cómo no pasar frío

La mejor forma de vestirse con ropa para la nieve: el sistema de capas de cebolla

Tanto para practicar deportes de montaña como para disfrutar de la naturaleza a bajas temperaturas existen diferentes prendas que nos garantizan (prácticamente) no pasar frío

Foto: Consejos para la ropa de nieve y deportes de montaña.
Consejos para la ropa de nieve y deportes de montaña.

La ropa para ir a la tiene tiene como principal objetivo impedir en la medida de lo posible que el calor corporal se escape. Alpinismo, escalada, esquí, un paseo invernal, una ruta por la Sierra o simplemente ir a la nieve para disfrutar de ella en compañía de amigos y/o familia… El frío afecta a todos (no por igual) y dependiendo de la actividad que realicemos se recomendará utilizar una prenda u otra. Eso sí, lo que no falla para la parte de arriba es el sistema, igual para todos: el de capas de cebolla.

Normalmente se establece que, de cintura para arriba, el sistema de tres capas es el más recomendable para ir a la nieve o practicar un deporte de altura. Por supuesto, antes de eso hay que indicar que el cuerpo debe estar bien hidratado y alimentado para que no falle a temperaturas a las que no está acostumbrado y a que emita un calor que le va a permitir crear un microclima con la ropa y aislante que lo va a envolver.

La primera capa térmica, ajustada

La prenda que está pegada al cuerpo será el primer aislante. Cuanto más ajustada al torso, mejor. Camisetas de fibra o de lana son las recomendadas. En la nieve, el algodón, mejor cuanto más lejos… Si se suda, el sudor empapa con más facilidad la prenda de algodón con las consecuencias negativas que ello tiene a temperaturas frías (ese sudor es peligroso en cuanto se cese la actividad). Una camiseta técnica (el grosor depende del usuario) o una de lana merino (además de abrigar, no huele tras su uso) es lo recomendable.

La segunda capa, el forro

Lo recomendable, después de la primera capa, es llevar un forro polar o similar (una sudadera técnica también puede servir o un jersey de lana). Esta prenda debe ser transpirable y el grosor dependerá de la actividad del usuario. Si se va a practicar deporte no se recomienda que sea demasiado gorda para tener mayor movilidad y para evitar la aparición del gran enemigo: el sudor.

Tercera capa, la que más varía: cortaviento o plumas

Dependiendo de la actividad y de la meteorología, la tercera capa varía. Si se va a realizar un trekking por montaña a baja temperatura (con o sin nieve), esquí o una actividad relacionada con el alpinismo -a una altura y temperatura moderada-, el cortaviento será la prenda que normalmente es la más adecuada. Protege del aire, es ligera, transpira y en caso de alguna pequeña gota de agua o copo de nieve, repele. Si queremos un aislante de este tipo también para la lluvia necesitamos que el cortavientos lleve un sistema tipo al Gore-tex.

En caso de un paseo tranquilo, una pequeña excursión o una actividad tranquila con familiares o amigos (como tirarse bolas de nieve o ver cómo los niños juegan con un trineo) es mejor acudir a la pluma. Y aquí entramos en un mundo lleno de posibilidades.

¿Qué tipo de pluma?

Lo más económico es la pluma sintética, de fibra. Las fibras de poliéster son más pesadas que la pluma, pero funcionan mejor si se mojan y son las recomendables para usuarios con alergia a productos naturales. Su compresión no es tan buena como la pluma, por lo que su almacenaje ocupará más espacio. Sin embargo y con todos los elementos en la mano, es la mejor opción si se va a realizar una actividad física.

Si se va a realizar una actividad estática o para el frío intenso es mejor el plumón natural (normalmente combinado con pequeñas plumas), llamado duvet (el de oca está mejor valorado que el de pato). Además de un almacenaje más compacto y cómodo, pesa menos y mantiene el calor mejor. Debido a su capacidad de conservar el calor, en la actualidad se ha puesto de moda -en lugares urbanos- el pluma fino y ligero. Este grosor de duvet se suele medir en CUIN (pulgadas cúbicas) y, por ejemplo, un plumas (de los denominados) de Campo Base (para momentos estáticos a bajas temperaturas) suelen ser a partir de los 800 CUIN. Eso sí, corta el viento peor que las fibras de poliéster. También existe la posibilidad de combinar diferentes tipos de plumas...

La 'cuarta capa'

Así mismo, el comentado plumas ligero que tanto se ha puesto de moda en la ciudad se ha convertido en una perfecta 'cuarta capa' entre el forro y el cortavientos, en caso de que la temperatura sea muy baja.

En cualquier caso, la prenda varía dependiendo de lo comentado anteriormente, la actividad y también la inversión que se quiera realizar, sobre todo en el caso del plumas. En cualquier caso, entre estas prendas está el juego en cuanto a la parte de arriba se refiere.

Los pantalones

En cuanto a pantalones, los hay técnicos de diferentes grosores para cada temperatura y actividad, sin necesidad de llevar diferentes capas. Si es para alguna actividad en la nieve necesitamos un aislante térmico con con Gore-tex. Si va a ser un trekking hay pantalones de invierno... aunque si en no disponemos de éste y sí tenemos uno de primavera o verano, siempre puede funcionar una malla por debajo.

Del calzado y los guantes depende directamente del presupuesto. En las manos existen también guantes de plumón y para los pies, además de los calcetines de lana merino, la calidad de las botas proporcionarán un mayor aislamiento. Se debe tener cuidado para que no nos suden los pies y luego se queden fríos tras el cese de la actividad. En la cabeza, que es por donde más calor se va, es fundamental un gorro de lana si hay frío intenso. A partir de aquí, complementos como una braga polar resultará muy útil.

Estas indicaciones son algunas pinceladas, para una mayor precisión es mejor consultar a un especialista sobre la actividad, el lugar donde se realiza y la climatología que hará en esos días.

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