Icono Rashford: el delantero que consiguió que Inglaterra se arrodillase y mucho más
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¿El gran símbolo del fútbol 'millennial'?

Icono Rashford: el delantero que consiguió que Inglaterra se arrodillase y mucho más

El jugador del Manchester United y estrella de Inglaterra es uno de los deportistas más comprometidos de la actualidad. A sus 23 años ya ha empujado grandes cambios en su país

placeholder Foto: Rashford se arrodilla antes de un partido contra Dinamarca. (Reuters)
Rashford se arrodilla antes de un partido contra Dinamarca. (Reuters)

El pasado mes de enero se dio un debate en la ciudad de Liverpool, más concretamente en las inmediaciones de Anfield Road, que pocos habrían imaginado en los casi 130 años de historia del Liverpool FC. El club inglés, uno de los que más magia concentra a su alrededor, estuvo cerca de mostrar una imagen que habría quedado para la historia: jugaban contra el Manchester United, su eterno rival, y muchos fans querían colocar en el estadio una pancarta para apoyar a una estrella del enemigo. Cualquiera diría que era una locura, pero la cosa cambia si se conoce para quién iba a ir dedicada esa pancarta: Marcus Rashford. Un joven y talentoso delantero inglés de orígenes más que humildes, que hace tiempo que dejó de ser un simple futbolista y en la Eurocopa lo está volviendo a demostrar.

Rashford, con sus 23 años y su rostro barbilampiño, se ha convertido, sobre todo a raíz de la pandemia, en todo un símbolo inglés, un "tesoro nacional" que señalan medios como 'South China Morning Post'. Y también en un quebradero de cabeza para el actual Primer Ministro, Boris Johnson. Desde su lugar como jugador de la Premier y figura principal de todo el fútbol inglés, se ha ganado el cariño de millones de fans y todo tipo de ciudadanos por hacer justo lo que no suelen hacer las estrellas: posicionarse y bregar en el terreno político y económico. Con un discurso basado en los recuerdos de su propia historia, naturalidad, franqueza y una mezcla de valores humanos y patrióticos, el espigado delantero ha logrado cambiar incluso alguna ley, y no de forma momentánea. O al menos él va a luchar para que no sea así.

Foto: Mason Mount hinca la rodilla antes del inicio del partido frente a Croacia. (Reuters)

Estos días, mientras se juega en toda Europa la Euro 2020, muchos han sido los que han puesto el grito en el cielo, también en España, porque algunos equipos habían decidido arrodillarse en un gesto de apoyo a movimientos como el Black Lives Matter. Se les ha abucheado, acusado de venderse a las doctrinas 'woke' e incluso de provocar la división entre jugadores y también con la afición, que se ve obligada a posicionarse en una situación que les viene impuesta. Es más, el debate ha llegado a las más altas instancias del gobierno británico. Pero no parece que el debate vaya a cambiar la determinación del equipo porque, ¿quién es uno de los capitanes y líderes de la selección? Exactamente, Rashford. Un icono 'millennial'.

Para saber por qué Rashford ha pasado de mera estrella a rozar la unión entre clubes irreconciliables por la historia que separa a Manchester y Liverpool o a convertir a su selección en un actor contra el racismo, lo mejor es echar la vista atrás. Concretamente a mediados de 2020. En ese momento, Rashford, que se había tenido que recluir en casa como el resto de sus compatriotas golpeados por la pandemia, decidió rememorar su etapa con su madre y sus cuatro hermanos conviviendo en un barrio obrero del sur de Manchester. Se remangó y empezó a dar dinero a los colegios de la zona para que los más pequeños que pasasen por dificultades no se quedaran sin la comida suficiente. Su movimiento solo acababa de comenzar.

En junio, y al ver que la crisis por el covid empeoraba por momentos, decidió usar su posición como altavoz. Lanzó un hilo en su Twitter, donde acumulaba casi 3 millones de seguidores (ahora llega a los 4,5), pidiendo al gobierno de Reino Unido que extendiera las comidas escolares gratuitas durante las vacaciones de verano. Su mensaje fue tan bien recibido que enseguida su gesto se convirtió en una campaña generalizada, en un problemón para el Gobierno y en el inicio de algo mucho más grande. Rashford, lejos de amedrentarse ante lo que le venía encima, se creció como un buen futbolista en tierra hostil.

De forzar a Johnson a liderar a la selección

El apoyo fue tan abrumador que envió una emotiva carta apoyada por el Partido Laborista en la que aseguró que más de un millón de niños corrían riesgo de pasar hambre. Johnson se vio obligado a claudicar en apenas un día y aceptar una ampliación de las becas comedor durante el verano con un presupuesto de 120 millones de libras. Rashford volvió a tuitear: "Ni siquiera sé qué decir. Solo mira lo que podemos hacer cuando nos unimos, esto es Inglaterra en 2020". La victoria lo catapultó a la fama y se convirtió desde ese momento en el abanderado número uno de las causas sociales en la Premier, especialmente enfocado en defender la educación y la vida de los pequeños. Una figura global contra la pobreza infantil y la desigualdad que habla desde una posición en la que nunca se ha exigido esta implicación.

Ha sacado libros, ha ganado premios, ha promulgado recogidas de dinero y hasta ha sido condecorado con un MBE, el tercer reconocimiento de mayor prestigio que otorga la Orden del Imperio Británico, el cual le concedió la reina Isabel II apoyándose en la ayuda prestada a niños en situación de vulnerabilidad durante la pandemia. Ni siquiera con el fútbol de vuelta aflojó el ritmo. Ha puesto en marcha campañas para que los niños lean y tengan a su disposición material para hacerlo y ha seguido atento a los devenires del gobierno para que lo logrado no se quedase en mensajes temporales. En enero volvió a liderar las protestas contra el olvido del gobierno sobre los cheques de comida.

placeholder Marcus Rashford durante la Eurocopa. (Reuters)
Marcus Rashford durante la Eurocopa. (Reuters)

Como buen héroe, su presente está muy relacionado con su pasado. Él sabe de primera mano qué es el hambre o la marginación. Nació en un hogar monoparental en 1997, dos años después de que Johnson, entonces columnista, escribiera en 'The Spectator' que las madres solteras producían una generación de "niños mal criados, ignorantes, agresivos e ilegítimos", como recuerdan en 'Financial Times'. Él superó todo eso en gran parte porque el United le acogió y le ofreció un apoyo clave a su madre, que vivía en un barrio trabajador del sur de la ciudad. Esa conciencia casi socialista con la que se ve el fútbol en buena parte de Inglaterra ha calado en su vida y ahora devuelve todo ello y se abre a nuevas luchas, como la antirracista.

Junto a su compañero, y también capitán de la selección de los tres leones, Raheem Sterling, es uno de los fieles defensores de gestos como el colocarse de rodillas y levantar el puño antes de empezar los partidos, y cuenta con el apoyo de gente como su entrenador, Gareth Southgate. Su determinación en estas acciones, que empezó poco después del mensaje que dobló el brazo de Johnson, ha hecho que toda la Premier y la selección se sume a su lucha, y es que su halo de icono arrastra mucho. En el primer partido de la Eurocopa, aunque no pudo jugar de inicio por sus problemas físico, fue ovacionado al saltar al campo en la segunda parte por sus campañas para acabar con la pobreza infantil.

Ante el movimiento Black Lives Matter nunca ha dudado en posicionarse y apoyar al resto de compañeros que se sumaron primero, como el propio Sterling. Ha recibido pitidos por su determinación e incluso aseguró hace unos días que tras perder contra el Villarreal la final de la Europa League contó hasta 70 insultos racistas contra él. Sin embargo, y a pesar de su corta edad, de momento no ha cejado en su empeño ni ha parado de hablar. ¿Por qué? Tanto él como otros conocedores del caso apuntan a un tema generacional.

"Una cuestión generacional"

"Nadie personifica más a la nueva generación de futbolistas con conciencia social que Marcus Rashford. No solo ha obligado con éxito al gobierno a cambiar su política sobre comidas escolares gratuitas para los niños durante las vacaciones escolares, sino que también ha recaudado 20 millones de libras para abordar la pobreza alimentaria. Una cifra que asciende al 125% de su patrimonio neto. Se ha convertido en un ícono cultural, inspirando a otros futbolistas y celebridades a usar las plataformas que tienen para el bien común", explica en conversación con El Confidencial Matt Zarb-Cousin, director de la plataforma Clean Up Gambling y exportavoz de Jeremy Corbyn.

placeholder Raheem Sterling y Marcus Rashford. (Reuters)
Raheem Sterling y Marcus Rashford. (Reuters)

El comentario de este activista relacionado con las altas esferas de la oposición en Reino Unido coincide con lo que comenta el propio Rashford. Al menos en lo relacionado con la forma de afrontar la realidad que les rodea por parte de los jugadores jóvenes. En declaraciones a Sky News, tras el primer partido en el que se le vio arrodillarse y levantar el puño, el jugador señaló la reacción de su compatriota Raheem Sterling (26 años) al denunciar cierto racismo en el fútbol inglés como la falta de oportunidades para entrenadores negros. "Ahora la gente está dispuesta a dar el primer paso para ser escuchada", dijo. "No tienen miedo de salir y hablar sobre ello y definitivamente ha cambiado la forma de abordar las situaciones de la gente en el deporte".

Según el delantero del United convertido en icono, su generación está mucho más dispuesta a hablar. "Mi punto de vista es que es una cuestión generacional. Las generaciones cambian y las personas mejoran como deben hacerlo los humanos". Con los abucheos tampoco se ha callado: "Nosotros creemos que [arrodillarse es] lo correcto, así que vamos a seguir haciéndolo".

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