Netflix: El Alienista: las historias reales detrás del sangriento thriller de Netflix
Adaptación literaria

'El Alienista': las historias reales detrás del sangriento thriller de Netflix

La adaptación del best seller de Caleb Carr se sirve de personajes y escenarios reales, aunque la producción no se ciñe exclusivamente a la historia de Nueva York

Foto: Theodore Roosevelt en una imagen de archivo y a su derecha Brian Geraghty caracterizado como él. (E.Villarino)
Theodore Roosevelt en una imagen de archivo y a su derecha Brian Geraghty caracterizado como él. (E.Villarino)

Nueva York, 1896. La ciencia forense es una disciplina inédita en el campo de la investigación policial, y las enfermedades mentales todavía viven en un limbo, a medio camino entre las creencias populares y los especialistas que son vistos con recelo. A este último grupo pertenece el doctor Laszlo Kreizler, un hombre que ha dedicado su vida al estudio de las patologías mentales y es conocido en la ciudad como "el alienista".

La ciudad es un crisol de culturas, religiones y razas, y a pesar de que la convivencia es relativamente pacífica, las fuerzas de seguridad y los neoyorquinos se ven sorprendidos por un criminal en serie. Sus víctimas son jóvenes que se ven obligados a prostituirse, adolescentes desahuciados por sus familias de los que no se preocupa nadie. Hasta que el comisionado de policía, Theodore Roosevelt pide ayuda a Kreizler para atrapar al criminal antes de que cunda el pánico en la ciudad.

Con este punto de partida arranca 'El Alienista', la producción de TNT que adapta la novela homónima de Caleb Carr y desde hace una semana podemos ver en nuestro país gracias a Netflix. Compuesta por diez episodios, de una hora de duración, la ficción que ha contado con Cary Fukunaga ('True Detective') en la producción ejecutiva, narra la investigación que Kreizler lleva a cabo para atrapar al asesino. Un relato pausado y oscuro que cuenta con varios personajes históricos y se mueve entre la realidad y la ficción para construir un thriller lleno de suspense.

Los truculentos eventos que rodean los crímenes, así como el asesino en serie, no formaron parte de la realidad de la ciudad de los rascacielos, y son producto de la imaginación de Carr. Un conocido historiador militar norteamericano que en los años 90 decidió pasarse a la ficción y engañó a su editor para publicar este bestseller, haciéndole creer que era una historia real. Una mentira a medias, puesto que el escritor se sirvió de personajes y lugares reales para construir un relato tan intrigante como estremecedor. Estos son algunos de los hechos históricos que le ayudaron a dar forma a su exitosa novela.

Brian Geraghty caracterizado como Theodore Roosevelt. (Netflix)
Brian Geraghty caracterizado como Theodore Roosevelt. (Netflix)

Roosevelt, de director a presidente

Antes de convertirse en el vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt se labró una carrera política en el estado de Nueva York. Tras finalizar sus estudios de Historia en la Universidad de Harvard, en 1880 contrajo matrimonio y dos días después de nacer su primera hija enviudó, horas después de que se muriese su propia madre. Estas tragedias le llevaron a retirarse a una granja de Dakota del Norte.

Tras vivir un par de años como un auténtico cowboy, en 1886 regresa a Nueva York y reinicia su carrera política. El presidente Benjamin Harrison lo nombró miembro de una comisión sobre los funcionarios federales, un cargo que le sirvió para dar el salto y dirigir la prefectura de policía de Nueva York desde abril de 1895. Un puesto en el que se mantuvo dos años y desde el que aplicó medidas como el "domingo seco" con el que trató de poner fin al alcoholismo en el cuerpo.

Posteriormente se convertiría en secretario adjunto para la Armada y desde 1899 hasta 1901 ocupó el cargo de gobernador de Nueva York, hasta que en marzo de ese año pasó a ser Vicepresidente de los Estados Unidos. Seis meses después ascendería a la presidencia, un cargo en el que se mantuvo ocho años.

Dakota Fanning en una imagen de 'El Alienista'. (Netflix)
Dakota Fanning en una imagen de 'El Alienista'. (Netflix)

La primera mujer del cuerpo

Dakota Fanning interpreta a la decidida Sarah Howard, la secretaria de Roosevelt a la que el Doctor Laszlo invita a formar parte de su equipo de investigación. A lo largo de los diez episodios la audiencia es testigo del machismo diario al que Howard debía hacer frente, soportando los comentarios de sus superiores y las miradas de recelo de sus compañeros. Por no hablar de los orinales presentes en varias escenas, y en los que los hombres vaciaban la vejiga cuando creían necesario.

La primera mujer que trabajó en el departamento de policía de Nueva York fue Minnie Gertrude Kelly, en mayo de 1895. Y fue contratada por Roosevelt para reducir costes, ya que a ella le pagarían al año 1.700 dólares, mientras que los dos hombres a los que sustituyó recibían un salario de 2.900 dólares por el mismo trabajo. Dos décadas después Isabella Goodwin se convirtió en la primera mujer detective del cuerpo y de la historia de Estados Unidos.

Roosevelt junto a J.P. Morgan en una imagen de 'El Alienista'. (Netflix)
Roosevelt junto a J.P. Morgan en una imagen de 'El Alienista'. (Netflix)

Los personajes reales

La edad dorada de la ciudad de los rascacielos apuraba sus últimos años, y la ciudad oscilaba entre las lujosas mansiones de la Quinta Avenida y la suciedad y la pobreza de las calles del Bowery. La investigación del alienista y sus aliados les lleva a moverse por ambos escenarios, y en sus tramas se cuelan personalidades de la sociedad neoyorquina de la época.

El personaje interpretado por Brian Geraghty, Theodore Roosevelt, posa junto a un hombre con una llamativa nariz sonrojada, John Pierpont Morgan. El empresario, banquero y coleccionista de arte fundamental en la alta sociedad de la época, esa a la que él mismo alude cuando le recuerda a Roosevelt las implicaciones que tiene su empeño por resolver el caso.

'El comodoro' Vanderbilt, patriarca de la conocida familia y responsable de la expansión del ferrocarril y las embarcaciones de vapor es otro de los magnates más importantes del país que representa a la clase privilegiada de la ciudad . Al igual que la activista y abolicionista Elizabeth Cady Stanton y el afamado abogado defensor Clarence Darrow, que también podemos ver ocasionalmente en algunas de las tramas de 'El Alienista'.

Imagen de la entrada del conocido restaurante neoyorquino 'Delmonico'.
Imagen de la entrada del conocido restaurante neoyorquino 'Delmonico'.

Delmonico, el restaurante de moda

Pietro y Giovanni Delmonico, dos hermanos suizos, inauguraron su primer local en 1827 y cuatro años después ya se habían convertido en el restaurante más conocido en todo el país durante el siglo XIX. Su revolucionaria carta, con platos como los huevos a la Benedictine o la langosta Newburg le permitieron expandirse y multiplicarse a lo largo de todo Manhattan. Y entre sus clientes habituales se encontraban nombres como Mark Twain, los mencionados Theodore Roosevelt y J.P Morgan o los escritores Charles Dickens y Oscar Wilde.

Al igual que hicieron Henry James y Francis Scott Fitzgerald en alguna de sus novelas, Carr hace del conocido restaurante un personaje más de su novela, que durante esa época estaba ubicado en el edificio de Beaver Street que todavía conserva su nombre. Uno de los locales habituales en los que los medios de comunicación buscaban la noticia, ya fuese para escribir los obituarios de su personal, como para recoger las visitas más famosos o los ocasionales tiroteos.

Imagen de uno de los escenarios de 'El Alienista'. (Netflix)
Imagen de uno de los escenarios de 'El Alienista'. (Netflix)

Nueva York al final del siglo XIX

Tal y como demostró 'The Knick', retratar el Nueva York de hace dos siglos es más complicado de lo que parece. Pero Mara LePere-Schoop, la diseñadora de producción de 'El Alienista' realizó un concienzudo trabajo y el resultado es evidente en la serie. Pero antes de encontrar los lugares en los que la ciudad viajaría al pasado, LePere-Schoop pasó cuatro meses tratando de resolver la logística de producción y como ella misma ha reconocido en alguna entrevista, estuvieron a punto de tirar la toalla. Entonces, la diseñadora buscó en archivos de fotos, libros y planos de construcción antiguos cómo era la ciudad de los rascacielos cuando estos apenas eran un proyecto. Y alguien le preguntó si había pensado en Budapest como alternativa a un Nueva York tan moderno que lo hacía logísticamente imposible.

El puente de Williamsburg sobre el que aparece el primer cadáver fue recreado en un set de rodaje y para recrear el ascenso del dibujante Moore al lugar de los hechos, el escenario se situó a 15 metros de altura.

Para rodar en interiores como el conocido restaurante anteriormente citado, el equipo de la serie se sirvió de algunas de las salas de la Biblioteca Metropolitana Ervin Szabó, mientras que para recrear la mansión del Dr. Laszlo Kreizler trabajaron durante tres meses para crear objetos y elementos decorativos como la vidriera que vemos varias veces en el segundo piso del edificio.

El puente de Williamsburg sobre el que aparece el primer cadáver fue recreado en un set de rodaje y para recrear el ascenso del dibujante Moore al lugar de los hechos, el escenario se situó a 15 metros de altura, un tercio de la altura real de la edificación, pero suficiente para crear el efecto audiovisual deseado y angustiar a los intérpretes poco amigos de las alturas. En cuanto al resto de las escenas exteriores la producción construyó desde los cimientos, y con todo detalle, diez bloques de edificios por los que vemos pasear, correr o charlar a muchos de los personajes de la producción.

En definitiva, un ingente trabajo de escenografía, vestuario y diseño de producción que dio como resultado la producción más costosa de TNT, la cadena original de la serie, con un presupuesto de cinco millones de dólares por capítulo.

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