Sandro Rosell, de recogepelotas a presidente

El 6 de marzo de 1964 un recién nacido vio la luz en la ciudad de Barcelona. Todo normal. Uno más pensarán. Para nada. Ese bebé

Foto: Sandro Rosell, de recogepelotas a presidente
Sandro Rosell, de recogepelotas a presidente

El 6 de marzo de 1964 un recién nacido vio la luz en la ciudad de Barcelona. Todo normal. Uno más pensarán. Para nada. Ese bebé llegó al mundo con sangre blaugrana por todas las venas de su cuerpo. Sus genes apuntaban con dirección al Camp Nou. Horas más tarde su padre convertía al incipiente lactante en socio del FC Barcelona. Esa condición que su progenitor le dio con apenas horas de vida, años más tarde eso sí, le ha servido para dar forma a la campaña electoral que pretende llevar al socio 12.556 a la presidencia del equipo azulgrana. Su nombre Sandro Rosell Feliu. Hoy aspirante a presidente, su sueño se inició en el día que se estrenaba como recogepelotas en el Camp Nou en los finales de los 70. Ese día miró al césped buscando a sus ídolos, pero también echó alguna que otra mirada a un palco por el que ahora oposita con muchos rivales, algunos desconocidos, y con una sombra que le persigue y que se llama Joan Laporta. De manera obsesiva diría. Lo entenderán más adelante.
 
El todavía aspirante a candidato al sillón presidencial del Barcelona es el segundo de cuatro hermanos. Su padre es natural de Lleida, mientras que su madre nació en Argentina. Procedente de una familia humilde, su abuelo era pastor, la decisión del padre de entrar en el mundo empresarial a través de sus estudios de ingeniería industrial, llevaron a la familia Rosell a ocupar una destacada y acomodada posición social, pero muy alejada de la llamada sociedad civil catalana. La empresa Proelec es la base del grupo creado por el cabeza de familia y que ahora dirigen los hermanos Rosell. Humildad, fidelidad, solidaridad y trabajo son las máximas que reciben los cuatro hermanos Rosell Feliu. Jaume, así se llama su padre, llegó a ocupar un puesto destacado en el mundo empresarial, tanto es así que Agustí Montal, presidente del Barcelona, contó con él para el puesto de gerente blaugrana durante dos años.
 
Sandro Rosell inicia su formación académica en el instituto Costa Lloveras, para terminar siendo licenciado en administración de empresas y MBA por ESADE. Su primera experiencia profesional fue en la empresa Myrurgia como responsable de exportación de Oriente Medio. En 1990 tiene su primer contacto con el mundo del deporte y lo hace en el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, del que es el responsable de márketing internacional. Tras los juegos pasa a ser gerente de la empresa ISL, dedicada al patrocinio deportivo y que tiene acuerdos con entidades como la Liga de Fútbol Profesional, CIO, FIFA, UEFA, FEB y FIBA entre otras. En 1999 aterriza en la multinacional Nike como responsable de márketing para España y Portugal. Más tarde traslada su residencia a Brasil, haciéndose cargo de todo el mercado latinoamericano de la empresa deportiva. Vive, desde dentro, una de la grandes épocas de la selección brasileña con Ronaldo, Roberto Carlos, Ronaldinho...Es el responsable de las giras de la selección brasileña y de los partidos a precio de oro que jugaban en cualquier rincón del mundo. En estos años ejerce de consejero y amigo por igual de muchos de los mejores jugadores del mundo.
 
Nike quiere que traslade su residencia a la sede de Portland, pero Sandro decide regresar y crea la empresa Bonus Sports Marketing, trabajando con la Federación de Española de Baloncesto, la de esquí y diferentes marcas. En la actualidad tiene en marcha el proyecto 'Football Dreams', que con la ayuda del gobierno de Qatar, buscan y ayudan a jóvenes futbolistas por los países más pobres de Africa, Asia y Latinoamérica.

Apasionado del fútbol también a pie de campo
 
Su pasión por el fútbol no se centra exclusivamente en la vertiente del negocio. También se ha vestido de corto y el todavía precandidato puede presumir de haber jugado un par de eliminatoria de la ya extinta Copa de la UEFA. Fue con el Andorra, su último destino en la búsqueda de la felicidad que emprendió corriendo tras ell balón como otros miles de jóvenes. Antes pasó por los equipos de la peña blaugrana Collblanc, el Sants, el Sant Andreu, el Esplugues y L'Hospitalet, jugando en regional, en preferente y en segunda B.
 
El conocimiento que tenía de los cracks del fútbol desde su trabajo en Nike propició que Joan Laporta se acercara a él y le invitara a formar parte del 'grupo de conocidos', así lo define Rosell que formó la candidatura a las elecciones del Barcelona de 2003. El matrimonio apenas duró dos años y todo por 'el cambio y el giro total en la estrategia incial', afirma Rosell. Diferencias irreconcilliables, término más exacto. Su alejamiento del fútbol en activo ha sido, según afirma el en su día vicepresidente azulgrana, su momento más duro. "El teléfono deja de sonar y la gente te mira hasta de otra manera". En los dos años que estuvo al frente de la vicepresidencia deportiva del Barcelona fichó a Ronaldinho por 24 millones de euros, pero se queda con los 30.000 euros que pagó por Pedro y Jeffren, dos juveniles que destacaban en Tenerife y que tras una semana de negociaciones terminaron fichando por el Barcelona. ¿Cuánto valen ahora, especialmente el primero de ellos?
 
Esas diferencias que mantiene con Joan Laporta, han llevado al todavía presidente a considerar a Sandro Rosell como el gran enemigo, el rival del continuismo de sus teorías que defenderá en las urnas el aspirante Jaume Ferrer. La obsesión de Laporta no repara en gastos ni formas. En las papeletas que el club ha hecho para que los aspirante consigan las firmas necesarias para convertirse en candidatos de manera oficial, la actual Junta del Barcelona ha decidido tirar de registro civil y dar la espalda al candidato Sandro Rosell. ¿Cómo? Colocando como nombre del cabeza de lista el de Alexandre Rosell Feliu. Y es que en la época de Franco, todo niño que nacía en España debía tener un nombre que figuraba en el santoral y Sandro no aparecía por ningún lado. De esta manera sus padres optaron por el de Alexandre, nombre por el que nadie conoce al todavía precandidato. Y así en 60.000 papeletas. Rosell lucha para que en las papeletas del día de la cita con las urnas aparezca su nombre y no el de Alexandre. "Busca crear confusión y entre el jaleo del día de las elecciones lo puede conseguir" afirma Alexandre, digo Sandro.
 
Si en algo está insistiendo en los días de campaña que ya tiene a sus espaldas es su completa desvinculación política del proyecto. No quiere que se le relacione con la política y promete mantener en la clandestinidad sus ideas políticas. Su ideario no excluye a nadie en su Barcelona. "La catalanidad del Barça es innegable y nadie renuncia a ella. El problema es que durante algún tiempo se han olvidado que hay muchos socios del Barcelona fuera de Cataluña. En el Barcelona caben todos. No se puede usar el Barcelona como plataforma política. No somos separatistas porque esa es una opción política", afirma. Vamos, que 'Tots som el Barça'.

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