DIFERENTES NIVELES Y PAiSAJES

Cinco rutas imperdibles para disfrutar de la naturaleza durante Semana Santa

Dormir colgados de una pared o disfrutar de ascensiones impresionantes en Sierra Nevada, Picos de Europa y Pirineos. No hace falta salir de España para coger oxígeno

Foto: El Riglo de Mallas, un 'nido' a 100 metros de altura con un marco incomparable.
El Riglo de Mallas, un 'nido' a 100 metros de altura con un marco incomparable.

Montaña para disfrutar y al alcance de todos en Sierra Nevada, Picos de Europa y Pirineos o una suite de altura en los Mallos de Riglos. Hay muchas más, pero estas son las propuestas de El Confidencial para esta Semana Santa. Nos equipamos con el calzado adecuado, líquido, comida, miramos la climatología y empezamos sin más dilación.

Riglos, dormir colgados de una pared

Riglos es una pequeña localidad en el Prepirineo, a 45 km de Huesca. Es un paraje de una belleza rotunda, dominado por Los Mallos, formaciones geológicas que llegan a alcanzar 275 metros de altura. Es un destino de referencia para los amantes de la escalada. Para Beatriz Bañales, del equipo de Rab Riglos Suite, la experiencia de pasar una noche en una hamaca de pared, colgando a cien metros del suelo sobre el vacío de las paredes de los Mallos de Riglos, es una aventura en un entorno natural privilegiado. Una propuesta accesible a personas, con o sin experiencia en la escalada, que quieran realizar el sueño de vivir las sensaciones de los grandes alpinistas.

“Desde Riglos partimos hacia la pared, son unos 45 minutos, un paseo agradable”. Beatriz nos cuenta que ya han comentado los preparativos y los huéspedes de la suite de altura van con la seguridad de sentirse en buenas manos. “La vía de escalada son tres largos hasta la repisa donde está instalada la hamaca. Como mucho tardamos un par de horas”. Una vez en la repisa hay una cuerda fija montada a modo de pasamanos que sirve de sistema de seguridad para moverse por la misma y poder ir de la hamaca al baño o a la zona donde se monta la mesa para la cena. “Les explicamos cómo asegurarse a ella mediante el doble cabo de anclaje y vamos hasta la hamaca para que la prueben y tengan una primera toma de contacto. A esa hora suele llegar la cena que les servimos en la mesa al anochecer”. Es fácil imaginarse sentado en la repisa viendo las luces del pueblo y la puesta de sol.

Al día siguiente, sobre las ocho y media se queda para desayunar “les subimos lo que hayan pedido, café, bollería...”. Después, se hace el último largo de escalada para hacer cima en la cumbre del Colorado. Bajada hasta el collado y “nos vamos andando hasta el refugio, cafetito, besos y despedida”.

Travesía de los Tresmiles

En el Parque Nacional de Sierra Nevada, Mariano Frutos, seleccionador del Equipo Andaluz de esquí de montaña -con el que compartí ilusiones y desilusiones en el Aconcagua- y Rocio Monteoliva, deportista de Alto Rendimiento de dicho equipo, nos proponen dos de los programas con más tirón de los que organizan en Mirando al Sur: Trilogía de Sierra Nevada y La Integral de los Tresmiles.

“La Travesía de los Tresmiles es igual de agradable la hagas a pie o como esquiador de montaña”, nos dice Rocio. Durante los cuatro días en los que se completa la actividad, se asciende a quince cumbres de más de 3.000 metros de altitud. Incluyendo el Mulhacén que, con sus 3.482 metros, es la más elevada de la Península. Se trata de una cuerda que comienza en el Puntal de Juntillas, pasa por la Alcazaba, el Veleta, las cumbres del sector Central de Sierra Nevada y concluye en el Cerro del Caballo. “Pernoctamos en algunos de los mejores refugios de España, como el de Poqueira o el Postero Alto y se vivaquea en los refugios de la Carihuela o Elorrieta, dependiendo de las condiciones”.

“La Trilogía de Sierra Nevada quizá sea una versión reducida de la Travesía”, señala Mariano Frutos “ambas se pueden hacer con un nivel físico medio. En este caso y durante tres días, subiremos a nuestras cumbres más emblemáticas: El Mulhacén, el Pico del Veleta y La Alcazaba. Es una gran actividad para los amantes de la montaña. El refugio Poqueira, situado a 2.500 metros, será nuestro centro de operaciones, donde pernoctaremos dos días”.

Dos maneras de 'comerse' los Picos

Los datos del último barómetro de la red Natura 2000, realizado por la Unión Europea, con datos correspondientes a 2015, ha vuelto a situar a España como el país con más superficie protegida de dicha red europea, el conjunto de espacios preservados más grande del mundo. Nuestro país aporta un total de 222.143 kilómetros cuadrados a una red que suma más de un millón de kilómetros cuadrados en 28 países. Viene esto a colación para entender por qué nos vamos de un Parque Nacional, el de Sierra Nevada, a otro, el de Picos de Europa.

Fernando Calvo, buen amigo y mejor guía de montaña, conoce los Picos casi igual de bien que algunos osos pardos del lugar. Nos propone dos actividades de uno y dos días de duración. ¿Poco? Tiene su explicación: “Después de nuestras ascensiones, las opciones en el Liébana son múltiples: desde un cocido lebaniego para reponer fuerzas, a una visita a Pote y no te olvides de probar “cachopos”. Después, playa, tranquilidad, paseos entre bosques de haya brotando”.

La subida al Pico San Carlos (2.390 m) desde el Teleférico de Fuente Dé es una actividad de alta montaña sin excesiva dificultad, si bien, precisa Fernando: “Debido a su altura en Semana Santa necesitaremos usar nuestro equipo de alpinismo para coronarla. Crampones, piolet y casco obligatorios. Llegando al pico hay que tantear la nieve con precaución. En algún será necesario usar las manos en algún corto escalón sin dificultad.” En la cumbre las vistas abarcan desde la Cordillera Cantábrica al sureste, hasta los inmensos murallones rocosos que se levantan al norte, desde Horcados Rojos a Peña Olvidada. “La cúpula del refugio de Cabaña Verónica y su guarda Carlos al pie del Pico Tesorero. Montañeros subiendo por el camino hacia Horcados. Los Picos están vivos y desde allí arriba se les ve palpitar”.

El Corredor del Marqués, se llama así porque fue Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, quien lo recorrió por primera vez a principios del siglo pasado, es la segunda propuesta. “Debido a su orientación se convierte en una bellísima ascensión invernal para aquellos que dominan las técnicas del alpinismo y cuentan con un día y medio”. Se duerme en el Refugio de Vegarredonda y “hay que madrugar como mandan los cánones. Haremos una aproximación nocturna de unas dos horas y media”. Cinco largos recorren la cara norte, sin grandes dificultades pero que hacen necesarios conocimientos de alpinismo y el material propio para afrontar una escalada de alta montaña en toda regla en el mismo corazón del macizo occidental de los Picos de Europa. El descenso rapelando obligatoriamente con cuerdas de 60 no es sencillo por ser a en diagonal, “la ventaja es que simplemente hemos de usar las reuniones de la subida”.

El Paso de Mahoma, la guinda en Pirineos

Miriam Marco será muy pronto, aunque ella no quiere sentirse presionada, la primera española que consiga la acreditación UIAGM, la máxima cualificación de un guía de montaña. Le faculta para trabajar en cualquier montaña y a cualquier altitud. No es nada fácil. Miriam nos propone dos actividades de esquí de montaña en Pirineos, en el Parque Natural de Posets-Maladeta. Las describe así: “Dos propuestas para alcanzar la cima más alta de los Pirineos, dos rutas circulares con muy buenas y largas bajadas de esquí.”

La subida al Aneto (3.404m) esquiando desde el Refugio de La Renclusa, gente más amable es difícil encontrar y además han estrenado un buen sistema de cabinas del que están muy orgullosos, es una ascensión inolvidable. Una subida larga y exigente para los que vamos a pie, los esquiadores de montaña saben que les espera un descenso inacabable, con unas impresionantes vistas de los Pirineos. Comienza la jornada saliendo del refugio a primera hora; ascendiendo por el valle de Las Maladetas se llega al Portillón Superior que da paso al glaciar del Aneto. “La guinda la pone el Paso de Mahoma, una arista aérea y expuesta”, señala Miriam y nosotros añadimos que es donde los guías demuestran su profesionalidad. Realizando una ruta circular se desciende por el valle de Barrancs, disfrutando de una de las bajadas más largas de Los Pirineos hasta Llanos del Hospital.

La ruta de los Tresmiles, su segunda propuesta, recorre las diferentes caras del Aneto y enlaza dos cumbres: el Aneto y Las Maladetas (3.308m). Tres días de actividad exigente, entre ocho y diez horas de actividad cada jornada. “Es necesario un buen nivel físico y técnico que permita esquiar en nieves no tratadas”.

Siete propuestas para todos. Cada uno a su nivel. Si eres consciente de tu fuerza y también de tus debilidades, tus limitaciones, harás montaña de manera responsable y disfrutarás con ello.

Alpinismo
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