La denuncia del simpatizante de Vox impulsa el discurso de Laporta (y señala a sus rivales)
Después de tirarse semanas hablando de los "círculos de poder" quieren controlar el Barça y de las ayudas arbitrales al Real Madrid, Laporta se topa con una sospechosa denuncia
La denuncia de Isidro Navarro Gurumeta contra una parte de la junta directivasaliente del Barça, encabezada por Joan Laporta, tiene un tinte electoralista claro. El entorno del, de momento, dos veces presidente, entiende que proviene de un rival. Si a ello le sumamos que el socio de Pulgar (Toledo) es un militante de Vox que justo se afilió al Barça un día antes de presentar la denuncia en la Audiencia Nacional, aunque antes había sido socio durante muchos años, el argumento encaja como anillo al dedo en el lema populista de Joan Laporta: Defensem el Barça.
Aunque, a decir verdad, la denuncia del socio azulgrana por supuestos delitos de blanqueo de capitales, administración desleal y delitos societarios, falsedad documental, fraude a Hacienda y organización criminal y presunto "cobro de comisiones indebidas" no es contra el club, sino contra sus dirigentes. Por ello resultó extraño que el Barça lanzara un comunicado desde sus canales oficiales para anunciar medidas legales en nombre de la entidad.
"Es propio de esta estrategia que hace tiempo que difama y alguna cosa queda, en la línea de perjudicarnos, tanto a mi candidatura como a mí personalmente. Hace tiempo que están intentando esto, por perjudicar y por ensuciar este proceso electoral y al Barça", valoró Laporta en Catalunya Ràdio.
Joan Laporta afirma que ha salvado el destino del club. (EFE/Alejandro García)
¿Por qué el club no publica comunicados por los miembros de la junta implicados en los presuntos delitos de estafa del Reus? El viernes, por cierto, declarará Rafa Yuste, presidente en funciones del Barça y vicepresidente de Laporta, en calidad de investigado. Un caso que, a diferencia de la denuncia, está en marcha y salpica a Jan, quien pasa la campaña cocinando macarrones y llevando tractores mecánicos en Mercabarna.
Algo no encaja con Laporta
Jan, también investigado y declarante en enero,siempre negó que tuviera algo que ver en la gestión y posterior quiebra del club, pero su firma en un documento inédito acredita que era accionista de la sociedad utilizada en el presunto engaño a inversores particulares que está investigando la Justicia. El Barça, sus socios y sus dirigentes deberían ser los primeros en abogar por la máxima transparencia posible.
No tracteu d'imitar-lo, només hi ha un Joan Laporta.
En este sentido, Laporta lleva semanas hablando de los "círculos de poder" que quieren controlar el club y no quieren que gane el Barça, de la "campaña de desprestigio institucional"del caso Negreira, de unos árbitros que "siempre perjudican al Barça" y de unas esferas de poder a las que "no les gusta la catalanidad que representamos y nos joden a la mínima".
Da sus explicaciones
Isidro Navarro envió una carta a RAC1 para hablar de la denuncia y afirmó que detrás de él no está ninguna persona en concreto. "Voy a aclarar que he sido socio del Barça con el número 65.302 hasta que se me dio de baja, con fecha de enero del 2025, sin comunicación alguna por parte del club y, según me han manifestado recientemente, fue porque no acudí de forma presencial a la formación de un censo, aspecto que tampoco me fue comunicado en ningún momento, pese a que el club conoce y ha estado al corriente de mi domicilio, correo electrónico y teléfono en todo momento".
❓ Qui és Isidro Navarro i per què ha denunciat Laporta i part de la junta del Barça per blanqueig de capitals?
"En aquella fecha llevaba siendo socio del Barça 24 años y actualmente tendría el honor de llevar más de 25 años, posibilidad que se me ha cercenado. Me han comunicado que en ningún caso podré recuperar mi antiguo número. Es cierto que, de forma presencial, el pasado 19 de febrero causé alta como socio y se me asignó el 150.107. Debe quedar claro que no soy socio de hora reciente, ni un flamante afiliado, sino que tengo más de 25 años de antigüedad y que, por tal motivo, me siento maltratado por mi propio club, al que amo tanto casi como a mi propia vida", explicó.
"Por lo que hace a la denuncia, se encuentra actualmente pendiente de informe del Ministerio Fiscal respecto a la decisión judicial de admisión a trámite de la misma o no. Por lo tanto, no debo hacer más manifestaciones al respecto. Habrá de esperarse a dicha decisión judicial. Me resulta chirriante y cuasi ofensivo que se afirme que yo he puesto una denuncia contra el señor Laporta y otros, a estos efectos debe saber que una denuncia, técnicamente, es poner en conocimiento de un juez o autoridad, unos hechos que pudieran ser presuntamente delictivos, es dar la notitia criminis, sin valoraciones de los hechos que se suministran a dicha autoridad y será ella, mediante la jurisdicción de la cual está investida, la que decidirá si los hechos han de ser investigados o no, trámite en el cual nos encontramos en este preciso instante", añadió.
"Por cierto, no resulta obligatorio tener pruebas en el momento de denunciar, sino solamente conocimiento del hecho, y el hecho de no denunciar, en casos extremos, puede considerarse como delito de encubrimiento. Por lo tanto, la expresión "contra Laporta y otros" no se corresponde con la realidad; no voy en contra de nadie, solo pretendo que se esclarezcan los hechos, nada más, y si ello es posible. Estoy plenamente convencido de que actúo en beneficio del barcelonismo y el FC Barcelona, entidad a la que ni por asomo quisiera perjudicar en modo alguno", sentenció.
El excuñado franquista al mando
Es el mismo argumentario populista que ya usó en la rueda de prensa por el caso Negreira, donde se les negó el turno de pregunta a ciertos medios de comunicación, como El Confidencial. Un contra todo y contra todos, según el abogado, donde solo él y su junta están capacitados para ser el escudo contra los poderes fácticos de Madrid.
Sin embargo, el rechazo general a la ideología de Isidro Navarro entre los apoyos de Laporta ha llevado al Barça a una contradicción institucional enorme. No se puede restar legitimidad a un denunciante con vínculos con Vox, como han hecho muchos defensores de Laporta en redes sociales, mientras tu mano derecha es Alejandro Echevarría, un patrono de la Fundación Francisco Franco que tuvo que dimitir en tu primera etapa y en tu segunda etapa no aparece en el organigrama del club.
Por último, y como dato curioso, cualquier persona se puede hacer socia del Barça desde cualquier parte del mundo, pero solo quienes se acerquen a los puntos de votación de Barcelona, Lleida, Tarragona, Girona y Andorra podrán decidir el destino del club. No existirá el voto por correo como en 2021, donde Laporta ganó, ni se permitirá el voto telemático que sí se habilita en las Asambleas.
La denuncia de Isidro Navarro Gurumeta contra una parte de la junta directivasaliente del Barça, encabezada por Joan Laporta, tiene un tinte electoralista claro. El entorno del, de momento, dos veces presidente, entiende que proviene de un rival. Si a ello le sumamos que el socio de Pulgar (Toledo) es un militante de Vox que justo se afilió al Barça un día antes de presentar la denuncia en la Audiencia Nacional, aunque antes había sido socio durante muchos años, el argumento encaja como anillo al dedo en el lema populista de Joan Laporta: Defensem el Barça.