El actor británico Tom Hiddleston ha explicado en varias ocasiones que su forma de entender a Loki, uno de los personajes más complejos del Universo Marvel, no nació únicamente del guion o de la mitología nórdica, sino de una referencia cinematográfica muy concreta. El intérprete ha señalado recientemente que una película dirigida por Tim Burton marcó de manera decisiva su aproximación al villano, influyendo en su carisma, su libertad interpretativa y su manera de disfrutar del mal en pantalla.
Esa influencia fue Batman (1989), el largometraje con el que el cineasta de Burbank redefinió el cine de superhéroes, y en el que Jack Nicholson dio vida a un Joker tan inquietante como magnético. Hiddleston confesó en el pódcast Happy Sad Confused que, sin haber visto esa película, probablemente nunca habría interpretado a Loki.
Según explicó, el impacto que tuvo Nicholson en su imaginación fue determinante para entender que un villano podía ser consciente de su rol y, aun así, disfrutarlo con inteligencia, encanto y una energía desbordante. El actor recordó que, al preparar su debut como Loki en la primera película de Thor, llevó de forma consciente esa referencia en su cabeza. No se trataba de imitar al Joker, sino de captar su espíritu: un antagonista carismático, inventivo y libre, capaz de dominar cada escena.
La filmografía de la infancia
En una entrevista concedida a Entertainment Weekly en 2013, Hiddleston ya había reconocido que su trabajo se apoyaba en “los villanos que amé de niño”, citando de forma expresa a Nicholson en Batman, junto a Alan Rickman en La jungla de cristal y James Mason en Con la muerte en los talones. Todos ellos compartían, a su juicio, una cualidad esencial: disfrutaban intensamente de ser villanos.
Durante el rodaje de Thor, esa inspiración se tradujo en un método de trabajo muy concreto junto al director Kenneth Branagh. Hiddleston explicó que grababan distintas versiones de una misma escena, explorando matices interpretativos asociados a diferentes referentes, entre ellos una toma inspirada en Jack Nicholson, donde el objetivo era “ser el que más se divertía en la habitación”.
Esa variedad de matices permitió construir un Loki poliédrico, algo que ha acompañado al personaje durante más de 15 años en cine y televisión. Tras su última aparición al final de la segunda temporada de Loki, convertido en el Dios del Tiempo, Hiddleston prepara ahora su regreso al MCU en Vengadores: Doomsday, cerrando así un arco que empezó, curiosamente, con la nostalgia de una película de los noventa.
El actor británico Tom Hiddleston ha explicado en varias ocasiones que su forma de entender a Loki, uno de los personajes más complejos del Universo Marvel, no nació únicamente del guion o de la mitología nórdica, sino de una referencia cinematográfica muy concreta. El intérprete ha señalado recientemente que una película dirigida por Tim Burton marcó de manera decisiva su aproximación al villano, influyendo en su carisma, su libertad interpretativa y su manera de disfrutar del mal en pantalla.