hablan los creadores de 'Stockholm'

El plató del cine español está en un piso de Montera

'Stockholm', nominada a tres premios Goya y ganadora del Feroz a la mejor película, se rodó en el piso que comparten su director y su protagonista

Foto: Rodrigo Sorogoyen, Aura Garrida y Javier Pereira (E. Villarino)
Rodrigo Sorogoyen, Aura Garrida y Javier Pereira (E. Villarino)

Algo tiene la madrileña calle Montera que no hay manera de hacerla entrar por el aro. Pese a estar en plena Gran Vía, haber pasado por varios lavados de cara y albergar varias cadenas comerciales, Montera se resiste a adoptar el aspecto uniforme de otras céntricas vías europeas. Ahí siguen las putas, los vendedores de oro, la gene rara y los castizos. Por si todo esto no fuera suficiente, uno de los pisos de Montera se ha convertido ahora en el plató revelación del cine español en 2013. Como lo oyen.

Uno entra en uno de esos típicos edificios de Montera que albergan pequeñas oficinas (cooperativas, abogados, centros de medicina oriental), sube hasta la quinta planta y se encuentra con un piso habitado. La casa donde viven dos amigos: Rodrigo Sorogoyen y Javier Pereira. La misma casa donde Sorogoyen y Pereira rodaron en 13 días Stockholm, nominada a tres premios Goya: director revelación (Sorogoyen), actor revelación (Pereira) y actriz (Aura Garrido). Stockholm ya dio la sorpresa en los Feroz hace unos días al llevarse el galardón a mejor película del año.

Sorogoyen (Madrid, 1981), Pereira (Madrid, 1981) y Garrido (Madrid, 1981), madrileños nacidos en los años ochenta, reciben a El Confidencial en el lugar del crimen y explican las claves de este hito del cine low cost español: la película costó 60.000 euros, aportados por familiares, amigos y afines vía crowfunding (hasta 250 aportaciones económicas). Bienvenidos al loco mundo de la subvención cero y el sálvese quien pueda.

Sorogoyen, Pereira y Garrido en el cuarto de baño (Enrique Villarino)
Sorogoyen, Pereira y Garrido en el cuarto de baño (Enrique Villarino)

¿Cuándo tomasteis la decisión de rodar en casa? ¿Antes o después de escribir el guion?

Rodrigo Sorogoyen: Después, mucho después, ante la falta de dinero.

¿Adaptó el guion para que encajara mejor en los espacios de su casa?

R. S: En realidad no. Tengo tan poca imaginación que cuando imagino una casa imagino la mía. Si hubiéramos conseguido dinero y rodado en otra casa, hubiera tenido que ajustar el texto, pero como al final nos vimos obligados a rodar aquí, el guion estaba cuadrado.

¿La preproducción también la hicisteis aquí?

R. S: Sí, todo, y ahora las entrevistas.

O sea que llevan varios años sin salir de la casa...

R. S: Más o menos (risas).

La película tenía que rodarse en 12 días o os pasabais de presupuesto. ¿Demasiada presión?

R. S: Planificamos un rodaje de 12 días, pero al final fueron 13 porque un día fallamos: llovía mucho en un exterior noche y tuvimos que posponer el rodaje. Pero no teníamos margen para más. A ver, si hubiera pasado alguna catástrofe, quiero pensar que podíamos haber rodado un día más, pero estábamos un poco acojonados en ese sentido. No hubo más atascos más allá del de la escena de la calle Desengaño. 

Javier Pereira: Ese día no podíamos ni hablar. Íbamos andando y tiritando por Desengaño a las 5 de la mañana. En esas condiciones era imposible rodar un plano secuencia tan largo y en el que no parábamos de hablar.

R. S: Era abril... y cayó agua nieve.  El abril más frío de mi vida.

Entrevista a tres (Enrique Villarino)
Entrevista a tres (Enrique Villarino)

¿Fue complicado para los actores tener que rodar casi todo a la primera?

Tener poco tiempo para rodar nos favorecióAura Garrido: Echando la vista atrás, creo que me favoreció. Tener poco tiempo no es exactamente algo positivo: se supone que si puedes repetir tomas acabarás haciendo las cosas mejor. Pero me ayudó a ponerme las pilas y a estar muy centrada en lo que tenía que hacer. Ensayamos muy fuerte para ir al rodaje con el máximo trabajo hecho. Fuimos muy concienciados. No había lugar para neuras e inseguridades: tenías que hacerlo y ya está. La falta de tiempo y dinero obliga a concretar e ir al grano.

J. P: Eso es. En una película normal, si la cagas, te juegas un minuto de metraje. Aquí nos jugábamos diez minutos de metraje cada vez que íbamos a rodar. Eran planos secuencias largos en los que nos jugábamos muchísimo. Estábamos muy concentrados porque no podíamos fallar. No nos podíamos permitir un día malo. Nadie quiere ver diez minutos malos en pantalla.

Las extrañas ventajas de la precariedad...

R. S: A mí me pasó con la planificación. Estás tan acostumbrado a andar por tu casa que no hubo dudas a la hora de colocar la cámara. 

¿Intentaron conseguir financiación convencional o fue una película low cost desde el principio?

No teníamos ninguna esperanza de encontrar financiación oficialR. S: Lo intentamos muy tímidamente, pero no teníamos ninguna esperanza, y no lo digo en tono quejoso. Llamamos a un par de productoras, pero con poca fe.

J. P: No lo movimos casi nada. Creo que la película surgió ya como un proyecto que debíamos levantar nosotros. Veníamos de intentar levantar otro proyecto en plena crisis, con las productoras cortando los grifos, así que Stockholm nació casi para ser esto. Pensábamos que podíamos con ello: una película con dos actores y pocas localizaciones. Un filme para tirarse a la piscina.

Entrevista a tres (E.Villarino)
Entrevista a tres (E.Villarino)

¿Qué carga extra emocional tiene echarse toda la película sobre las espaldas?

J. P: Cinco veces más de trabajo por lo menos.

Te sientes muy bien cuando no tienes jefesR. S: Sí, trabajo muchísimo, pero también mucha sensación de libertad. Aquello de no tener jefes. Lo he vivido muy bien, a lo mejor porque tengo una memoria selectiva y me olvido rápidamente de lo malo, pero no creo que haya sido duro para nada.  Trabajar con amigos, trabajar bien y hacer la película que queríamos. Sí, hemos tardado mucho tiempo en hacer la película, pero haciendo lo que nos gusta. Lo asocio al placer. Carga emocional mucha, eso sí, pero como ha salido todo bien.

¿Qué tal han salido parados a nivel económico?

R. S: Forrados (risas).

¿Han recuperado algo del dinero?

Espero que recuperemos algo de dinero para poder pagar algo a los trabajadores R. S: No, aunque es cierto que pocas películas recuperan dinero tras pasar por las salas de cine. El dinero llega cuando vendes el filme al extranjero y a las televisiones, cosa que aún no hemos hecho, aunque espero que ocurra pronto. Espero que recuperemos algo para poder pagar algo a los que trabajamos en la película.

¿Qué tal han recibido las nominaciones vuestras familias? ¿Han valido para que os tomen en serio tras años trabajando en algo con poca pinta de dar dineronbsp;

J. P: Todos han invertido en la película. Si quieren volver a ver su dinero... tendrán que confiar en nosotros (risas).

¿Qué pasará en los Goya?

R. S: Creo que va a ganar La herida.

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