Mucho champán, bailes y sorpresas: dentro de la celebración de Jannik Sinner tras las ATP Finals
El italiano, que venció a Carlos Alcaraz sin ceder un solo set en todo el torneo, celebró su hazaña con su equipo en una fiesta privada donde el champán, los bailes y los cánticos fueron los protagonistas absolutos
La tensión de la pista central del Inalpi Arena se transformó en una explosión de euforia desbordada en los vestuarios, donde Jannik Sinner y su equipo celebraron la revalidación de su título en las Nitto ATP Finals. Tras vencer a su máximo rival, Carlos Alcaraz, en una final de alto voltaje (7-6 [7/4] y 7-5), el tenista italiano pasó de la concentración glaciar que lo caracteriza a ser el centro de una fiesta cargada de música, baile y, por supuesto, mucho champán.
El triunfo de Sinner es una hazaña: no solo repitió como Maestro de Maestros, sino que extendió a 31 su racha invicta en superficie indoor y lo hizo sin ceder un solo set en todo el torneo, una demostración de poder que solo Alcaraz pudo desafiar en los momentos clave.
El vídeo que el tenista ha subido a X de la celebración capta el momento exacto en que la presión se disipa. La escena comienza con Sinner, vestido con pantalones cortos y una chaqueta oscura, abriendo una puerta. Apenas cruza el umbral, una lluvia blanca, intensa y espumosa, lo embiste. No es otra cosa que el tradicional baño de champán, y él lo recibe con los brazos abiertos al más puro estilo estrella del rock.
Completamente empapado, ríe a carcajadas: bien sabemos que la euforia es contagiosa, y a partir de ese momento, la sala se convierte en una pista de baile. Sinner se une a su equipo en lo que parece ser una tarima, levantando el trofeo de campeón que se encuentra estratégicamente cerca. Con la música sonando a todo volumen, el equipo corea y salta,da palmas cantando: "¡Jannik, Jannik, Jannik Sinner!".
Es un rugido de liberación y alegría colectiva. Entre risas, abrazos, y más brindis, el ambiente es de absoluta felicidad. El contraste entre el frío, concentrado Sinner que destrozó el servicio de Alcaraz en los puntos decisivos y este Sinner desmelenado, ovacionado por su staffya acumula miles de 'me gusta' en X.
La alegría se justifica en la épica de la final. Sinner tuvo que emplear su mejor tenis para doblegar al número uno del mundo, que luchó hasta el final incluso lidiando con problemas musculares en la pierna derecha. El partido se jugó a pocos tiros, con una tensión que se cortaba con un cuchillo, donde el público turinés jugaba un papel importante apoyando al tenista local.
El italiano se mostró más certero en el tie-break del primer set, y aunque Alcaraz logró romper el saque imbatible de Sinner en el inicio de la segunda manga, el Maestro fue capaz de recuperarse. Consistencia, defensa férrea y un par de golpes de suerte, como en el break point que le devolvió la ventaja en el segundo set, fueron la clave para que Sinner se embolsara el 7-5 definitivo.
La tensión de la pista central del Inalpi Arena se transformó en una explosión de euforia desbordada en los vestuarios, donde Jannik Sinner y su equipo celebraron la revalidación de su título en las Nitto ATP Finals. Tras vencer a su máximo rival, Carlos Alcaraz, en una final de alto voltaje (7-6 [7/4] y 7-5), el tenista italiano pasó de la concentración glaciar que lo caracteriza a ser el centro de una fiesta cargada de música, baile y, por supuesto, mucho champán.