El compositor Marcelo Zarvos, responsable de la música de la película de Netflix Las guerreras k-pop, ha desvelado detalles clave sobre el proceso creativo de una de las secuencias más intensas del filme, destacando la influencia del cine de acción y el papel central de la música en la narrativa.
El músico, que ya había trabajado en títulos como The Equalizer 3 o Sobran las palabras, afrontó en esta producción su primer largometraje animado tras más de cien proyectos. Según explicó en una entrevista con What’s On Netflix, el enfoque musical de la película partió de una idea clara: "La superpotencia es la música".
En este sentido, la banda sonora no solo acompaña la historia de Rumi, Mira y Zoey, protagonistas del relato, sino que actúa como motor narrativo en una obra que combina acción, fantasía y cultura pop coreana.
Durante la composición de escenas clave como Bathhouse Fight, Zarvos buscó una energía que conectara con el espectador desde lo visual y lo sonoro. "Pensaba en un pequeño guiño a Kill Bill y en esa sensación de coreografía violenta que casi parece una danza", explicó.
A partir de una base de rock, el compositor fue elevando la intensidad con percusión y capas electrónicas hasta alcanzar un clímax de acción desbordante. Esta mezcla de estilos responde, según sus palabras, a la necesidad de "ir siempre un paso más allá" en una secuencia donde la música debía amplificar el ritmo y la tensión.
El proyecto, dirigido por Maggie Kang y Chris Appelhans y reconocido en los Premios Oscar como Mejor película de animación, supuso además un reto técnico y creativo. Zarvos trabajó con un margen de apenas seis semanas y construyó la banda sonora en dos fases: primero sin canciones y después integrando temas como Golden de forma estratégica.
"Nunca había trabajado en un musical ni en animación, así que fue una experiencia doblemente nueva", afirmó. Para el compositor, la clave estuvo en encontrar un equilibrio entre la dimensión épica de la historia y los momentos íntimos de los personajes, utilizando desde grandes orquestaciones hasta instrumentos solistas como el violonchelo para reflejar conflictos emocionales.
El componente musical de la obra ha sido uno de los elementos clave que han llevado a Las guerreras k-pop a convertirse en la película más vista de la popular plataforma de vídeo bajo demanda (VOD). La cinta lleva 42 semanas posicionada entre las 10 películas más vistas en Netflix a nivel global.
El compositor Marcelo Zarvos, responsable de la música de la película de Netflix Las guerreras k-pop, ha desvelado detalles clave sobre el proceso creativo de una de las secuencias más intensas del filme, destacando la influencia del cine de acción y el papel central de la música en la narrativa.