Daniel Siebert se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la eliminación del Atlético de Madrid en las semifinales de la Champions League frente al Arsenal. El colegiado alemán quedó señalado por varias decisiones polémicas durante el choque disputado en el Emirates Stadium, especialmente por dos posibles penaltis reclamados por el conjunto rojiblanco y por la gestión del tiempo añadido en los últimos minutos del encuentro.
La actuación arbitral provocó el enfado tanto de los jugadores del Atlético como de Diego Pablo Simeone, que evitó cargar directamente contra el árbitro, aunque dejó frases muy significativas tras el pitido final. Las críticas también se trasladaron al VAR, dirigido por otro árbitro alemán, Bastian Dankert, en una noche marcada por la tensión y las protestas constantes del equipo madrileño.
Daniel Siebert nació en Berlín el 4 de mayo de 1984 y está considerado uno de los árbitros más importantes del fútbol alemán. Internacional desde 2015, el colegiado pertenece a la categoría Élite de la UEFA, el escalón más alto dentro del arbitraje europeo y reservado para los jueces seleccionados para partidos de máxima exigencia como semifinales de Champions League o grandes torneos internacionales.
A sus 42 años, Siebert acumula experiencia en competiciones de primer nivel y ya había dirigido anteriormente varios encuentros del Atlético de Madrid en Europa. Sin embargo, los precedentes no eran precisamente positivos para el conjunto rojiblanco, que nunca había logrado ganar con él al frente del partido.
Antes de este duelo ante el Arsenal, el árbitro berlinés ya había pitado encuentros del Atlético frente al Liverpool, Manchester City o Tottenham, todos ellos marcados por polémicas arbitrales, expulsiones o decisiones muy discutidas por el club madrileño.
Cuánto gana Daniel Siebert por partido
La UEFA establece diferentes escalas salariales para sus árbitros según la categoría a la que pertenezcan. Daniel Siebert forma parte del grupo Élite, el más prestigioso del organismo europeo, lo que le permite percibir uno de los honorarios más altos dentro del arbitraje continental.
Por dirigir un partido de Champions League como el Arsenal-Atlético de Madrid, el colegiado alemán cobra alrededor de 9.680 euros. A esta cantidad se suman los ingresos habituales que percibe en la Bundesliga alemana y otras competiciones nacionales e internacionales.
Sus asistentes también reciben una remuneración importante. Los árbitros de banda ingresan aproximadamente 2.906 euros por encuentro, mientras que el cuarto árbitro ronda los 968 euros por partido.
Las jugadas que desataron la polémica
La decisión más protestada llegó nada más arrancar la segunda parte. Antoine Griezmann cayó dentro del área tras un pisotón de Calafiori en una acción que el Atlético reclamó como penalti claro. Sin embargo, Siebert anuló la jugada por una supuesta falta previa de Pubill sobre Gabriel.
La revisión del VAR tampoco modificó la decisión inicial, algo que generó todavía más indignación entre los rojiblancos. Poco después, el Atlético también reclamó otro posible penalti sobre Giuliano Simeone tras un agarrón de Gabriel cuando el extremo se disponía a rematar dentro del área.
Las críticas aumentaron todavía más en el tramo final del encuentro. Aunque el árbitro añadió cinco minutos, el tiempo efectivo de juego fue mínimo debido a las continuas interrupciones, pérdidas de tiempo y amonestaciones. Diversos análisis arbitrales posteriores calcularon que apenas se jugaron poco más de 90 segundos reales durante todo el añadido.
Tras la eliminación, Diego Pablo Simeone trató de mantener un discurso contenido, aunque dejó clara su frustración por algunas decisiones. “Todos esos pequeños detalles que a veces vienen a favor, esta vez no nos tocó tenerlos”, afirmó el técnico argentino en rueda de prensa.
Daniel Siebert se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la eliminación del Atlético de Madrid en las semifinales de la Champions League frente al Arsenal. El colegiado alemán quedó señalado por varias decisiones polémicas durante el choque disputado en el Emirates Stadium, especialmente por dos posibles penaltis reclamados por el conjunto rojiblanco y por la gestión del tiempo añadido en los últimos minutos del encuentro.