSD ni tampoco el COE intervinieron para frenar la guerra de licencias, ni para abordar los conflictos estructurales que trasladamos reiteradamente, tanto en persona como por escrito, desde la FEDME. La pérdida “coordinada” de licencias nacionales, el enfrentamiento entre estructuras territoriales y la presión económica derivada, fueron comunicadas en diferentes momentos, sin que se articularan mecanismos eficaces de mediación, arbitraje o condicionalidad en las subvenciones que desincentivaran las estrategias de “tierra quemada”.

placeholder Oriol Cardona y Ana Alonso celebran su bronce. (EPA/Guillaume Horcajuelo)
Oriol Cardona y Ana Alonso celebran su bronce. (EPA/Guillaume Horcajuelo)

P. Y todo esto mientras se aprobaba una nueva Ley del Deporte.

R. Sí, una ley celebrada como herramienta de modernización que no ha impedido que siete federaciones autonómicas pudieran poner contra las cuerdas a la federación nacional reduciendo drásticamente las licencias FEDME y, con ellas, su capacidad de sostener el plan olímpico. En la práctica, la norma que sigue sin desarrollarse, no ha corregido los desequilibrios competenciales, ni ha limitado la capacidad de algunas federaciones autonómicas para utilizar las licencias como arma política contra la federación nacional, como ha puesto de manifiesto el caso del montañismo.

"La nueva Ley del Deporte no ha limitado que las federaciones autonómicas puedab utilizar las licencias como arma política contra la nacional"

P. Según esto, ¿puede decirse que Milán‑Cortina simboliza así una doble realidad?

R. Sí. Por un lado, el éxito de un programa deportivo respaldado por el Estado y, al mismo tiempo, el fracaso de un modelo deportivo en prevenir y resolver los conflictos internos que trataron de sabotear ese proyecto desde dentro. El esquí de montaña español llega hoy a la élite mundial con resultados históricos, reconocimiento internacional y una generación de deportistas consolidada. De manera que Milán‑Cortina 2026 certifica que, cuando hay visión estratégica, apoyo técnico y financiación pública suficiente, España puede construir proyectos olímpicos ganadores.

"Milán‑Cortina certifica que con visión estratégica, apoyo técnico y financiación pública, España puede construir proyectos ganadores"

P. Pero el futuro después de esas tres medallas sigue sin estar muy claro.

R. Sí, porque ¿de qué sirve reforzar el Alto Rendimiento si el sistema no es capaz de garantizar estabilidad política y financiera en sus propias estructuras? Mientras se han incrementado las ayudas se ha mirado hacia otro lado ante una crisis de gobernanza que amenazaba el mismo proyecto que se decía proteger. España tiene campeones olímpicos, pero su federación nacional fue desmantelada por una guerra de guerrillas autonómica ante la mirada impasible de una administración que no intervino en el fango político.

"La FEDME fue desmantelada por una guerra de guerrillas autonómica sin que la administración interviniera en el fango político"

P. Incluidas las elecciones que usted tiene denunciadas.

R. Se permitió celebrar unas elecciones injustas en las que se vulneró el deber de neutralidad, como ahora a posteriori está reconociendo el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), y que conllevó que el equipo directivo que acabó de llevar al éxito al esquí de montaña y la escalada, ahora vea con gran preocupación el desmantelamiento actual de la FEDME.

placeholder Alberto Ayora, junto a Alejandro Blanco, en la sede del COE. (AFP7)
Alberto Ayora, junto a Alejandro Blanco, en la sede del COE. (AFP7)

P. ¿Y cómo ve la situación actual de la FEDME?

R. El entrenador y seleccionado que nos dio el primer oro olímpico de la historia, David Maciá, está aparcado. Y el año que viene hay que clasificarse para los Juegos Olímpicos de 2028. El malestar y la preocupación en el área de escalada es considerable. Y me consta que lo mismo pasa en esquí de montaña. Pero hay más, la FEDME sigue con la nueva responsable de prensa de baja, al igual que la de escalada.

"El entrenador del primer oro olímpico, David Maciá, está aparcado. Y el año que viene hay que clasificarse para los Juegos de 2028"

P. Pues pocas veces habrían tenido tanto trabajo que tras los recientes Juegos...

R. La más que merecida presencia en medios de los deportistas después de las medallas ha sido gracias a ellos mismos, que se han buscado apoyo de profesionales de comunicación, y a gestiones personales de algunas personas que antes estaban de responsables en mi equipo. Nadie de la FEDME ha asesorado a los deportistas en estos temas, y nadie los ha acompañado en su recorrido por los medios, lo que deriva en que los patrocinadores y colaboradores de la FEDME han brillado por su ausencia en todas las recientes apariciones públicas.

"La falta de intervención política ante un sabotaje económico evidente deja a la FEDME en una situación de vulnerabilidad extrema"

P. ¿Quiere decir con esto que no es oro todo lo que reluce?

R. Hablamos de tres medallas olímpicas que, vistas desde fuera, son motivo de orgullo colectivo. Y, vistas desde dentro, cuentan una historia de resistencia institucional. Sin embargo, mientras el país las celebra, persiste una pregunta incómoda: ¿Qué pasará cuando la tensión financiera y política termine golpeando también a la preparación deportiva si no se corrigen a tiempo estos desequilibrios de fondo? El CSD y el COE apoyan con una mano lo que permiten destruir con la otra. La falta de intervención política ante un sabotaje económico evidente deja a la FEDME en una situación de vulnerabilidad extrema.

Los deportistas de esquí de montaña no tienen ni una pista permanente para entrenar el sprint y el relevo, por lo que la mayoría lo hacen en Francia"

P. Aunque, una vez más, ha demostrado no tener pelos en la lengua, ¿tiene alguna última observación?

R. Pues que, a pesar de su éxito, el esquí de montaña español no llegó a los Juegos en paz. Llegó pese a todo y el conflicto sigue ahí, mientras nuestros deportes olímpicos, la escalada y el esquí de montaña se asoman al abismo de una federación que han destruido quienes ahora la desgobiernan. La realidad es cruda en el panorama de la nieve para algunos deportes de invierno. Un ejemplo, el famoso estadio de biatlhon que hay en Candanchú, el único de España y que se ofertaba sacando pecho para la candidatura de los Juegos de 2030, está cerrado por falta de apoyo institucional. Los deportistas de esquí de montaña no tienen ni una pista permanente para entrenar el sprint y el relevo. No es casualidad que la mayoría se entrenen y estudien en Font Romeu en los Pirineos franceses.

"Estos Juegos de Invierno serán inolvidables y para superarlos habrá que trabajar mucho", señaló el presidente del Comité Olímpico Español (COE) al término de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026. Una competición en la que, aunque escuchando a Alejandro Blanco puede parecer que la delegación del COE arrasó sobre la nieve, España ganó tres medallas. Una de oro y dos de bronce, además de un diploma, con tres deportistas como Oriol Cardona, Ana Alonso y Ot Ferrer, pertenecientes a la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME).

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