El odio y el dinero regalan un nuevo Pacquiao-Márquez en Las Vegas
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El odio y el dinero regalan un nuevo Pacquiao-Márquez en Las Vegas

Pacquiao vs. Márquez. Ocho cinturones de campeón del mundo contra tres. Las Vegas. Sábado noche. Peso welter. Estados Unidos, México y Filipinas paralizados. No hay título

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El odio y el dinero regalan un nuevo Pacquiao-Márquez en Las Vegas

Pacquiao vs. Márquez. Ocho cinturones de campeón del mundo contra tres. Las Vegas. Sábado noche. Peso welter. Estados Unidos, México y Filipinas paralizados. No hay título en juego. Da lo mismo. La emoción y el interés lo ponen por lo que han sido y por lo mucho que hay en juego. No sólo hablamos del dinero con bolsas de doce y diez millones de dólares de por medio, derechos de televisión incluidos con pinchazos por valor de cien millones de dólares, hace referencia al orgullo, a lo que se presume como una "guerra" tal cual han afirmado uno y otro. Será el cuarto enfrentamiento entre ambos, con dos victorias de Pacquiao y un combate nulo, acompañados de polémica.

Conocidos por eso de intercambiar golpes entre las dieciséis cuerdas, Juan Manuel Márquez (39 años) y Manny Pacquiao traspasan la línea del deporte para entrar de lleno en un papel reservado a los verdaderas estrellas mediáticas y sociales. El mexicano responde a la leyenda que tan de la mano camina del boxeo, del chaval forjado entre golpes y delincuencia. Criado en el departamento de Iztapalape de la Ciudad de México, aprendió a convivir con muertos en las calles y con el control de Los Palmas, banda que controlaba e imponía la ley en la zona. Nada le da miedo y lo quiere demostrar, en cuarto combate con un filipino, que se ganaba la vida como panadero y que ha adquirido la categoría de ídolo en Estados Unidos, tanto que la fima Nike le dedicó una línea de ropa al más puro estilo Michael Jordan o Tiger Woods antes de sus devaneos extramatrimoniales. 

Se odian. Márquez habla de robo en anteriores peleas con el filipino. La mejor prueba de ello es el libro que ha escrito y titulado 'Yo sí le gané a Pacquiao'. El asiático juró no volver a enfrentarse a mexicano alguno pese a las siete victorias anteriores y el citado nulo ante su opositor de hoy, pero sus ganas de quedar por encima de Márquez y la motivación de recibir la segunda bolsa más importante de su vida, le han llevado a aceptar este nuevo reto.

Por si no faltaba de nada, el entorno de Pacquiao se ha encargado de filtrar que el actual preparador físico del centroamericano no es otro que Ángel Heredia Hernández, relacionado con Marion Jones, protagonista de uno de los mayores escándalos por dóping del deporte norteamericano. Freddie Roach ya ha recibido la demanda interpuesta por Márquez por acusar al mexicano de estar utilizando ayudas.

Su fama y repercusión social la empezaron a labrar en el cuadrilátero, pero su máxima popularidad la han obtenido ambos cuando han decidieron meterse en la política, cine y televisión. Márquez pertenece al PRI (Partido Revolucionario Institucional) y el Consejo Mundial de Boxeo ya le ha multado por lucir su logo. Pacquiao es diputado por el Nacionalist Party actualmente en la oposición. Mientras Pacquiao se inclina más por la canción, Márquez le da a las series y documentales. Estrellas ambos.

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