LOS MEJORES CONSEJOS DE UN EXPERTO

La esterilla de yoga para practicantes comprometidos

"Hay un concepto básico en el yoga, y es que le permite a uno ser dueño de las circunstancias, en vez de su esclavo" (B.K.S. Iyengar)

Foto: Una buena esterilla de yoga es una gran inversión porque te durará muchos años (Foto: Pixabay)
Una buena esterilla de yoga es una gran inversión porque te durará muchos años (Foto: Pixabay)
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La primera vez que me enteré de la existencia del Yoga fue en mi temprana adolescencia a través de un viejo libro de mi madre que rondaba por casa llamado "El Yoga de la salud". Un montón de fotografías en blanco y negro adornaban páginas y páginas seguidas de frases en chino o, mejor dicho, en sánscrito, con explicaciones que a mi corta edad y aún más corta sabiduría, no comprendía. En aquel libro, un hombre y una mujer que parecían ser de la India hacían un montón de extrañas (e imposibles, por entonces) posturas conocidas como asanas.

Asana, qué nombre más raro.

Tuvieron que pasar quince años para que todo aquello volviera a mi memoria cuando mi novia de entonces, Bárbara, que era profesora de Hatha, me regaló mi primera esterilla de yoga y me animó día y noche a empezar a practicar. Aunque tímidamente al principio, la hice caso y comencé a adentrarme en ese gran universo de conocimiento milenario y práctica rigurosa que desemboca siempre en salud, armonía y bienestar.

En el momento de escribir este artículo han pasado unos poquitos años más, y tras un viaje a Rishikesh a hacer el curso de doscientas horas de profesor de Hatha Yoga, muchas clases de Asthanga con Borja Romero Valdespino, decenas de Bikram, varios retiros de meditación Vipassana, y una creciente curiosidad por conocer todas las demás ramas del yoga y la meditación, creo que cuento con algunas (aunque todavía humildes) herramientas para poder guiarte a ti sobre algo tan importante como qué esterilla comprar.

Así que, si me acompañas, vamos a ver las mejores esterillas de yoga del mercado, o tapetes, o mat, o esteras, o como las quieras llamar. Las que te recomendaré serán esas que encontrarás bajo los pies de yoguis y yoguinis con experiencia, las que yo me compraría, las que yo sugiero siempre a mis amigos que empiezan, las buenas, las duraderas.

"El yoga es la oportunidad perfecta para ser curioso sobre quién eres" (Jason Crandell)

Además, al final del artículo te diré algunos consejos que me habría encantado conocer cuando comencé. Vamos allá.

Esterilla Manduka

Esta es la mía, la que Bárbara me regaló por mi cumpleaños. La que yo me compraría sabiendo lo que ahora sé, la que yo recomiendo a todo el mundo cuando busca una esterilla "profesional", si por profesional nos referimos a algo que nos dure, de buenos materiales que nos aguante miles de saltos, de perros boca abajo (Adho Mukha Svanasana) apretando las palmas de las manos casi casi exprimiendo nuestra esterilla hasta sacar zumo. Esta es una de esas esterillas en las que no nos salen pelotillas y que no se desgastan a los pocos meses, esas que dan sensación de calidad desde lejos, ese modelo que cuando se lo ves a otro practicante sientes un poquito de envidia sana... o asana :p

Por cierto, un pequeño avance de lo que te contaré más abajo, ¿sabes cómo sé cuando una esterilla es buena? Primero cuando la esterilla pesa y enrollada da sensación de compacta y, segundo, cuando al desenrollarla y extenderla sobre el suelo esta queda perfectamente adherida a la superficie, sin esquinas que se levantan, sin dobleces raras, sin pliegues aquí y allá. Bien, pues las de esta marca son así. Las esterillas Manduka son famosas por su calidad, consistencia y durabilidad. ¿Son más caras? Claro, la excelencia siempre lleva un coste, pero ten en cuenta que posiblemente sea la única esterilla que tengas que comprar en tu vida o al menos durante muchos muchos años. Por eso es la que tengo yo y por eso es la que te recomiendo a ti.

Esterilla Manduka
Esterilla Manduka

Mira qué dicen en la web de Manduka sobre sus productos: "Diseñados por yoguis y con la confianza de maestros de todo el mundo, nuestros productos y prendas de vestir son utilizados y amados profundamente por más de 900 embajadores de yoga, más de dos millones de clientes y más de 4.000 estudios de yoga en todo el mundo".

En fin, lo que te aseguro es que, como decía más arriba, las verás bajo los experimentados pies de los yoguis y las yoguinis en muchas clases de Asthanga, así que por algo será... ¿no? Dicho esto, es MUY posible que esta esterilla no tenga por qué ser la más conveniente para ti. Ten en cuenta que cuesta mucho dinero (o al menos mucho más que otras) y que la mejor esterilla para una persona no es la mejor para otra. ¡Sigamos!

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"La persistencia garantiza que los resultados sean inevitables".

Paramahansa Yogananda

Esterilla de Yoga Lotuscraft

Si quieres una esterilla también muy pero que muy válida, de una marca reconocida, que cumpla las características básicas a la hora de elegir una, que te dure, que de la sensación de robusted, que sea agradable al tacto, que sea antideslizante, etc, esta es una opción excelente y muchísimo más barata que la primera. Lotuscraft es una marca alemana que también le pone mucho mimo a sus productos, y no te será raro ver sus esterillas en montones y montones de estudios de yoga.

Esterilla de Yoga Lotuscraft
Esterilla de Yoga Lotuscraft

En mi opinión es la opción perfecta para principiantes que quieren algo bueno y barato pero que también valoran su dinero, valoran la calidad, y valoran los productos que se compran. ¿Qué quiero decir? pues que comprarse una esterilla mucho más barata que las Lotuscraft no tiene sentido (para mí) porque casi seguro no será de calidad, te durará poco, será incómoda de usar pues se levantarán esquinitas que no tienen que levantarse, y acabarás comprándote una mejor. En definitiva, estas son el ejemplo claro de esterillas buenas, bonitas, y baratas.

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Esterilla antideslizante Rishikesh

Otra grandísima opción y la más barata de la lista. Esta vez la encontramos en la tienda especializada de yoga en Madrid Yogaes. Fue ahí donde me compré mi Zafu y Zabutón y, si andas por la capital, te recomiendo que les vayas a conocer. Me asesoraron de maravilla, me dejaron probar todos y me dieron grandes consejos sobre la postura de meditación. Recomiendo la esterilla Rishikesh porque es bastante gruesa (4 mm), muy pesada (2,1 kg), y está fabricada en 100 % caucho natural.

Esterilla antideslizante Rishikesh
Esterilla antideslizante Rishikesh

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Esterilla antideslizante Liforme

Aunque no las he probado directamente (bueno, quizás las he probado en alguna clase o en algún retiro pero no me acuerdo), la esterilla liforme pinta muy pero que muy bien. Una vez más nos vamos a un precio bastante elevado, pero sabiendo desde el inicio que tendremos esterilla para rato.

Esterilla antideslizante Liforme
Esterilla antideslizante Liforme

Mide 185 cm de largo x 68 cm de ancho y 4 mm de grosor (esta sí es un pelín más grande que el resto, mira qué casualidad), unas marcas para ayudarte en la alineación de las posturas (no más preguntas al maestro sobre dónde colocar el pie trasero en Virabhadrasana), y por último, además un porrón de gente dice que su agarre es absolutamente excepcional, sudando, sin dudar, empapado, de todo, así que supongo que la Liforme vendría muy bien para una clase de Bikram con una humedad caaasi inagualtable y quizás hasta no haría ni falta poner una toalla cobertora por encima.

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Esterilla Yogi Bare

Otra de las grandes y de las más mencionadas es la Yogi Bare, y también otra que con sólo verla ya dan ganas de comprarla. Básicamente es como la Liforme pero quizás con un diseño que en mi opinión es más llamativo. Échale un vistazo a su página web y ahonda un poco en sus diferentes modelos y materiales. De todo ello, me quedo con esto; "Si todas las cosas buenas son salvajes y libres, entonces creo que tu práctica debería serlo también".

Esterilla Yogi Bare
Esterilla Yogi Bare

Y con esta terminamos. Sí, sé que hay cientos de modelos, sé que me dejo otras grandes esterillas con grandes marcas, sí, sé que hay algunas que son más antideslizantes, o más grandes, o más pesadas, o más gruesas, o más mulliditas, o más para viajar o más para Brikram o más para Asthanga, sí, pero creo que lo que haría, si estás comenzando a practicar Yoga, es liarte también más. Con estos cinco modelos tienes suficiente dónde elegir, y cualquiera que escojas lo harás con la seguridad de que estarás comprando algo verdaderamente bueno.

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Cómo escoger una esterilla de Yoga

Te podría decir un montón de cosas (y de hecho lo haré :p) sobre cómo elegir una esterilla, pero la verdad verdadera es que sólo tu propia práctica continuada sobre una, o sobre muchas, te hará saber cuál es la mejor para ti. Sólo si la ves, si la tocas, sólo si la sudas, si saltas sobre ella, si la llevas de aquí para allá, si la estiras, enrollas, desenrollas, limpias, guardas, almacenas, olvidas, rescatas, no una sino un millón de veces, sabrás escoger bien la mejor esterilla de yoga para ti.

"Elimina el concepto de que hay un muro entre tú y la libertad. Este muro es la imaginación. No tienes que quitar la basura del muro. ¿Qué pasa si quitas este muro, que ni siquiera existe?" (Papaji)

Pero eso sí, seguro que también estamos de acuerdo en que podemos basarnos en algunas premisas que nos den un poquito más de confianza al elegir, así que vamos a verlas:

  1. Que, al enrollada, dé la sensación de compacta, que no queden muchos huequecitos entre los pliegues. Enrollada, tiene que parecerse más a un cilindro compacto que a una esterilla típica de camping.
  2. Que, al agarrarla, dé la sensación de pesada, cosa un poco difícil de ver si compras tu esterilla online, aunque... ¡siempre puedes fijarte en el peso!
  3. Que no sea demasiado gruesa y mullida (porque esas se usan para Pilates, y créeme que no tiene nada que ver y te harán casi imposible tu práctica) ni que sea demasiado fina porque con los Vinyasas de aquí para allá en una clase de Asthanga querrás un apoyo más grueso. Por concretar, creo que entre 3 y 4 mm estará perfecto para la mayoría de tus sesiones de yoga.
  4. La textura es quizás el punto más crítico de todos, pues cuando estés haciendo tu flamante Parivrtta Trikonasana y tengas los piececillos sudados, te acordarás de la rugosidad y del famoso antideslizamiento del que todo el mundo habla al elegir mat. Recuerda: Resbalar es muy, muy fácil si la textura no es muy, muy buena.
  5. Podría hablarte de las medidas pero no tiene sentido. Sinceramente casi todas las esterillas que he visto y probado en mi vida miden lo mismo. Lo único que tienes que saber por si se adapta a ti es que existen algunas muy grandes, tamaño XL, y que hay otras un pelín más pequeñas que algunas personas las catalogan como "esterillas de viaje". Tú ni caso, vete a una estándar que, por lo general, tampoco hay que rizar el rizo.
  6. Otro punto súper importante: Que tu esterilla esté fabricada por una empresa que sabe lo que hace. Ahora el Yoga está de moda ¿no? ¡pues todos a fabricar esterillas! Mi recomendación es que entres en su web, que conozcas de dónde proviene, cuál es su esencia, cuánto es su amor por el Yoga... y ahí decidas.
  7. La mejor esterilla de yoga es un mito, ¡no existe! La mejor será la que tú uses, esa será la mejor. No la más cara, no la más bonita. La que tú uses, siempre la que tú uses ese día, será la mejor.

Cómo limpiar tu esterilla si sudas tanto como yo

Limpiar la esterilla un poquito después de usarla (especialmente si sudas salvajemente como alguien de cuyo nombre no quiero acordarme) vendrá genial principalmente para que aquello no huela a choto y, además, si lo hacemos bien y con cuidado la mantendremos lustrosa durante mucho más tiempo. ¿Cómo?

Pues cada persona te dirá algo diferente: Yo lo que hago es diluir unas gotitas de vinagre en agua y a veces hasta le echo alguna de las esencias que tengo por casa. Esencia de lavanda, de eucalipto... no hay nada escrito sobre ello, lo que más te guste será perfecto pues eres tú quien lo va a oler cada día, además cada material responderá de una manera diferente.

Por último, sólo queda mojar un poquito de tu potingue en un trapo de cocina (o rociarlo con un flus flus) y frotar por la superficie con mimo y sin rascar.

Súbitamente comprendí que yo era el motor de mi vida, que yo era la fuerza creativa existente en mi interior (William Buhlman)

Consejos de yogui a yogui

Como te he prometido al principio, ahora voy a decirte algunas de las mejores cosas que he aprendido en mi camino como practicante de yoga.

  1. Antes de empezar cada clase de yoga, ya sea que la hagas en solitario en tu casa, o la hagas en un estudio con más personas, pregúntate por qué lo haces, cuál es tu motivación ese día, qué quieres sentir, conseguir. Nunca practiques yoga como algo rutinario, pues precisamente el yoga ha de ser el momento más consciente, menos mecánico, menos automático, y más presente de nuestro día. La sesión de yoga nos recuerda la presencia que debemos extender al resto del día.
  2. Agradece, siempre agradece tu clase al comienzo o al final. Gracias porque tengo manos, gracias porque tengo pies, gracias porque tengo piernas, gracias porque tengo fuerza para hacer las posturas, gracias porque tengo salud, gracias porque tengo la voluntad de querer conocerme más, de mejorarme, de amarme. Agradece, siempre.
  3. Antes de cada clase, siente tu cuerpo. Trata de elevar tu consciencia táctil. Trata de sentir tus manos, tus piernas, tu vientre. Siéntelas palpitar. ¿Qué quiero decir? Quiero decir que te concentres en tu mano, y hasta que no la sientas que está ahí, viva, no pares. A medida que te concentres más, más serás capaz de sentir, más energía despertarás.
  4. Cuando te sientas ausente y quieras volver al presente, usa este truco: Trata de escuchar tres sonidos a tu alrededor. No puedes escucharlos si tienes la mente en el pasado o el futuro, el ahora, sólo se siente en el ahora.
  5. Happy feets and happy face. Mohan, uno de nuestros profesores de yoga de Rishikesh, siempre nos decía que si sólo nos acordamos de tener la cara y los pies relajados durante nuestra práctica, habremos avanzado mucho en el camino.
  6. Progresión. En las posturas con muchas respiraciones (como cuando tomas cinco inhalaciones y exhalaciones en cada asana de Asthanga) cada una debe representar un pequeño esfuerzo mayor que la anterior, es decir, que la segunda respiración te meta más de lleno en la postura que la primera, que la tercera, más que la segunda, ¿me explico?
  7. Aprende lo básico de pranayama y practícalo, al menos unos minutos, después de cada sesión de yoga y antes de la meditación. Te recomiendo MUCHO el libro Pranayama, de André Van Lysebeth. Yo uso como libro de cabecera el libro Asana Pranayama Mudra Bandha, pero creo que no te resultará fácil encontrarlo en español. ¡Ah! No tengas prisa, nunca tengas prisa en pranayama, si tienes que tirarte tres meses con la respiración yóguica completa, hazlo, pues sólo así podrás pasar a hacer bien la Nadi Shodhana Prânâyâma.
  8. Al menos una vez al mes, haz un reto de 108 saludos al sol (Surya Namaskar).
  9. No compitas, sólo acéptate cómo eres hoy y trabaja con determinación para mejorar en el mañana.

"Yoga is not liberating yourself but liberating from yourself"

Este artículo está firmado por Antonio Herrero Estévez, practicante de yoga y meditación Vipassana. Escribo en ricosylibres.com.

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