El año de un vistazo: de los arreglos del Barça en Qatar a los modelitos de Nike
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El año de un vistazo: de los arreglos del Barça en Qatar a los modelitos de Nike

Los lectores de El Confidencial han mostrado su interés por historias de todo tipo, desde la politización del fútbol al despido de Benítez en el Madrid pasando por los mejores momentos de los Juegos

El pacto Qatar-Barcelona

El patrocinio del Barcelona ha dado muchas vueltas este año. Han terminado firmando con Rakuten, pero mucho antes de eso hubo problemas con Qatar, que cerca estuvo de salirse del mismo. Bartomeu prometió que tendría con el emirato un contrato histórico, y en esa vía estuvo trabajando a pesar de saber que a la masa social del club no le gustaba en absoluto el convenio con un país muy poco respetuoso con los derechos humanos. Los plazos se fueron alargando, los qataríes se sintieron engañados y terminaron pagando mucho menos de lo que decía el presidente del Barcelona.

El traidor Puyol

"Soy Carles Puyol y soy español". La frase la decía el mítico defensa azulgrana en un anuncio, uno que él pensaba que no se iba a llegar a ver en España, algo inocente si se tiene en cuenta la velocidad a la que se mueve actualmente la información. El excentral del Barça y de la selección española se vio en medio de una polémica que incendia el deporte con cierta frecuencia, pues es limitado pensar que la política y el deporte no están interconectados. La cuestión catalana se vio en este caso, pero también en otros pasajes como la polémica de la UEFA con las esteladas o los pitos al himno en la final de Copa.

La queja de Nadal

El mejor tenista español de todos los tiempos no ha tenido su año más brillante, pero en los Juegos de Río volvió para recordarle al mundo que él no es uno más. Ganó el oro en dobles, pero en individual tuvo que conformarse con la cuarta plaza. Quizá no hubiese sido así de no haber tenido Nishikori un descanso anómalamente largo durante el partido, cuando todo apuntaba en su contra. La polémica estaba servida. Lo que hizo el japonés contravenía las normas del tenis, así que la queja de Nadal, y el enfado de la afición española, estaba plenamente justificado.

Los Brownlee y la deportividad

Los hermanos Brownlee se aprovecharon de la baja de Javier Gómez Noya y consiguieron el oro y la plata en los Juegos de Río, completando un historial envidiable, pues ya consiguieron dos preseas cuatro años antes en Londres. Jonathan, además, estuvo a punto de ganarle la Copa del Mundo a Mario Mola, pero al final no lo logró por un desfallecimiento a pocos metros de la línea de meta. Su hermano Alistair hizo más de lo legal para que el británico fuese campeón, intentó que Jonathan llegase aunque el físico no le fuese suficiente. Fue un gesto que pasará a la historia de la competición.

23 segundos para un despido

El Real Madrid terminó su año siendo campeón de Europa, un premio casi inmejorable para una temporada. Lo hizo, eso sí después de pasar por un despido de su entrenador, Rafa Benítez, pues la situación del equipo era crítica en Liga y no parecía que fuese a mejorar con el entrenador madrileño en el banquillo. Su salida fue atropellada y él se enteró por la prensa, es también la última muesca en el revolver de Florentino Pérez, que ahora mismo parece tranquilo con Zidane en el banquillo, probablemente porque el francés está teniendo una muy dulce etapa como técnico blanco.

El dinero de la medalla

Además de la gloria deportiva, los deportistas tienen que vivir. La mejor manera de conseguir que ser olímpico sea viable económicamente es por medio de las medallas, que más allá de su valor sentimental y reputacional llevan aparejado un premio en metálico. Ganar un oro, como hizo Carolina Marín en Río, supone un premio de 94.000 euros. Es una buena cifra, que pone a España en el grupo medio de países con mejores premios aunque lejos de otros países como Azerbaiyán, que dispara su cifra hasta 640.000 euros por la medalla de oro. Los premios, eso sí, llevan congelados desde los Juegos de Pekín en 2008, pues la crisis también llega a estas cosas.

La 'retirada' de Garbiñe

Garbiñe Muguruza ha sido en 2016 campeona de Roland Garros, un título que en sí mismo ya justifica muchos esfuerzos de una carrera y que la señala como una de las historias a seguir en el tenis mundial en los próximos años. Bien es cierto que, tras aquello, la deriva tomada por la hispanovenezolana no ha sido la mejor. Muchos problemas y escasos resultados han marcado el verano y el otoño de la española. Con su bajo rendimiento llegaron las críticas, se puso en duda su mentalidad y compromiso. Álvaro Rama, especialista en tenis de El Confidencial, realizó una defensa de la jugadora en sus peores momentos.

De medallista a echar currículums

El deporte en ocasiones tiene una cara B. En estos Juegos hemos visto como un nacionalizado, Orlando Ortega, retomaba el camino de las medallas para el atletismo español. Pero ganar una presea olímpica no asegura un futuro a casi nadie, y hay ejemplos, como el de Joan Lino Martínez, de que no siempre es sencillo retomar una vida cuando se ha brillado en el olimpismo. El camino del saltador no ha sido fácil, su búsqueda de trabajo después de dejar el deporte profesional ha sido cuanto menos errática. El Confidencial habló con él, que explicó, entre otras muchas cosas, que le habían sugerido que no pusiese en su currículum que había sido deportista de élite.

La muerte de Luis Salom

Una de las noticias más tristes de 2016. Luis Salom falleció compitiendo, por una pequeña falla de seguridad, en una bochornosa tarde de entrenamientos en el Gran Premio de Cataluña. Salom era joven, talentoso y un enorme apasionado de su deporte, del que se aficionó cuando acudía siendo un niño a la tienda de su abuelo. Ese fue el lugar donde empezó la relación entre un gran motorista y un mundo que le llevaría a ver truncada su vida cuando solo contaba con 24 años. Un drama del que el motociclismo nunca se levantará del todo, pues los casos como el de Salom nunca se olvidan.

El contrato cambiante de Simeone

Simeone había renovado su contrato hasta 2020, pero las sensaciones se truncaron después de la derrota contra el Madrid en la final de la Champions de Milán. El Confidencial anunció de que el técnico no tenía previsto cumplir con lo firmado, y tanto fue así que terminó rectificando la relación y estableciendo la finalización de su vinculación con el Atlético en 2018. Los movimientos desde aquella final en el entorno del entrenador son extraños, se habla de la posibilidad de que se vaya al Inter, incluso al finalizar esta temporada. Es una historia en la que faltan capítulos que escribir.

La gesta de Carolina Rodríguez

Carolina Rodríguez tenía escasas posibilidades en estos Juegos Olímpicos, pero a pesar de todo se metió en la final. Fue la última recompensa a una carrera en la que la sensibilidad y la superación personal la hicieron una gran deportista, pero también un enorme ejemplo. Carolina nunca lo tuvo fácil, en su carrera vivió duros reveses y vio como una de las personas más importantes de su vida, su hermano Santi, perdió la vida en un accidente. A él, y con la música desgarrada de Diana Navarro, le dedicó uno de sus mejores ejercicios en Río.

Los trajes de Nike en Wimbledon

A la tenista canadiense Genie Bouchard le gustaban, pero parece que era la única. Nike consideró que la mejor manera de publicitarse en Londres, en el torneo más clásico y donde solo el blanco era admitido, era con una indumentaria vaporosa y difícil de controlar. Las quejas fueron tales que terminaron dando alternativas a las tenistas a las que incomodaba ir de esa guisa. La intersección entre la publicidad y el deporte es cada vez más complicada, llegando a veces a puntos como este, que hacen que se replantee hasta qué punto los deportistas deben aceptar todo por dinero.

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