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Cruchaga, el ex futbolista que pidió la pensión por invalidez después de correr en San Fermín
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SU SUELDO EN OSASUNA RONDABA LOS 600.000 EUROS ANUALES

Cruchaga, el ex futbolista que pidió la pensión por invalidez después de correr en San Fermín

A César Cruchaga no le ha salido la que hubiera sido la jugada de su vida. El ex capitán y uno de los referentes de Osasuna

Foto: Cruchaga, el ex futbolista que pidió la pensión por invalidez después de correr en San Fermín
Cruchaga, el ex futbolista que pidió la pensión por invalidez después de correr en San Fermín

A César Cruchaga no le ha salido la que hubiera sido la jugada de su vida. El ex capitán y uno de los referentes de Osasuna se despidió de los terrenos de juego a los 35 años poniendo punto y final a una carrera deportiva marcada por las lesiones de rodilla. En mayo de 2009 jugó su último partido como profesional y un año después solicitó el reconocimiento de incapacidad permanente con la intención de asegurarse la prestación por invalidez. Sin embargo, las limitaciones físicas que no le permitían desarrollar su trabajo (jugar al fútbol) y que utilizó en su alegación, no le impidieron correr por las calles de Pamplona en los encierros de San Fermín, apenas cuarenta días después de su retirada.

El adiós al fútbol significaba renunciar al que hasta ahora había sido su sueldo como profesional y a partir de ese momento debía buscar otra fuente de ingresos. No sería fácil dejar de ingresar los 600.000 euros que percibía anualmente de su club, ni tampoco encontrar otra profesión de la que vivir, así que el ex osasunista hizo números y probó suerte. Sus lesiones de rodilla podrían retirarle, esta vez en el sentido más amplio de la palabra. Pero aunque podría asegurarse una prestación de carácter vitalicio, no dispondría de un elevado tren de vida, porque en caso de cobrar la pensión máxima, estaríamos hablando de una cantidad máxima que ronda los 2.300 euros mensuales, muy lejos de los 50.000 a los que estaba acostumbrado. 

Un mes después de iniciar el proceso en 2010, el Instituto Nacional de la Seguridad Social denegó al central de Ezkarotz la pensión por invalidez. No tenía ninguna duda sobre el caso: "No presenta reducciones anatómicas o funcionales que disminuyan o anulen su capacidad laboral". Olvidaba que él mismo ya había hecho méritos un año antes delante de los toros para no lograr su objetivo. Incluso habló con los medios e hizo pública su emoción en un foro de internet para compartir la emoción de volver a correr en los encierros: "Has visto correr a tu padre y es inexplicable. Lo ves, te metes un día, te pica y lo quieres superar. Otro día corres un poco mejor, puedes ver la cabeza del toro a tu lado y se te mete un veneno que después es difícil de sacar".

El ex jugador rojillo pretendía que se le reconociera una incapacidad total, pero se olvidó de asumir su papel y ser coherente, o al menos intentar disimular. Además, inauguró junto a Patxi Puñal (actual capitán de Osasuna) entre otros, un club de pádel en Navarra. Pero tras una reclamación, la cual también fue desestimada, y otra demanda posterior, el juzgado de lo social número 2 de Pamplona ha puesto fin a todos los intentos de Cruchaga.

"No soy un jeta"

Tras conocerse la noticia de que la jueza desestimó su demanda, el jugador se ha mostrado dolido con el "juicio paralelo" al que cree que se le ha sometido en los medios por solicitar una invalidez profesional. Según él, "es algo que en el mundo del deporte pasa todos los días, más que se pueda equivocar una jueza al decir que pedía una invalidez por otro trabajo que no era el mío", puntualizó Cruchaga. "Era evidente a lo que me dedicaba y es evidente a lo que me dedico. He pasado mala noche y el mal ya está hecho".

El ex jugador quiso defenderse de lo que considera que no es cierto: "El que me conoce ya sabe que no soy ningún jeta, pero el que se lo quiere creer va a decir que he intentado ser un ladrón y que he intentado estafar a la sociedad". "La gente me está juzgando por cosas que no he hecho", ha lamentado el excapitán osasunista, quien ha asegurado: "He demostrado sobradamente que de jeta, poco".

La justicia no considera sus lesiones como la razón de su retirada

Durante su etapa como jugador de Osasuna fue intervenido dos veces, una por rotura de menisco externo mediante artroscopia y otra con igual procedimiento por rotura del mismo menisco, con quiste meniscal asociado y daño condral femoro tibial externo severo. Cruchaga alegó  "gonartrosis femorotibial externa con pinzamiento del espacio articular", la baja "no voluntaria" al final de la temporada de 2008-2009 y un proceso pro orteoartritis de pierna que le duró desde agosto hasta noviembre de 2009. 

La sala declaró todo ello como probado, sin embargo, el fallo final considera que "no resulta acreditado que las limitaciones físicas que padece en su rodilla hayan sido la causa exclusiva del abandono de la práctica deportiva" como futbolista profesional de Osasuna, pues en dicho momento "no consta que estuviera de baja" ni por enfermedad ni por accidente de trabajo. Además, las lesiones que padeció Cruchaga durante su carrera deportiva "no le impidieron" entonces "continuar desarrollando su actividad". Que se lo digan a los toros de San Fermín.

 
 

A César Cruchaga no le ha salido la que hubiera sido la jugada de su vida. El ex capitán y uno de los referentes de Osasuna se despidió de los terrenos de juego a los 35 años poniendo punto y final a una carrera deportiva marcada por las lesiones de rodilla. En mayo de 2009 jugó su último partido como profesional y un año después solicitó el reconocimiento de incapacidad permanente con la intención de asegurarse la prestación por invalidez. Sin embargo, las limitaciones físicas que no le permitían desarrollar su trabajo (jugar al fútbol) y que utilizó en su alegación, no le impidieron correr por las calles de Pamplona en los encierros de San Fermín, apenas cuarenta días después de su retirada.