Ganó 4 Oscars y acaba de llegar a Movistar+: la película que fue todo un éxito y hay que ver sí o sí una vez en la vida
Una de las películas más aclamadas de los últimos tiempos acaba de aterrizar en streaming y vuelve a recordar por qué marcó a los espectadores
- Es uno de los westerns más amados de la historia del cine, y está en Prime Video: con Marilyn Monroe
- Ganó el Oscar a la Mejor película y está en HBO Max: el rescate diplomático de Ben Affleck en Irán
Hay películas que no solo triunfan en taquilla o en las galas de premios, sino que se quedan para siempre en la memoria del espectador. Son producciones que, con el paso de los años, siguen creciendo y encontrando nuevos públicos. Eso es lo que ha ocurrido ahora con uno de los grandes títulos del cine reciente, que acaba de incorporarse al catálogo de Movistar+. Una oportunidad perfecta para volver a ver —o descubrir por primera vez— una historia distinta, delicada y muy emocional.
Su llegada a la plataforma coincide con un momento en el que el cine fantástico vuelve a reivindicarse como un género capaz de emocionar y reflexionar más allá del espectáculo. Se trata de una película que conquistó a la crítica, al público y a la Academia de Hollywood con una propuesta tan arriesgada como personal. Nada más y nada menos que La forma del agua.
Estrenada en 2017 y dirigida por Guillermo del Toro, la película supuso la consagración definitiva del cineasta mexicano en la industria estadounidense. Ambientada en plena Guerra Fría, la historia se sitúa en un laboratorio gubernamental donde trabaja Elisa, una mujer muda que lleva una vida solitaria y rutinaria. Todo cambia cuando entra en contacto con una criatura anfibia retenida en secreto por el Ejército, dando lugar a una relación tan improbable como profundamente humana.
Uno de los grandes aciertos del filme es su mirada. Del Toro huye del enfoque clásico del “monstruo” como amenaza y construye un relato donde la verdadera violencia y crueldad nacen del poder y del miedo a lo diferente. La criatura, interpretada por Doug Jones bajo un complejo traje de maquillaje, se convierte en el personaje más empático de la historia, mientras que los antagonistas son tan reconocibles como inquietantemente reales.
La película fue la gran triunfadora de los Oscar, donde obtuvo cuatro estatuillas de trece nominaciones: mejor película, mejor director, mejor diseño de producción y mejor banda sonora original. Un logro especialmente significativo si se tiene en cuenta que se trata de una historia de fantasía romántica, un género que rara vez había sido reconocido con el máximo galardón de la Academia.
Más allá de los premios, La forma del agua destaca por su apartado visual. El uso del color —con verdes y azules dominando cada plano— refuerza la presencia constante del agua como símbolo de vida, transformación y libertad. El diseño de producción crea un universo reconocible y al mismo tiempo onírico, donde cada detalle parece cuidadosamente pensado para acompañar el estado emocional de los personajes.
El reparto es otro de los pilares del éxito. Sally Hawkins ofrece una interpretación memorable sin necesidad de palabras, apoyándose en la expresión corporal y en pequeños gestos que transmiten ternura, deseo y vulnerabilidad. Junto a ella brillan Octavia Spencer, Richard Jenkins y Michael Shannon, este último en uno de los papeles más incómodos y recordados de su carrera.
También es imposible pasar por alto la música de Alexandre Desplat, que funciona casi como un susurro constante, envolviendo la narración con una melodía melancólica y elegante. Ahora, con su llegada a Movistar+, esta historia vuelve a estar al alcance de todos. Una película que habla de amor, de diferencia y de la necesidad de conectar con el otro. De esas que no pasan de moda y que, vista hoy, sigue teniendo tanto que decir como el día de su estreno.
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Hay películas que no solo triunfan en taquilla o en las galas de premios, sino que se quedan para siempre en la memoria del espectador. Son producciones que, con el paso de los años, siguen creciendo y encontrando nuevos públicos. Eso es lo que ha ocurrido ahora con uno de los grandes títulos del cine reciente, que acaba de incorporarse al catálogo de Movistar+. Una oportunidad perfecta para volver a ver —o descubrir por primera vez— una historia distinta, delicada y muy emocional.