Desorden y caos: la hípica española pasa por uno de sus peores momentos
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BRECHA ABIERTA EN EL ÁMBITO NACIONAL DEL CABALLO

Desorden y caos: la hípica española pasa por uno de sus peores momentos

El deporte hípico español se aproxima al final de la temporada 2011 con un balance agridulce, en el que frente al éxito de algunas disciplinas como

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Desorden y caos: la hípica española pasa por uno de sus peores momentos

El deporte hípico español se aproxima al final de la temporada 2011 con un balance agridulce, en el que frente al éxito de algunas disciplinas como el Raid o la consecución de los objetivos marcados, como en Doma Clásica, la disciplina de Salto de Obstáculos vive la amargura de haber perdido el tren para los Juegos Olímpicos de Londres y además no ha logrado el ascenso a la Súper Liga de Copas de Naciones, debiendo seguir un año más en la Liga Promotional. En Raid, la disciplina de la resistencia, España es una primera potencia. 

María Álvarez es la vigente Campeona del Mundo y hace unas semanas ha conseguido también el título de Campeona de Europa, llevando además al equipo español al segundo puesto del podio. En Doma Clásica, España ya no vive los éxitos del inicio de la década anterior, pero se mantiene en un grupo de elite a nivel internacional, con nuestro caballo nacional, el Pura Raza Español, dando un gran juego en los cuadrilongos de todo el mundo. A los famosos 'Evento' e 'Invasor' están dando continuidad en las pistas ejemplares como 'Fuego', cuarto en el último Campeonato del Mundo.

Sin embargo, la disciplina con más proyección en España, la que mueve mayor número de licencias, la que todos relacionan cuando se habla de hípica, el Salto de Obstáculos, vive en las dos últimas temporadas un deterioro notable. De resultados y de organización. De haber conseguido el ascenso a la Súper Liga en 2009 y haber logrado ese año un histórico triunfo en el Campeonato de Europa de Jóvenes Jinetes por equipos, se ha pasado en 2011 a deambular por la Liga Promotional y perder en la final la opción del ascenso y a tener que conformarnos con un mediocre octavo puesto en el Campeonato de Europa disputado en Madrid, con el agravante de no haber conseguido la clasificación para los Juegos Olímpicos de Londres. Son los terceros Juegos en los que el equipo español no competirá. Sin plaza en Atenas y Pekín, en Londres se repetirá la historia. Una historia que está teniendo otros daños colaterales, al margen de los resultados. El ambiente en el seno del equipo español ha sido, durante las últimas semanas, antes del Campeonato de Europa, muy tirante. Como lo fue en 2010 en la fase previa para el Campeonato del Mundo.

Caballos lesionados, cambios de criterio repentinos, decisiones sin argumentar… La exclusión del equipo de Jesús Garmendia sin ninguna explicación, cuando se le había anunciado dos meses atrás que era un fijo, fue el último ingrediente para una tarta amarga. Y el ambiente tenso explotó durante el Campeonato de Europa disputado en el Club de Campo-Villa de Madrid, cuando los dos jinetes mejor clasificados del ranking nacional, Sergio Álvarez Moya y Jesús Garmendia, se sinceraron durante las retransmisiones realizadas en directo por Teledeporte e hicieron alusión a "falta de planificación en la Real Federación Hípica Española", hablaron de "oscurantismo" y pidieron que "haya personas con conocimiento del deporte hípico y de los caballos dirigiendo". Las opiniones de ambos fueron corroboradas y ampliadas posteriormente por otros jinetes de primer nivel de la hípica nacional, como Eduardo Álvarez Aznar (reserva en el europeo) y Pedro Mateos (Campeón de Europa por equipos de Young Riders en 2009), para sorpresa federativa, porque hasta ahora, nunca los deportistas habían sido tan claros.

Una tendencia preocupante en los últimos años

Unas críticas directamente dirigidas al vicepresidente Jaime Rivera, responsable de la disciplina, que lleva en cargos directivos tres décadas (fue presidente en los 90 y dejó a la RFHE con una gran deuda económica que no fue superada hasta hace dos años), recuperado para el cargo por el actual presidente, Javier Revuelta hace ya siete años. Y críticas dirigidas también hacia Marco Fusté, jefe de equipo. De esta forma, la gran ocasión de disputarse en Madrid un Campeonato de Europa se convirtió en una guerra de guerrillas, generando un mal ambiente que ha terminado en tensiones entre los jinetes y unos resultados desafortunados para la hípica española. Es una tendencia preocupante, que marca una pauta hacia el deterioro manifiesto de la disciplina, que vive momentos de confusión, caóticos en ocasiones, muy marcados por la variable e inestable, a veces incongruente, forma de gestionarla que tiene su responsable, Jaime Rivera.

La problemática afecta a la competición nacional, seriamente deteriorada y prácticamente ignorada por los responsables federativos a la hora de realizar las preparaciones y preselecciones para los equipos nacionales. "La competición nacional no sirve como referente", es la respuesta federativa, sin mover un dedo para intentar cambiarla y hacerla útil. Ello obliga a los jinetes a tener que buscar alternativas de competición constantemente en el extranjero, con unos costes que limitan las posibilidades de los menos pudientes. El desorden y el caos afectan incluso a cuestiones administrativas tan simples como el calendario de competiciones, que se confecciona sin ningún criterio deportivo ni supervisión federativa. Baste el ejemplo de lo ocurrido en septiembre, mes en el que de forma consecutiva se han disputado en nuestro país el CSIO de España en Gijón, el Campeonato de Europa en Madrid y la Final de la Liga Promotional. Una auténtica asfixia para jinetes y caballos, de los que la hípica española no está sobrada e incapaces de atender con garantías a todos estos frentes.

O también, la inacción federativa ante el caso anunciado de que coincidiendo con el próximo Circuito del Sol -un certamen que desde hace 18 años y durante cinco semanas concentra en Vejer de la Frontera a más de 1.500 caballos-se puede disputar en la Comunidad Valenciana otro circuito paralelo. Una coincidencia que sin duda perjudica a la experimentada organización gaditana, pero que sobre todo perjudica a la hípica española. El responsable de saltos de la RFHE prefiere mirar para otro lado y dar su visto bueno a la coincidencia de fechas, aunque los solicitantes del circuito paralelo en Valencia ni siquiera han iniciado las obras de sus anunciadas instalaciones. Es un ejemplo más del caos en el que vive la disciplina de Salto de Obstáculos en la hípica española, dirigida en opinión de los críticos de forma caprichosa por Jaime Rivera, quien incluso ha conseguido dividir y enfrentar a jinetes y organizaciones. Sin embargo, con las elecciones a un año vista, Javier Revuelta, que vive en su torre de marfil, incomunicado con la hípica de a pie, prefiere no hacer cambios y evitar así reconocer sus fracasos, porque suyos son los fracasos de su equipo. Todo atado y bien atado, aunque las críticas sean un clamor.