lucha antidrogas

Carmen Avendaño, una madre contra los narcos de 'Fariña': "Me cortaron los frenos"

Símbolo de la lucha contra las drogas en Galicia, aparecerá esta noche (22:40h.) en el nuevo episodio de la exitosa serie de Antena 3

Foto: Secuencia del séptimo episodio de 'Fariña', con el personaje de Carmen Avendaño en el centro. (Antena 3)
Secuencia del séptimo episodio de 'Fariña', con el personaje de Carmen Avendaño en el centro. (Antena 3)

'Fariña' regresa esta noche con un nuevo episodio, ambientado en el año 1988. Manuel Charlín paga a Sito Miñanco el dinero que le debía por la fianza de los colombianos, y junto a Bustelo, son los únicos que continúan en el negocio del narcotráfico. Con Laureano en la cárcel, Esther se ve obligada a negociar con Miñanco, pero el cambadés tiene otras preocupaciones. Carmen Avendaño y las suyas hacen cada vez más ruido en su batalla contra la lacra que está matando a sus hijos. Una guerra que no están dispuestas a perder, pero que les costará, como ha relatado la propia Carmen a este medio, más de un susto.

Entre las imágenes más poderosas que, a mediados de los 90, dejó la lucha contra el narcotráfico en Galicia se encuentran aquellas que inmortalizaron la contienda que lideraron unas amas de casa. Mujeres de pelo cardado y chaquetas con hombreras que se organizaron para plantar cara a aquellos que se enriquecían mientras sus hijos se hundían en el pozo de la droga. “Oubiña, ladrón, contra el paredón” gritaban a coro mientras agitaban con rabia la verja del pazo de Baión, propiedad del aludido desde 1987. La Guardia Civil trataba de calmar los ánimos pero resulta sorprendente comprobar, a día de hoy, cómo las enfurecidas mujeres acabaron por expulsar a la pareja de la Benemérita de la propiedad.

Una de las “madres contra la droga” que convirtieron la hacienda vinícola en un símbolo de su vehemente batalla fue Carmen Avendaño. La mujer que esta noche, en el nuevo capítulo de ‘Fariña’, le adelanta al Sargento Darío que no piensa permanecer en silencio mientras la lacra de la droga se extiende por toda Galicia. “Pues entonces tenemos que hacer mucho ruido para que nos oigan” comenta en la habitación del hospital en el que cuida de su hijo. La escena es una licencia narrativa de la serie de Antena 3 pero no es desconocida para Carmen, que en 1975 se convirtió en la primera mujer gallega del movimiento asociativo vecinal. Una década después “hacíamos muchas actividades con jóvenes y tenía mucha relación con los adolescentes” recuerda al teléfono antes de revelar que, poco después de ser consciente de que las drogas habían llegado a su vecindario, descubrió que “el segundo de mis hijos estaba enganchado”. Una desgracia que se repetiría, poco después, con otro de sus cinco hijos.

“La droga era una cosa total y absolutamente desconocida, nos sonaba de los hippies, de los años 60, pero era algo desconocido. Y fuimos aprendiendo a costa de sufrimiento y de ver cómo nuestros hijos se iban matando” explica Avendaño después de rememorar las reuniones que llevaron a cabo con profesionales “como abogados y psicólogos, y todos fuimos aprendiendo un poco. Recuerdo que compraba todo lo que estaba publicado sobre drogas”.

Carmen Avendaño en una imagen de 2015. EFE
Carmen Avendaño en una imagen de 2015. EFE

"No hablaron conmigo"

Carmen Avendaño continúa siendo, 19 años después de su fundación, la presidenta de Érguete-Integración, una entidad viguesa que trabaja para lograr “la incorporación socio-laboral de las personas más desfavorecidas, no sólo por la problemática de las drogodependencias sino por múltiples causas.” Aunque sabe que 'Fariña' “está teniendo un éxito terrible en Galicia”, Carmen confiesa que ha visto “solo el último capítulo. No la veo habitualmente, no la quería ver. Pero cuadró y ya me enganché y vi el capítulo.”

Así tuvo la oportunidad de ver el adelanto en el que sale la Carmen Avendaño de ficción, un rol para el que no contaron con ella. “No hablaron conmigo” aclara “para el personaje de la serie, y lo poquito que vi, no sé por qué, me da la impresión de que no va a estar muy bien caracterizado. Pero de momento no puedo opinar al respecto.”

A sus oídos ha llegado que “están muy bien caracterizados los malos” aunque añade que es el libro de Nacho Carretero publicado por Libros del K.O el que “retrata muy bien a los personajes, hace un estudio de ellos muy certero.” Y añade que “parece ser que realmente es bastante creíble todo lo que proyecta la serie con la realidad que se vivió en aquel momento.”

Secuencia del séptimo episodio de 'Fariña', con el Sargento Darío detrás de Avendaño. (Antena 3)
Secuencia del séptimo episodio de 'Fariña', con el Sargento Darío detrás de Avendaño. (Antena 3)

Fraga lloró

Cuando aprendieron todo lo que pudieron del problema que tenían sus hijos, Carmen Avendaño y sus compañeras recorrieron la costa gallega concienciando a los vecinos de las localidades más afectadas por el narcotráfico. “Recuerdo que en la isla de Arousa intentaron tirarme al mar” desvela antes de confesar que las “madres contra la droga” vivieron varias “historias así, pero de tontas no teníamos ni un pelo”. En sus charlas los narcos "traían a su gente, que se colocaba estratégicamente, y nosotros teníamos preparados a los nuestros para dar la réplica. Fue una batalla creo que inteligente y bien llevada por nuestra parte.”

La lucha de Avendaño y sus compañeras llegó a las instituciones, y además de ser recibidas por Felipe González en Moncloa, se reunieron con otros parlamentarios como Julio Anguita o Aznar, "que todavía era el candidato del PP". También tuvieron la oportunidad de explicar en el parlamento gallego "la necesidad que había de hacer una red de asistencia específica" y se reunieron con Manuel Fraga cuando llegó a la presidencia de la Xunta, dentro de los encuentros "protocolarios que siempre hacíamos con los nuevos presidentes".

Acompañadas por los abogados de la asociación, y unas cuantas familias que formaban parte de la misma, Fraga les recibió en la sede de la plaza del Obradoiro. "Llevábamos 13 puntos para tratar y le dije " señor Presidente, le traemos 13 puntos ¿le voy desarrollando de uno en uno?" y él me respondió "no, dígamelos todos". Después de "una hora y pico" hablando Fraga permanecía sentado en una butaca, con la mano en la frente. Y Avendaño pensó "este señor se ha dormido". "Bueno, pues la gran sorpresa fue", explica como si hubiese ocurrido ayer, "que cuando terminé levantó la cabeza y estaba llorando. Le había cambiado la percepción total y absolutamente de la delincuencia, que él creía que provenía de malas educaciones y de chavales abandonados, no de familias normales. Siempre nos ayudó mucho."

Secuencia de 'Fariña' que recoge las movilizaciones de las 'madres contra la droga'. (Antena 3)
Secuencia de 'Fariña' que recoge las movilizaciones de las 'madres contra la droga'. (Antena 3)

"Me cortaron los frenos del coche"

A pesar de que Carmen tiene claro que, durante su lucha, los representantes políticos "nos ayudaron siempre" no duda en señalar que, previamente, "fuimos muy abandonados políticamente". "El contrabando en Galicia era algo que estaba asociado a las necesidades de la población" y al contrabando de café desde Portugal, "porque era muchísimo más barato y si no se tomaba achicoria" le siguieron el de tabaco primero y el de drogas después. "El abandono político estuvo relacionado directamente con la mano de obra de los narcos, que eran padres de familia. Y muchas veces ni ellos mismos sabían las consecuencias que iba a traer este problema."

La relevancia que las amas de casa gallegas tuvieron en un problema como el narcotráfico gallego venía impuesta desde casa. "Las mujeres" explica Avendaño "sufríamos más que los hombres el problema, porque la mayoría de las madres estaban en casa, no trabajaban. Cuando empiezan a venir los problemas había un enfrentamiento, se les decía a las mujeres que la culpa de lo que pasaba con sus hijos las tenían ellas, porque eran quienes se ocupaban de la educación." Fue entonces cuando decidieron empezar una escuela de padres, "evitamos que se produjeran separaciones y enseñamos a los padres a compartir. (...) Se aprendió a convivir con el problema de una forma más llevadera, aunque con mucho dolor".

Convencida de que el trabajo que llevaron a cabo ayudó a que "se avanzase en la lucha policial y judicial", Carmen no ha conseguido olvidar las dos ocasiones en las que "me cortaron los frenos del coche". "Venía del juzgado de Pontevedra por la carretera General" recuerda "y en una bajada toqué el freno y vi que no respondía. Tuve suerte de que había una especie de "reprise" hacia arriba, y quité la marcha y logré aparcarlo.". Poco después descubrió que le había cortado los frenos de su coche, algo que le llevó a probarlos cada vez que se sentaba del volante. "Y por eso la segunda vez no pasó nada", puntualiza antes de confirmar que no lo denunció porque "tampoco quería alarmar a mis amigos o a mi familia. Bastante alarmados estaban por ser yo tan "cacarela" (protestona).

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