Televisión: Seinfeld: 20 años del adiós a los personajes más miserables y cómicos de la televisión
9 temporadas y 180 episodios

'Seinfeld': 20 años del adiós a los personajes más miserables y cómicos de la televisión

La comedia escrita por Larry David y Jerry Seinfled sigue siendo una referencia ineludible en el género tras 180 episodios, a pesar de que han pasado dos décadas desde su desenlace

Foto: Imagen del último episodio de 'Seinfeld' emitido el 14 de mayo de 1998.
Imagen del último episodio de 'Seinfeld' emitido el 14 de mayo de 1998.

El 14 de mayo de 1998 la industria del cine y de la música perdió a una de sus estrellas más populares e influyentes, Frank Sinatra. Con 83 años “la Voz” se apagaba para siempre en su casa de Beverly Hills, a pesar de los intentos de los equipos de emergencia por salvarle la vida. Al día siguiente, los periódicos incluían en sus crónicas sobre la defunción las declaraciones del jefe de bomberos Mike Smollen. “No hubo mucho tráfico” señaló aclarando que la llegada de equipo de emergencia y el traslado del artista habían sido rápidos a pesar del fatídico desenlace. La razón estaba clara: la emisión del capítulo final de ‘Seinfeld’ que “mantuvo las calles de Los Ángeles casi desiertas”.

Aquel día, 76 millones de estadounidenses se sentaron frente al televisor, una audiencia que en la historia de la pequeña pantalla solo pudieron superar dos comedias, ‘M*A*S*H’ y ‘Cheers’. Tras los cirujanos del ejército y los parroquianos del local bostoniano, la audiencia se congregó masivamente para despedir al cómico neoyorquino y sus tres estrafalarios amigos. El adiós definitivo a “la comedia sobre la nada” que, durante nueve temporadas, se ganó un lugar propio en la cultura popular y en los corazones de millones de espectadores en todo el mundo.

“Si mal no recuerdo, el final se emitió en dos partes” comenta Edu Galán al teléfono. El crítico y cocreador de Mongolia es también autor de ‘Morir de pie. Stand-up comedy’ (Rema Y Vive Editorial), un ensayo sobre la relevancia del monologuismo en el arte estadounidense de la segunda mitad del siglo XX. “En la primera parte” continúa, “son detenidos por denigrar a un gordo en una ciudad que anticipa de alguna forma lo políticamente correcto. Y la segunda parte es el juicio, una despedida coral… Lo que me parece bonito es que es una despedida de todos los personajes secundarios, que les acusan de lo que son, en mi opinión unos sociópatas. Tanto Constanza como Seinfeld, como Elaine como Kramer son sociópatas” insiste antes de señalar que el desenlace de ‘Seinfeld’ “es una especie de fábula moral en la que los personajes que han pasado por la serie se lo cobran. El juicio que les hacen con el gordo es la guinda del pastel de la cantidad de cosas miserables que han hecho durante toda su vida en la ficción.”

Un calificativo, miserables, que también utiliza Álvaro Velasco, cómico de Comedy Central y guionista de Globomedia. “Eran 4 tíos miserables, porque Constanza era muy mezquino, Kramer era un entrometido, Elaine era superficial y Jerry está desquiciado. Son cuatro tíos desquiciados hablando de nada pero la ves ahora y ha envejecido muy bien y te sigues riendo” explica. El humorista mostoleño recuerda que la veía con fascinación con apenas 12 años “aunque no sabía de qué iba. Luego de mayor descubrí, cuando la recuperé, que no iba de nada, que no pasaba nada”.

Neoyorquinos viendo el final de 'Seinfeld' en Times Square.
Neoyorquinos viendo el final de 'Seinfeld' en Times Square.

Gracias a los DVD Velasco y Galán, este último al menos en siete ocasiones, han vuelto a disfrutar del "Yada, yada, yada", los Festivus, el café de Monk y las inoportunas visitas de Kramer a sus vecinos. Además, como no, de sufrir a diversos personajes variopintos como el sopero nazi, el plasta de Newman, los padres de Constanza o muchas de las novias de Jerry. Algo a lo que se ha resistido la cómica murciana Raquel Sastre, que tras unas malas experiencias y a pesar de “que me dedico a la comedia, no he querido revisionarla” por temor a que su satisfactoria impresión inicial cambiase.

Referencias y urbanitas

Para Sastre el principal atractivo de la serie residía en su originalidad, especialmente cuando se comparaba con lo que veíamos por aquel entonces en la televisión española. “Me parecía algo totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados a ver en España, en esa época las comedias que yo había visto eran series como ‘Farmacia de Guardia’, que era más bien una dramedia. La humorista resalta que “los personajes estaban muy definidos por algo completamente diferente a lo habitual”.

Imagen de la lectura del último guión de 'Seinfeld'.
Imagen de la lectura del último guión de 'Seinfeld'.

Para Edu Galán ‘Seinfeld’ anticipa a ‘Friends’ a la hora de reflejar “una generación de personas centradas en sí mismas y urbanitas” y entre las claves responsables del éxito señala “la cantidad de referencias pop de la época como el “niño-burbuja”, los preservativos femeninos, la relación con el béisbol… Millones de hitos que se iban incorporando a la serie casi a la vez que pasaban, como ocurre más tarde con Larry David en ‘Curb your Enthusiasm’. Pero el ensayista aclara que “lo primero que hay que decir es que estaba muy bien escrita, con un personaje urbano muy identificable con la fauna estadounidense de esa época”.

En España, a pesar de que la serie empezó a emitirse tras su desenlace, la relevancia de ‘Seinfeld’ en las audiencias fue inapreciable. Una circunstancia que se puede achacar a su emisión (primero en abierto en Canal +, luego en La 2 y Neox) pero también a otras circunstancias. Para Velasco, ‘Seinfeld’ “nos pilló demasiado demasiado pronto. En 1993 aquí triunfaban las Mama Chicho. La comedia de Seinfeld no se practicaba y tampoco se entendía bien ese tipo de humor”.

Imagen del rodaje del último episodio de 'Seinfeld'.
Imagen del rodaje del último episodio de 'Seinfeld'.

"La versión femenina de Costanza"

El histrionismo y el humor gestual de Kramer o la mezquindad inigualable de Constanza han perdurado en la memoria de los espectadores desde los 90. Pero Galán también tiene palabras de elogio para la única fémina del peculiar grupo, Elaine. “Me parece un personaje alucinante” destaca antes de añadir que “es uno de los personajes femeninos primigenios de la televisión que puede permitirse ser una verdadera hija de puta, es muy mala…”

El crítico señala a Carol Burnett o Mary Tyler Moore como “los referentes anteriores durante la época dorada de la televisión, mujeres más cerradas en clichés. Pero probablemente Elaine sea la versión femenina de Costanza”. Para Galán, el personaje interpretado por Julia Louis-Dreyfuss es “una mujer que trata a los hombres como lo que somos, unos gilipollas. Una mujer liberada que utiliza su inteligencia para conseguir lo que quiere, nunca está a merced de los demás. Y una cosa que me gusta mucho es que ella no es buena por nada, es buena por sí misma".

Sastre, sin embargo, no guarda el mismo recuerdo, y señala que le “daba la sensación de que tenía poco peso, los graciosos eran Seinfeld y ellos, pero Elaine estaba acompañando. Acompaña a la comedia y juega con ella, la puede inducir o realzar, pero por sí misma no. Siempre me pareció que no quedaba tan graciosa como los otros”. Es importante recordar aquí que el rol femenino del grupo no estaba en los guiones iniciales de la producción, aunque la intérprete neoyorquina logró un Globo de Oro y un Emmy por su papel en la comedia.

La gracia de lo cotidiano

Todos ellos coinciden en señalar el talento de su protagonista, Jerry Seinfeld, como un ingrediente imprescindible para construir una producción que dos décadas después de su desenlace continúa siendo una referencia en su género. Para Álvaro Velasco, que ha también ha disfrutado de sus trabajos posteriores, el cómico neoyorquino “sigue siendo un referente por su talento. Tiene mucho respeto por la comedia, como demuestra cuando habla de ella en ‘Comedians in Cars Getting Coffee’ y eso creo que también se nota mucho en su trabajo”.

Por su parte Galán, a pesar de confesar que la serie le permite “ver esas cumbres del humor que no vas a poder alcanzar ni aunque estés en tu mejor momento”, se declara poco aficionado al tipo de humor de Jerry Seinfeld. “Pero es como el kistch, que también me parece un asquete pero la máxima expresión del kitsch me parece extraordinaria” reconoce antes de señalar que el humorista “habla de las pequeñas cosas, las rutinas con las que todos nos podemos sentir identificados, los monólogos de inicio y cierre del capítulo, desde conducir hasta darte una ducha, el ligoteo…”

El crítico también destaca que “Friends’ me parece narrativamente una serie más facilona, más simple, pero ‘Seinfeld’ tiene unos juegos narrativos brutales, como el capitulo de homenaje a Harold Pinter contado marcha atrás, el del aparcamiento, el que transcurre en el restaurante chino, incluso el maravillosos final porque es un cuento moral del juicio. Los personajes recurrentes, tiene una complejidad aparente metida en una sitcom que me parece alucinante” sentencia antes de confesar que, “si me condenasen a muerte y supiese la receta, la sopa del nazi sería lo último que me gustaría comer”.

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