Sara García, la 'superwoman' española que busca hacer historia en el Dakar
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participará en la categoría mas dura

Sara García, la 'superwoman' española que busca hacer historia en el Dakar

La zamorana Sara García debuta en el próximo Dakar en la categoría 'Original', donde se compite solo con la moto y una caja de material como toda estructura para la prueba

Foto: Sara García, con su moto.
Sara García, con su moto.

Participar en un Dakar no está al alcance de cualquiera. Menos, encima de una moto y en la edición con más arena y dunas de su historia. “Hacer un Dakar ya es muy duro, pero hacerlo en 'Originals' es muy valiente” explica Laia Sanz la mejor piloto en motos de la historia. La catalana se refiere a esa categoría donde el protagonista no lleva más estructura que su moto y su caja de material. La aventura más pura y dura. La zamorana Sara García será la primera mujer -junto con la rusa Anastasiya Nifontova- que se atreva con semejante desafío en esta próxima edición 2019 del Dakar.

Horas interminables encima de la moto, reparación de la máquina al término de la jornada por sí misma y con sus propios medios, sin ayuda para la logística en torno a la carrera, con un cansancio letal que se acumula jornada a jornada… La categoría 'Originals' acoge a quienes quieren vivir la prueba desde una pureza lindante con la inconsciencia, y que lleva hasta el límite la resistencia física y psíquica. Muy pocos se atreven con ella. Nunca hasta ahora, una mujer. Pero sí Sara García.

Foto: La piloto Laia Sanz, sonriente, está motivada para su participación en el Dakar 2019. (Efe)

"La mayoría son hombres..."

García se enfrenta al desafío más duro de un Dakar, aunque sin las opciones de preparación de los profesionales. “Soy Ingeniero mecánico, trabajo en el MSI (Motor Sport Institute, un centro de tecnología de competición) de nueve a siete”, explica a El Confidencial su rutina, “a mediodía entreno, y si tengo que doblar entrenos cuando salgo voy al gimnasio, y luego descansar al máximo posible. Este año ha sido de preparación bastante intensa, porque tuve un accidente bastante gordo en abril, tuve que pasar por quirófano, y para estar al cien por cien nos hemos tenido que esforzar bastante”. O sea, doble trabajo: preparación y recuperación.

Este año habrá diecisiete participantes femeninas en el Dakar, pero solo dos en ‘Originals’ ¿Cómo se empieza a correr en moto, y se termina en el 'raid' más duro del mundo? De casa y casta le viene al galgo, porque el padre de Sara ha sido mecánico en el Dakar. “Mi padre me regaló una moto a los tres años y empecé a rodar, pero tuve una caída y dejé la moto de lado. A los catorce le veía que salía con la moto y volvía a casa con la sonrisa, y me dije que también lo quería probar. Me regaló una 80 cc y comencé a salir con él en plan Enduro. Un día vi una carrera de motocross, y me gustó lo de dar saltos y volar. Siempre me ha gustado todo lo que es superación y marcarte retos. Aquí veía que tenía un abanico muy amplio para mejorar. Luego tuve varias lesiones, pero la competición tiene algo que te engancha".

Las lesiones del motocross la llevaron a los rallies. Por ejemplo, el Intercontinental Rallie (de Almería al Lago Rosa en Senegal, quince días y seis mil kilómetros, “fui la primera mujer que logró finalizar ese rallie y terminé séptima de la general”) o el Mundial de Bajas, (“en mi estreno gané el mundial”). En la Baja Aragón logró la victoria. “La mayoría son hombres, de hecho, últimamente soy la única mujer, aunque en la Baja Aragón éramos siete chicas y hacía una clasificación aparte, pero en otros no se hace distinción”. ¿Y por qué el Dakar, y en ‘Originals’, para darle más caña todavía al tema? "Siempre lo tuve en la cabeza, en mi casa siempre he escuchado historias del Dakar. Es el sueño de los que competimos en los rallies. Al principio lo ves inalcanzable, pero según te vas marcando retos cada vez más altos ¿Por qué no? Te dices. Hay gente que está en el Dakar y al que has ganado en competiciones, y te dices que no es algo tan loco. Hay que tener los pies en la tierra, y entrenar para conseguir el reto. Al final, si trabajas lo suficiente para conseguirlo, los sueños se cumplen”. Que fuera un Dakar más corto en kilometraje total y acortado respecto a otras ediciones animó a García a inscribirse, aunque el dinero también determina la forma de competir. Como el nombre de la categoría indica 'Originals' es competir con lo básico.

Pagar del bolsillo propio

Un Dakar suena bonito, pero no tanto lo que puede haber detrás para lograrlo. “Buff, la preparación ha sido muy dura, y no solo en el plano físico. En abril, en Marruecos, en el Dakar Series, tuve una caída el último día a cuarenta kilómetros de la meta después de miles de kilómetros recorridos. Me fracturé la dos clavículas y no me podía mover cuando me desperté y me asusté. Me quedó en el subconsciente, e incluso tuve que recurrir a un psicólgo deportivo para eliminar esas imágenes cada vez que me subía a la moto. Así que desde abril hasta esta semana ha sido un trabajo en diferentes planos, tanto mental como físico, nutricional, de mecánica al participar en la categoría sin asistencia. Ha sido muy duro, porque no somos profesionales de este deporte y hay que compatibilizarlo con tus horas de trabajo y descanso".

Pero además, correr el Dakar no es gratis. “Para un amateur la preparación es muy difícil, y tienes que buscarte tú el presupuesto. En la categoría 'Originals' (también conocida como Malle Moto en el pasado), el presupuesto es de alrededor de unos 50.000 solo contando la carrera (inscripciones, vuelo, la moto, recambio, preparación…). De inscripción son 16.500 euros, aunque con unas coberturas muy buenas que hay que pagar. Yo he tenido que poner de mi bolsillo porque es muy difícil poder cubrir este presupuesto tan elevado, aunque para futuros proyectos espero que otras empresas se fijen en mi figura de deportista y apuesten por mis proyectos”.

placeholder Sara García. (@julenplanophotography)
Sara García. (@julenplanophotography)

"Tú eres tu propio equipo"

Como es lógico, Sara García tiene a Laia Sanz como referencia. "Ella ha roto todas las barreras y nos ha dejado el camino libre. Coincidimos hace poco con la grabación del previo del Dakar. Es un encanto, siempre tiene una buena palabra para ti, y me ha dado bastantes consejos para el Dakar, le agradezco mucho toda la información que me ha dado". Eso sí, las diferencias entre ambas a la hora de competir son enormes, de aquí el mérito de la zamorana. “La diferencia básica es que son carreras totalmente diferentes. Cuando le preguntaron por mi participación, decía que no se atrevería con mi categoría. En realidad no es que no se atreviera, sino que llevan otra mentalidad de carrera, van a ganar o quedar delante, y para ello no puedes ir en la categoría Malle Moto”. Para empezar, en 'Originals' todo el equipaje para la carrera es la moto y una caja “donde va de todo un poco, al final vas solo, y la organización te transporta un baúl de 80 litros, un juego de llantas con neumático y la tienda de campaña. En ese baúl tienes que meter tanto recambios, como herramientas, hasta tu cepillo de dientes. Hemos aprendido a hacer un poco de tetrix para meter todo".

La propia Sanz reconocía que no le gusta la mecánica, una parte de la competición que García tendrá que afrontar. Además de otras muchas otras facetas. “Ellos (los equipos profesionales) llevan mecánicos para un moto, la rehacen entera cada día, y los mecánicos no duermen para ello. Los pilotos tienen posibilidad de descansar, tienen fisio para arreglarles el cuerpo detrás de cada etapa.Tienen muchos profesionales alrededor”, explica la piloto zamorana. “En 'Originals´ tú eres tu propio equipo, no tienes a nadie que te pueda ayudar ni para recoger el road book, ni montar la tienda de campaña, o sea, nada. Al final, cuando acaba la etapa te tienes que meter el doble de horas que los oficiales, tienes que comer, hidratarte, pero no puedes descansar igual que un oficial. Tu tienes que hacerte tu moto, revisarla, montar tu tienda, colocar tus cosas, leer el road book, pintarlo… Al final, tu tiempo de descanso se ve muy mermado”.

placeholder Sara García.
Sara García.

Dormir tres o cuatro horas diarias

Y más si cabe en esta próxima edición. La dunas peruanas copan más de un setenta por ciento del recorrido. "Va ser durísimo porque los kilómetros en arena pasan muy despacio, las temperaturas van a ser muy altas. Voy a tener que levantar la moto del suelo millones de veces en la arena”, explica García para quien el mayor temor serán los incidentes que retrasen la llegada al campamento. “Por la noche esperamos dormir entre tres o cuatro horas. Esperamos no tener percances en carrera para hacer después de cada etapa todo lo que tenemos que hacer, sobre todo descansar un poco, que es súper importante”.

Es la bola de nieve de los problemas en el Dakar. "El cansancio acumulado se puede entrenar física y mentalmente. La gestión de la carrera en tu cabeza es el cincuenta por ciento mental, incluso más. Le hemos dado bastante importancia a esto, hemos corrido bastantes rallies duros que nos han puesto contra las cuerdas, hemos hecho días seguidos de muchísimos kilómetros… Lo que hemos podido, porque no somos profesionales. Al final tengo unas vacaciones limitadas, y todas me las cojo para ir a entrenar y competir, y llega un momento en el que ya no tienes más. Hemos intentando gestionar este tiempo como mejor hemos podido”.

Para conocer la extrema dureza de esta categoría en el Dakar solo hace falta pasar revista a los supervivientes al final de la carrera, muchos de ellos al límite físico y mental. Sara García solo tiene un punto definido en su GPS particular. “No vamos a mirar la clasificación ningún día, no quiero tener ningún tipo de presión. Al final me ha costado mucho parirlo, así que voy a disfrutarlo, y cuando se disfrutan las cosas es cuando sale a la luz el esfuerzo y los resultados. Con finalizar ya me parece todo un éxito”. Para un Dakar, en moto, en 'Originals', para una mujer, ver la meta tendrá el mismo sabor que una victoria absoluta.

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