Nadie toca su cumbre en invierno

El Everest dijo 'no' a Alex Txikon: "Podemos perder los dedos de pies y manos"

“Debemos bajar si no queremos perder los dedos de pies y manos y que alguien se quede por el camino”. Alex Txikon comunicaba así al Campo Base que abortaba el ascenso hasta el Campo 4

Foto: Uno de los rasgos de Alex Txikon como alpinista es no exponer a su equipo a riesgos inasumibles.
Uno de los rasgos de Alex Txikon como alpinista es no exponer a su equipo a riesgos inasumibles.

“Debemos bajar, esto está muy peligroso... Debemos bajar si no queremos perder los dedos de pies y manos y que alguien se quede por el camino”. Con estas dramáticas palabras, Alex Txikon comunicaba al Campo Base que abortaba el ascenso hasta el Campo 4, antesala del ataque a cumbre. Concluye así su segundo intento de cumbre invernal en el Everest sin oxígeno.

A las 9:00 de esta mañana del sábado (hora local) nos habían comunicado desde el Campo Base que Alex iniciaba la subida hacia el C4. Sus palabras al iniciar la marcha habían sido moderadamente optimistas: “Hace una buena mañana para subir con oxígeno, pero mucho frío para subir sin él. Va a ser duro”.

Le quedaban 7 horas por delante. Tocaba, por tanto, esperar. Con las previsiones en la mano, sabíamos que resultaría duro, pero asumible. Si Alex, Ali y los sherpas se encontraban fuertes, su determinación podría superar vientos fuertes, pero no destructivos. Vamos, los que están anunciados…

Los partes meteorológicos resultan ser papel mojado en el Everest.
Los partes meteorológicos resultan ser papel mojado en el Everest.

Momentos muy duros y desconcertantes

¿Qué ha pasado, entonces, para que la expedición haya tomado la dolorosa decisión de abandonar? Fundamentalmente, que las previsiones meteorológicas han fallado totalmente. No hay “hombre del tiempo” que acierte con el Everest. Ni Fernando Medina.

“El parte se ha equivocado un 100%. En cumbre soplaban vientos de 100 km/hora”, nos confirman desde el Campo Base. Han sido momentos muy duros y desconcertantes.

La orden de retirada dada por Alex Txikon no ha llegado a todos los miembros del equipo. “Wallung, Pasang, Nuri y Geljen, que iban en avanzada unos 100 metros más arriba de la posición de Alex, llevaban el walkie apagado. Han sido dos horas muy tensas hasta que la han encendido y les hemos comunicado que bajasen”.

Vista del Campo base del Everest cubierto por la nieve.
Vista del Campo base del Everest cubierto por la nieve.

Los partes meteorológicos

El grupo ha regresado al Campo Base, donde descansan y decidirán. Pero saben que la decisión ya no depende solo de ellos. Aunque planearan un nuevo ataque, sin ninguna base ya en la que confiar puesto que los partes meteorológicos son papel mojado, hay factores como la renovación de permisos, el fin de la temporada invernal y el desgaste del grupo, que aconsejan dejarlo en este punto.

Todos están muy cansados, son dos meses en el Campo Base. De hecho, en los últimos días, el equipo de Alex ya había enviado porteadores con bultos hacia Katmandú. Uno de los rasgos más acusados de la personalidad de Txikon es la de no correr riesgos inasumibles, ni exponer a su equipo. Una vez más ha actuado correctamente.

Posición de Alex Txikon geolocalizador Garmin/Racetracker:

http://racetracker.es/rt/alextxikoneverestwinter18

El taxista de Katmandú al que le gusta el Real Madrid

Mientras, la vida continúa en Katmandú

El personaje de la foto se llama Tara Lama, tiene 40 años y es nuestro taxista en Katmandú. El de “Cris-tia-no” y “Es-pa-ña”. Es natural de Lumbini. Aquí es donde nació Buda y él practica esa religión.

Su jornada laboral es de 6 de la mañana a 8 de la tarde. “El trabajo es muy duro en Nepal”, nos dice. Paga 105.000 rupias por la educación de sus hijas. Para situarnos… Esta mañana le llamé para que viniera a recogerme al hotel y fuimos a Boudhanath, donde está la más importante Stupa de Katmandú. Cuatro horas después me llevaba de regreso al hotel. Poco tráfico, es sábado. Cualquier otro día los pocos kilómetros de distancia son eternos. El servicio, 3.000 rupias, sin regateo (unos 24 euros).

Nosotros nos vamos de Katmandú. Cada uno con sus sensaciones, obligadamente agridulces. Pero Tara Lama seguirá aquí, intentando escalar su Everest particular todos los días en uno de los países más míseros del mundo. Y así terminamos nuestras crónicas. Esta es la número 13 y 13 son los escalones dorados que coronan la cúpula de la Estupa de Boudhanath.

Alpinismo

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