el viento dictó sentencia

Así decidió Alex Txikon no atacar el Everest: "Si te equivocas, el viento te mata"

Los últimos partes llegados precipitaron los acontecimientos: Alex, Ali Sadpara y Temba Sherpa habían resuelto atacar el Everest, pero en el último momento desistieron

Foto: Ali Sadpara (i), Temba Sherpa y Alex Txikon (d) en los momentos previos a tomar la decisión de lanzarse al ascenso a la cumbre del Everest. (FOTOS: Pedro Gil)
Ali Sadpara (i), Temba Sherpa y Alex Txikon (d) en los momentos previos a tomar la decisión de lanzarse al ascenso a la cumbre del Everest. (FOTOS: Pedro Gil)

Fue algo inesperado. Justo minutos después de enviar a El Confidencial nuestra crónica diaria, en la que informábamos sobre el retraso del intento de cumbre debido a unas previsiones meteorológicas poco claras, los últimos partes llegados al Campo Base precipitaron los acontecimientos: Alex Txikon, Ali Sadpara y Temba Bothe decidieron este viernes, a las 20:30 hora local, que iniciarían su odisea en el Everest en la mañana del sábado 17 de febrero. Era el segundo intento de Txikon por coronar el techo del mundo en invierno y sin oxígeno. Pero no, todo cambió en cuestión de horas...

A las 7 de la mañana del sábado, hora nepalí, los partes meteorológicos desaconsejaron el ataque a la cumbre. Después de una noche de preparativos, con los cocineros en pie a las 5 y los sherpas equipados para salir en avanzada, a las 6:30 se recibieron los últimos partes. La decisión fue que era una imprudencia salir con vientos de 80 km/hora ya en el Campo 2. Habría opciones de cumbre el día 20, pero el desgaste que hubieran sufrido los días 18 y 19 podría tener consecuencias fatales. El Everest en invierno no perdona un error. Ali Sadpara lo explica así: “Si te equivocas, el viento te mata, no regresas”. La decisión final se retrasa dos días, para el domingo 18 o el lunes 19. Como hemos dicho, el alpinismo es una escuela para combatir la frustración.

Así está el Campo Base del Everest

La realidad es que unas horas antes de decidir atacar, antes de que llegase la hora de la verdad, la situación era radicalmente diferente. “Cuando las estrellas brillan viene buen tiempo. No me gusta, están muy apagadas. No intentaremos cumbre el día 21 (el ascenso a la cumbre puede llevar de 4 a 5 días). La ventana es de pocas horas y cualquier cambio te la cierra, te obliga a dar la vuelta y puedes encontrarte en una situación muy delicada”, nos contaba Alex en la mañana del viernes.

“Es un escenario como el del año pasado y no podemos correr el riesgo de repetirlo, en los momentos previos a tomar la decisión de lanzarse al ascenso a la cumbre del Everest”, subraya. “El tiempo y la montaña te dirán si debes darte la vuelta”, relata Alex. Finalmente, fue la meteorología la que dictó sentencia. Toca esperar...

Extrema dureza

Sobre la extrema dureza de hollar el Everest sin oxígeno, Reinhold Messner recordaba como en su primera ascensión (y fue en un mes de mayo, no en febrero) tuvo que arrastrarse hasta la cima apoyándose sobre manos y rodillas. “El viento era tan fuerte que Peter Habeler y yo no podíamos mantener el equilibrio. Siempre intentando apartar la cara del viento… Solo podía ver nieve arremolinada a mi alrededor. Con el aullido de la tormenta en mis oídos y de mis propios pulmones en el tórax, seguía subiendo”, narra el veterano alpinista.

El principal obstáculo en una invernal subida al Everest no es tanto la temperatura extrema como el fortísimo viento. Le preguntamos a Luis Pantoja, director del Observatorio Meteorológico del Puerto de Navacerrada, por las causas: “El 'Jet Stream' se manifiesta en torno a ciertas latitudes norte y sur debido al balanceo del eje de rotación. En invierno, la región del Himalaya coincide con una de ellas. El chorro afecta a altitudes sobre los 9.000 metros en la temporada invernal y el efecto producido aumenta de probabilidad de tener fortísimos vientos de hasta 250 km/hora”.

En el Campo Base se disputa el Campeonato del Mejor a la Brisca.
En el Campo Base se disputa el Campeonato del Mejor a la Brisca.

“La espera es parte del trabajo”

Durante nuestra última conversación con Alex Txikon antes de que determinase, junto a Ali Sadpara y Temba Bothe, el ataque inminente a la cúspide, finalmente abortado, el alpinista reflexionaba sobre su forma de entender la montaña y cómo esta había evolucionado con el paso de los años. “En 'himalayismo' invernal tenemos que tratar de minimizar el riesgo, porque hay factores que no dependen de nosotros. A mí me gusta estar aquí, estoy muy tranquilo, tengo muchas expediciones a la espalda y sé lo que es la espera. Hay que tener paciencia y saber estar. Si tiene que venir una ventana buena, vendrá, y si no, pues nos marcharemos. Nos merecemos una oportunidad por el buen trabajo que hemos hecho y estoy seguro que la tendremos”.

Mientras tomábamos una taza de té en la tienda comedor, Alex seguía reflexionando en voz alta. “La espera es parte del trabajo. Hemos estado desde el día 31 de enero al 10 de febrero sin salir de esta tienda, pero yo no me pregunto todos los días si subiremos o no. Hay que tener una buena cabeza para soportar el aislamiento. Estás en un medio natural impresionante, pero el Campo Base puede convertirse en una cárcel”.

“Sabes”, continúa diciendo Alex, “cuando era joven y era uno más en las expediciones, me ponía nervioso los días antes de un ataque a cumbre. La noche anterior no dormía, pero estaba menos motivado que ahora. Todo me daba más pereza. Ahora me gusta lo que hago más que antes. No tengo ningún problema en subir a trabajar, a equipar la ruta o aprovisionar los campos. Tengo una altísima motivación. Todo me hace más ilusión, especialmente estar aquí con un gran equipo y magníficos colaboradores y amigos”.

Imagen de todo el equipo con Alex Txikon al frente.
Imagen de todo el equipo con Alex Txikon al frente.

Escenas de la vida cotidiana

¿Quiénes han sido tus maestros en la montaña? “Soy más autodidacta, creo. Lo que he aprendido de otros es a no cometer según que errores”. ¿Por ejemplo? “Mira, si haces un plan para subir y aparecen cuatro nubes, no puedes suspenderlo. Subes, no te quedas esperando. Tú vas y el tiempo y la montaña ya te dirán si debes darte la vuelta. Hay algo muy importante que sí he aprendido: a tratar a todos los que participan en una expedición como personas, a valorar su trabajo y su dignidad. El tiempo es algo fundamental en la montaña. Te dice quién eres en cada momento y si te toca esperar. Las personas que siguen con interés esta expedición deben saber que cada vez que entramos en la Cascada del Khumbu nos jugamos la vida. Vivimos en una sociedad que valora el alpinismo en blanco o negro, en héroes o muertos. Drama, fracaso o éxito. El alpinismo es mucho más que eso: es llevar tu esfuerzo al máximo y decidir retirarte es, muchas veces, un triunfo, no una derrota. Es una escuela de esfuerzo, fraternidad y responsabilidad con tu vida y la de los demás”, sentencia Alex.

Mientras la ventana de buen tiempo decidía abrirse o no, Alex y el equipo de colaboradores disputaron su campeonato del 'Mejor' a 500 partidas de brisca. Buen ambiente pese a algún mal perdedor. El partido entre Real Madrid y PSG provocó una porra de 500 rupias nepalís por participante, unos 5 euros. La ganó este cronista, en buena medida debido a que el antimadridismo nubla el juicio.

Posición de Alex Txikon geolocalizador Garmin/Racetracker:

http://racetracker.es/rt/alextxikoneverestwinter18

Alpinismo

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