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Jesús Calleja: "Me ha costado un huevo y parte del otro poder correr el Dakar"
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la aventuRa dará forma a un programa televisivo

Jesús Calleja: "Me ha costado un huevo y parte del otro poder correr el Dakar"

El aventurero español intentará sacarse la espina de su participación de 2011, y cuenta a El Confidencial cómo ha preparado la carrera con su particular experiencia y personalidad

Foto: Jesús Calleja y su copiloto, Jaume Aregall, rodeando a Al Attiyah.
Jesús Calleja y su copiloto, Jaume Aregall, rodeando a Al Attiyah.

Aventurero profesional y comunicador televisivo, Jesús Calleja participará en su segundo Dakar con el objetivo de sacarse la espina de 2011. “Para mí no hay deporte más duro que escalar ocho miles, te puedes morir de muchas maneras, y te mueres. He ido andando al Polo Norte y Sur, una prueba durísima que te exige preparación y estar muy bien amueblado psicológicamente. Pero el Dakar, que parece sencillo… Como había subido al Everest, había buceado y que había hecho de todo, la primera vez fui sobrado pensado: “El Dakar me lo como con patatas". Pero el Dakar me puso en mi sitio”.

Calleja charlaba con El Confidencial recién llegado de hora y media de carrera bajo la nieve leonesa. Esa falta de respeto inicial por el Dakar sirvió para preparar ahora la carrera más dura del mundo con gran dedicación durante todo el año. “Tengo un coche que costó setenta mil euros, de segunda mano, y mi objetivo es terminar el Dakar, es lo que quiero hacer”. Y, por supuesto, toda la experiencia dará forma a un programa televisivo. "Donde voy ruedo, ahora estamos rodando toda esta preparación, y luego iremos preparando lo que saldrá después. No voy a contar el Dakar desde el punto de vista profesional, sino las dificultades que conlleva correr esta carrera a alguien como yo, que nos cuesta enormemente correr”.

Foto: la ucraniana Anna Muzychuk, a la derecha. (EFE)

Cuando todo se convierte en "una pesadilla"

Para muchos, el Dakar es duro antes y durante la competición. Buscar dinero, preparar toda la parte mecánica, la logística... ¿Qué es lo más complicado para quien ya está habituado a programar expediciones de todo tipo? “Para mí, lo más difícil es competirlo. Los privados vamos con un presupuesto muy justito: motor piezas… No puedes rehacer tu coche como un equipo oficial. Peugeot tiene unos 22 millones por decirte algo, y el mío es de unos doscientos y pico mil euros, de los cuales el coche se lleva la mitad. Porque el gran miedo en el Dakar es a perder tiempo, a las averías mecánicas o incidentes que te suman en la noche. Aquí está la dureza de esta carrera, al pararte es casi seguro de que llegas de noche, te comes las dunas y la pista a oscuras. Todo se convierte en una pesadilla”.

De aquí que Jesús Calleja haya preparado la carrera a conciencia este año junto a otros muchos proyectos. “Por eso es tan importante la fiabilidad mecánica y luego, trabajarte mucho. Sobre todo en las dunas, que son otro cantar. Hay que hacer muchísimos kilómetros para saber moverte en ellas. Este año me he corrido Abu Dabi, 4.000 km de dunas, las más salvajes del planeta y con temperaturas de 50 grados. He corrido en Marruecos, la Baja Aragon y California y hecho muchos tests. Es la única manera de hacer el Dakar preparado".

Cualquiera que haya visto a Jesús Calleja afrontar todo tipo de desafíos pensará que subir y bajar dunas sentado al volante es un chiste. “El Dakar está diseñado para tener tal nivel de dificultad que no te deja tiempo para descansar nada. Llegas justo para dormir seis horas al día, si tienes suerte. No puedes tener ningún fallo y para que esto no ocurra debes tener una preparación extraordinaria en todos los terrenos, especialmente en dunas. La única vez que he estado a punto de matarme fue en dunas, en moto, preparando el Dakar. Tuve 18 fracturas, estuve más muerto que vivo, y fue en una duna. Son un puto infierno como no aprendas a leerlas y conocerlas. Solo aprendes con gente que te enseñe, y haciendo miles de kilómetros de dunas. Ahora las conozco, en 2011 no”.

El copiloto, como un sherpa

Pero Calleja también ha acudido a los grandes profesionales del Dakar, varios de ellos españoles ¿no?. “Sí, Sainz, Attiyah, Roma, Esteve… Tengo la suerte de conocerles y cada uno te va dando consejos. Nasser Al Attiyah me ha dado consejos muy importantes en las dunas. Tenemos mucha amistad, convivimos mucho juntos”. De hecho, el qatarí es uno de sus patrocinadores después de la ayuda que Calleja le prestó en un rallie. “El me paga una parte del Dakar, es uno de mis patrocinadores. Me puso a pruebo en Abu Dabi, en el rallie no más duro pero sí más difícil, cuatro mil kilómetros de desierto, dunas y arena y temperaturas de casi sesenta grados fuera. Y me dijo “si sobrepasas esto, te voy a ayudar”. Todos los días me hacía un test para ver si acababa. Y al final confió en mí porque lo terminé”.

El aventurero español tiene palabras especiales para su copiloto, Jaume Aragall, quien ha sido su lazarillo dakariano. “Esto es como cuando vas al Himalaya, sin sherpas no tienes ningún currículo montañero, porque no subes. Aquí, lo mismo, sin el copiloto aquí no se va a ningún sitio. Jaume, mi copiloto,es quien me ha enseñado, sabe más de dunas que yo. Ahora me dice que el alumno ha aprendido, y es que me ha ayudado muchísimo.

"En la altura, si no bebes, estás jodido"

Si se escucha a muchos participantes del Dakar, echan pestes mientras sufren en carrera pero luego cuentan los días para volver a ella con morbo masoquista. ¿Qué es lo que engancha a Jesus Calleja a esta carrera? “Para mí, el morbo lo tiene por lo que ha sido mi vida. Cuando hago un ocho mil, es porque quiero hacer la montaña más alta, o quiero bajar agujero más profundo de la tierra, o ir al Polo andando…Siempre busco en el campo al que voy enfrentarme a la prueba más complicada, llegar al tope al que creo que puedo llegar ¿Cuál es la carrera más dura del mundo? En eso no tenemos ninguna duda: es el Dakar. Tiene que estar en mi currículo porque es mi manera de vivir. Y como me gustan tanto los deportes extremos y también me gusta tanto conducir, el máximo que uno aspira es correr el Dakar. Aunque no sé si podre correr otro, porque me ha costado un huevo y parte del otro conseguir la ‘pasta’ para poder correr" (risas).

Foto: Florentino Pérez en la reciente comida de Navidad del Real Madrid. (EFE) Opinión

Subir ocho miles, expediciones, simas, submarinismo… A lo largo de su vida, Jesús Calleja ha ido acumulando multitud de experiencias extremas que han dejado un poso psicológico y físico ¿Qué le servirá de todo ello para afrontar una prueba a la que tanto respeta? “Quizás, mi capacidad para sobreponerme a cualquier situación o adversidad. Que me da igual lo que ocurra, creo que estoy entrenado para afrontar cualquier situación compleja y encontrar una situación. Estoy haciendo la mochila ahora, y pienso ¿Carlos Sainz llevará esto? Porque estoy pensando en todo tipo de eventualidades. Soy capaz de prepararme para cualquier escenario que pueda ocurrir y no me asusta nada, que me pase lo que quiera. Estamos acostumbrados a que nos pasen tantas cosas, que es nuestro mayor valor. Y también en lo físico. Todos los días, y cuando digo todos es así, hago veinte kilómetros corriendo u ochenta en bici. La disciplina de que aquí se entrena todos los días es una actitud para sobreponerte a cualquier adversidad”.

Pero de esa experiencia montañera también confía en sacar ventaja en las alturas de Bolivia. “Todo el mudo está cagado de miedo, pero la llevo muy bien. El primer consejo que me han pedido Sainz y Nasser era para la altitud. Existen pequeños trucos, como no agobiarse, e hidratarse mucho. A Carlos no le gusta llevar pañal y por eso no bebe mucho, pero como yo me puedo parar en cualquier sitio porque no tengo nadie delante y por detrás…(risas). En la altura solo existe una solucion, cien por cien científica, que es beber para hacer trabajar los riñones por el bicarbonato que generas en sangre. Tienes que beber cuatro litros de líquidos al día de lo que sea como mínimo. Y estos no beben porque van a toda leche y no pueden parar a mear, así que estás jodido (risas)”.

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