Florentino, en bruto (IV): “Del Bosque es un zoquete, de su época vienen todos los males”
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Las cintas secretas del Bernabéu

Florentino, en bruto (IV): “Del Bosque es un zoquete, de su época vienen todos los males”

El mandatario le culpa de la situación en el vestuario que acabó propiciando su dimisión: “No le ofrecen trabajo porque todo el mundo sabe que no es entrenador”

placeholder Foto: Florentino Pérez y Vicente del Bosque coincidieron en 2010 en un acto por la Constitución en el Congreso de los Diputados. (EFE)
Florentino Pérez y Vicente del Bosque coincidieron en 2010 en un acto por la Constitución en el Congreso de los Diputados. (EFE)

A Florentino Pérez no le gustaba Vicente del Bosque para el Real Madrid. Por eso le despidió después de 36 años en el club y a los pocos días de ganar su segunda Liga como entrenador blanco. En su lugar, fichó a un desconocido Carlos Queiroz, que venía de ser mano derecha de Alex Ferguson en el Manchester United. Aquello fue el inicio de un carrusel de entrenadores fallidos en el Real Madrid que incluye nombres como Wanderlei Luxemburgo, García Remón o Juan Ramón López Caro. Sin embargo, el máximo mandatario se justificaba mediante ataques a la valía de Del Bosque como entrenador: “Ni ha entrenado en su vida, ni sabe entrenar, ni sabe dirigir personas, ni sabe de tácticas, ni sabe de físico. ¡No sabe nada! Es un zoquete”.

Foto: Mourinho y Cristiano Ronaldo, en una rueda de prensa de 2012. (Reuters)

Antes de publicar estas conversaciones, El Confidencial se puso en contacto con Florentino Pérez para recabar su versión, pero rechazó hacer declaraciones. Este martes, el presidente madridista, a través del club, admitió la veracidad de los audios a los que ha tenido acceso este periódico y los enmarcó en una campaña en su contra por su impulso de la Superliga.

El marcado perfil presidencialista de Florentino Pérez se expresa especialmente en su influencia para elegir entrenadores y también a la hora de abrirles la puerta de salida. En el caso de Del Bosque, como a tantas otras figuras del club blanco, fue la puerta de atrás. Casi al mismo tiempo que se celebraba el 29º campeonato nacional de Liga en la temporada 2002/2003, se le informó de que no se le renovaría el contrato. El presidente buscaba una imagen más moderna para el banquillo del Real Madrid, con conocimientos de las tácticas y sistemas que se empleaban en otras latitudes. Su apuesta fue el portugués Queiroz.

“Vamos a ver, a Vicente del Bosque no le ofrecen trabajo porque todo el mundo sabe que no es entrenador. Yo esto no lo puedo decir porque no le quiero ofender. La gente sabe, el mundo del fútbol que es muy variopinto, saben que no es entrenador, joder”, se despachó Florentino en una conversación tras su dimisión en 2006. Del Bosque era un hombre de la casa que había desarrollado prácticamente toda su carrera como futbolista en Chamartín. Como entrenador, en cuatro años, ganó dos ligas, dos copas de Europa, una Intercontinental y una Supercopa de Europa. “Lo de Del Bosque es la mentira más grande que he visto en mi vida”, replicaba Florentino.

Foto: Casillas, durante su etapa como portero del Real Madrid. (Reuters)

Cuando aterrizó en la presidencia con Figo bajo el brazo y un proyecto galáctico en la cabeza, Del Bosque ya estaba allí. Era el clásico técnico de la casa al que se le confiaba la transición cuando se cesaba a un entrenador y había que buscar a otro. Así hasta que el presidente Lorenzo Sanz le dio la oportunidad en 1999 de dirigir definitivamente a la primera plantilla. Los 'flashes' y la pompa de los Figo, Ronaldo Nazario o Zidane tenían su contrapunto en la sobriedad del entrenador salmantino. En otra conversación posterior, Florentino Pérez le achacaba que no hubiese sido capaz de imponerse en ese vestuario.

“Llegó Figo —narra el presidente— aquí y se hizo íntimo amigo de Raúl y entre los dos, con Hierro, administraban la plantilla. Y hacían todo, eran los que mandaban, así de claro. Pobre Vicente, si Vicente no pintaba nada, no lo voy a decir nunca, pero esa es la verdad. No ha mandado nunca nada. Nada, nada”. Estos mensajes, sin una cámara delante, son distintos a los que emitía en público. Cuando Florentino Pérez dimitió en febrero de 2006, compareció ante los medios y se presentó como el responsable de haber maleducado a los jugadores: "He actuado como los padres por darle lo mejor a los niños y hacen que se confundan. Soy el único culpable".

Pero en otros ambientes culpaba a Del Bosque de no haber sido capaz de controlar a la plantilla: “Es una falta de autoridad la que había. Yo soy de los que creo que todos los males del Real Madrid vienen de su época, de la falta de autoridad en general. Del Bosque es una buena persona, pero nada más”. Florentino se ha decantado después por entrenadores con marcado perfil autoritario. Entre ellos destaca principalmente el portugués Jose Mourinho.

Tras la última salida de Zinedine Zidane cansado de la falta de apoyo del club, se barajaron varios nombres. Uno de ellos era el del entrenador italiano Antonio Conte. Uno de sus activos era también su marcado carácter autoritario. Finalmente, la apuesta ha sido Carlo Ancelloti, un perfil muy distinto que regresa a un vestuario en el que ya no estará su principal líder, Sergio Ramos. La leyenda madridista ha abandonado el equipo tras librar su particular pulso con Florentino por su renovación.

Foto: Florentino Pérez y Raúl celebran el triunfo en la final de la UEFA Youth League. (EFE)

El presidente madridista presume de que él siempre ha sido aficionado al fútbol. Se considera un entendido de este deporte a diferencia de otros mandatarios avalados solo por grandes fortunas o capacidad de gestión. Sin embargo, en las conversaciones se le escuchan vaticinios que el tiempo ha demostrado demasiado aventurados, como cuando predijo que Del Bosque sería un fracaso si asumía la Selección española. El entrenador conseguiría el mayor logro de la historia del fútbol español al ganar el Mundial de Sudáfrica en 2010 y dos años después repitió éxito con la Eurocopa de Naciones.

"Ya lo que le faltaba a la Selección"

Sentado con varios interlocutores, Florentino Pérez aludió a los rumores que en ese momento situaban a Vicente del Bosque como seleccionador. “Dicen que va a ir a la Selección ¿o qué? Ya lo que le falta a la Selección es Del Bosque, ¿sabes?”, comentó en septiembre de 2006. Al entrenador le quedaban dos años para asumir la dirección del combinado nacional tras la etapa de Luis Aragonés, que abrió la era triunfal de España con la victoria en la Eurocopa de 2008 y después dimitió.

“Del Bosque —insiste Florentino Pérez— no es entrenador de fútbol. Es como cuando yo digo que Casillas no es un portero para el Madrid, se creen que me cae mal. Del Bosque, que no le tengo ninguna manía, creo sinceramente que es lo contrario de un entrenador de fútbol. La prueba es que, si hubiera sido un entrenador de fútbol, hubiera entrenado porque los buenos jugadores, los buenos entrenadores entrenan en uno u otro equipo. Pero no tiene equipo porque no es entrenador, no tiene ni una de las condiciones, ni sabe de físico, ni sabe de estrategia, ni sabe de dirigir una plantilla, no sabe de nada”.

El mandatario se apoyaba en la fallida experiencia de Del Bosque en el fútbol turco para respaldar sus ataques al entrenador: “Yo os pediría que habléis con el presidente del Besiktas, para que diga la sensación que él tuvo. Del Bosque no es entrenador, Camacho es entrenador, ojo es entrenador, no es de equipo grande, lo que tú quieras, pero es entrenador. Pero del Bosque no es entrenador, habla también con Rafa Benítez, que lo conoce de la casa”.

Tanto Camacho como Benítez fueron elegidos en su momento por Florentino Pérez para asumir las riendas del club. El primero dimitió de su cargo tras solo tres jornadas. Camacho llegó para sustituir a Queiroz con un perfil radicalmente opuesto al del portugués. Florentino Pérez volvía a apostar por alguien ligado desde hace décadas al club y conocedor de las interioridades del Real Madrid. Benítez, por su parte, duró algo más hasta que Florentino Pérez le cesó, en concreto siete meses.

Del Bosque se ha referido en varias ocasiones a su salida del Real Madrid y no oculta su malestar con el modo en el que lo hicieron tras pasar más de tres décadas en su disciplina. "Después de 36 años en la casa, 11 de ellos como jugador profesional, no se guardaron las formas que corresponden a un empleado, pero las empresas son así. Yo estoy seguro de que podíamos haber seguido ganando cosas. Comprendo que a veces es necesario remover un poco la tierra, pero en vez de afecto me dieron palos", dijo en 2011, meses después de ganar el Mundial.

A Florentino Pérez no le gustaba Vicente del Bosque para el Real Madrid. Por eso le despidió después de 36 años en el club y a los pocos días de ganar su segunda Liga como entrenador blanco. En su lugar, fichó a un desconocido Carlos Queiroz, que venía de ser mano derecha de Alex Ferguson en el Manchester United. Aquello fue el inicio de un carrusel de entrenadores fallidos en el Real Madrid que incluye nombres como Wanderlei Luxemburgo, García Remón o Juan Ramón López Caro. Sin embargo, el máximo mandatario se justificaba mediante ataques a la valía de Del Bosque como entrenador: “Ni ha entrenado en su vida, ni sabe entrenar, ni sabe dirigir personas, ni sabe de tácticas, ni sabe de físico. ¡No sabe nada! Es un zoquete”.

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