LA ÚLTIMA GESTA, EN LA AGUJA DE CAO GRANDE

La heroicidad de los Pou: "Lo más complicado es ser vasco; no puedes retirarte"

Los hermanos Pou, una de las cordadas más potentes y prestigiosas del alpinismo español, van en busca del fuego, con permiso de las alimañas de la selva jurásica

Foto: Imagen del segundo cuello volcánico más grande del planeta, la increíble aguja de Cao Grande (foto: j.canyi-fimut)
Imagen del segundo cuello volcánico más grande del planeta, la increíble aguja de Cao Grande (foto: j.canyi-fimut)
Autor
Tiempo de lectura3 min

Los hermanos Iker y Eneko Pou forman una de las cordadas más potentes y prestigiosas del alpinismo español. Juntos, estos alaveses que ya no cumplen los cuarenta, han escalado más de un millón doscientos mil metros en proyectos que unen dificultad extrema y originalidad. Desde las islas de Santo Tomé y Príncipe, el centro del mundo, el pedazo de tierra más próximo al punto donde se cruzan la línea del Ecuador y el meridiano de Greenwich, los Pou nos cuentan su último desafío: escalar el segundo cuello volcánico más grande del planeta, la increíble aguja de Cao Grande. Van en busca del fuego, con permiso de las alimañas de la selva jurásica.

Hablamos con Eneko desde el Campo Base, que han situado junto a un gran 'extraplomo'. Debajo de un techo de roca que les protege de la incesante lluvia “hemos aprovechado al máximo este desplome de 100 metros de altura bajo el que no nos mojamos. Desde aquí estudiáremos que opciones tenemos. Nuestro propósito es progresar por una vía conocida como ‘la inglesa’ y después abrir una nueva ruta”. Tienen por delante 600 metros de escalada en roca basáltica con tramos de gran dificultad. Junto a los Pou está el escalador Manu Ponce y el cámara Jordi Canyi.

El fuego representado por esa aguja volcánica es el tercer reto del proyecto North Face 4 Elementos. En febrero de 2017, en la Patagonia argentina, desde la roca se abrazaron al aire y dedicaron una vía a Alberto Zerain. En julio de ese mismo año, en la Amazonia peruana, alcanzaron el agua respetando una poderosa cascada.

Espectacular imagen de la escalada de Cao Grade. (foto: J.canyi-filmut)
Espectacular imagen de la escalada de Cao Grade. (foto: J.canyi-filmut)


Dormir colgados en la pared

Atravesando la frondosa selva de Santo Tomé han porteado más de 200 kg de material y 400 metros de cuerdas. Un importante acopio de material técnico para una aventura de estas dimensiones en la que deberán vivaquear muchas jornadas y dormir colgados de la pared más de una noche. “Nuestro mayor temor, nos dice Eneko, no es la dificultad técnica de la escalada, su longitud o la humedad que soportamos. No te imaginas la angustia que llegas a sentir en la selva. Durante el día todo se mantiene en una relativa calma, pero la noche es opresiva. Sonidos persistentes, chillidos, movimientos que te sobresaltan. Resulta difícil conciliar el sueño. Afortunadamente, la cobra negra de Santo Tomé no se ha personado, para disgusto de nuestro cámara, que quiere grabarla”.

Salvo un ‘pequeño contratiempo’, como nos cuenta Eneko, todo discurre razonablemente bien “estaba escalando cuando intenté asegurarme debajo de un bloque de más de 100 kg, con tan mala fortuna que se desprendió y una parte me golpeó las piernas. Un susto y un buen y doloroso moratón en el cuádriceps de la pierna derecha”.

Resulta, como dice Eneko “que lo más complicado de todo esto es haber nacido vasco, porque no te puedes retirar, ese es el problema”. Les seguiremos informando de la aventura de los hermanos Pou en busca del fuego.

Alpinismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios