muchos deportistas quiebran tras su retiro

Cuando la quiebra supera a los millones

Los coches deportivos, las pomposas casas en los mejores barrios de la ciudad y el gasto sin control condenan a muchos deportistas a la quiebra total

Los coches deportivos, las pomposas casas en los mejores barrios de la ciudad y las megalómanas fiestas nutren el día a día de los deportistas de élite, pero tal ritmo de vida conlleva consecuencias. La pobreza y la quiebra son protagonistas del retiro de muchos profesionales, incapaces de aprovechar las grandes posibilidades que ofrece una cuenta bancaria de cifras mareantes.

Los deportistas profesionales son dueños, en muchos casos, de grandes fortunas económicas que amasan durante su vida dedicada al deporte. Los futbolistas en España o los jugadores de NBA o NFL de Estados Unidos son, como dijo Marcelo Bielsa a sus pupilos del Athletic, “millonarios prematuros” que en muchos casos no saben administrar tal cantidad de dinero.

Por ello, un preocupante porcentaje de los deportistas profesionales acaban arruinados una vez acaba su carrera. Los gastos millonarios dejan de ser asumibles cuando el dinero deja de llegar y no se ha elaborado un plan de ahorro e inversión con vistas al futuro.

El documental ‘Broke’ de la ESPN ya puso de manifiesto muchos casos de deportistas que dilapidaron su fortuna una vez acabaron su carrera por no saber invertirlo o malgastarlo en caprichos y diversión. Un mal asesoramiento o hacer oídos sordos a los consejos expertos pueden convertir una base económica fuerte en un frágil castillo de naipes. En el caso norteamericano, el 78% de los profesionales de la NFL quebraron, una cifra mayor que en la NBA, que ronda el 60%.

Ed Butowski
Ed Butowski

La transparencia norteamericana supone un duro contraste si lo comparamos con el caso español, ya que las cifras de quiebra que se manejan en España son desconocidas. Los casos de deportistas en ruina aparecen con cuentagotas ante la opinión pública y las malas inversiones quedan ocultas bajo una alfombra poblada de majestuosas exhibiciones deportivas.

Los datos, pese a estar ocultos y no crear una alarma real, tampoco causan un clima de calma en los círculos más cercanos al deporte y por ello existe un conglomerado jurídico-administrativo que intenta que los deportistas estén cada vez más protegidos a la hora de su retiro.

Jorge Azkoitia, ex jugador de fútbol, forma parte de este entramado burocrático como miembro de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). Para él,  muchos deportistas cometen el error de “vivir el día a día” y de creer “que la carrera profesional dura para siempre” sin tener en cuenta la posibilidad de que “exista una lesión que te obligue a dejar la competición”.Tal es el caso de Álvaro Benito, que sufrió la temida tríada como canterano del Real Madrid y se vio obligado a dejar el fútbol, aunque el caso del madrileño tuvo final feliz ya que supo reinventarse convirtiéndose en un artista de éxito como cantante del grupo Pignoise. 

La AFE y la LFP reunidos para debatir sobre la huelga de futbolistas (Efe)
La AFE y la LFP reunidos para debatir sobre la huelga de futbolistas (Efe)

Para Azkoitia, que un jugador sepa dedicarse a otros sectores más allá del fútbol depende de “la educación, los conocimientos y los intereses de cada deportista”. Destacó que desde su asociación se trabaja para que esas bases mejoren y lo hacen ofreciendo becas de estudios universitarios y postgrados para muchos profesionales “que están inmersos en la competición y en prepararse para los partidos, por lo que el tiempo para la formación ajena al deporte es muy limitado”, por lo que muchas veces retoman los estudios cuando su carrera termina.

También en este aspecto el caso norteamericano es completamente opuesto al español, ya que salvo excepciones la mayoría de los deportistas profesionales reciben becas de estudios superiores para dar sus primeros pasos en las ligas universitarias como escalón previo a la élite. Pese a la formación de estos jugadores, una mala gestión patrimonial por parte de los agentes, sumado a una vida de lujo y fiesta, terminan por condenarles a una vida de retiro repleta de deudas.

Ronaldinho durante un desfile en Brasil
Ronaldinho durante un desfile en Brasil

Por ello las empresas de representación son una parte fundamental para el devenir del jugador. Antonio Sanz, responsable de comunicación de la agencia de representación Bahía Internacional, atendió a El Confidencial y habló sobre el asesoramiento que ofrecen a sus clientes: “Si el deportista es cotizado, ofrecemos un asesoramiento financiero”, aunque destaca que a la hora de invertir dinero “la última palabra la tiene siempre el jugador”.

Según este profesional de la representación, “en los años 70 y 80 el fútbol no estaba tan profesionalizado” por lo que ahora los casos de quiebra económica son más reducidos. “Ahora los futbolistas están mucho más protegidos”, añadió Antonio Sanz.

Juan Esquer, asesor financiero del ‘family office’ GBS finanzas no opina lo mismo y cree que si no hay tantos casos conocidos es porque "esa cultura periodística es menor” que en otros países. Este experto en inversiones considera que “no puede ser la misma persona la que consigue un contrato con Adidas que la que decide donde invertir el dinero” y cree que ahí está el error de muchos deportistas.

Bernie Kosar, ex jugador de la NFL, en 'Broke'
Bernie Kosar, ex jugador de la NFL, en 'Broke'

“Un family office es independiente y profesional, trabajamos para nuestro cliente. Sin embargo, un banco trabaja para el banco, por lo que intenta colocar la mayor cantidad de paquetes posibles sin pensar en el futuro del jugador”, diferenció Juan Esquer, añadiendo que la función de una empresa como la suya es “educar al deportista e ir convenciéndole de que el deporte es una etapa muy corta”.

Para Juan Esquer, “falta profesionalización” en los encargados de las inversiones de los deportistas aunque es algo que “es normal” ya que “los entornos de los futbolistas son muy cerrados y es muy difícil entrar en ellos” por lo que confían más en el núcleo familiar, en su agente y en su círculo de amigos que en una asesoría profesional.

Además, este experimentado asesor financiero añadió que un profesional de su campo trabaja “en función de los intereses del deportista, ya que un jugador que no pretende volver a hacer nada necesita un plan de rentas muy grande, mientras que si quiere dedicarse a otra cosa necesitará un plan de cartera diferente”.

Casos como el de Arancha Sánchez-Vicario, cuyo padre dilapidó 45 millones de euros según la extenista, dan fuerza a las palabras de Juan Esquer, aunque otros muchos deportistas como Michael Jordan han logrado un tremendo patrimonio de 650 millones de dólares sin recurrir a una asesoría profesional. Al final, cada jugador asume sus riesgos y sus decisiones que conllevan unas consecuencias muy enriquecedoras o por el contrario desastrosas hasta límites insospechados.

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