Es un 'remake' de una película de los 80 y acaba de llegar a Netflix: para amantes de la mitología griega
Obtuvo una recaudación mundial cercana a los 500 millones de dólares, lo que la convirtió en uno de los títulos más taquilleros de 2010, y propició una secuela
Liam Neeson, en la película de Louis Leterrier. (Warner Bros.)
Una superproducción de fantasía épica acaba de incorporarse al catálogo de la plataforma de streaming Netflix, para deleite de los aficionados al cine de aventuras y la mitología griega. Dioses enfrentados, héroes trágicos y monstruos legendarios articulan un espectáculo visual de acción y referencias clásicas, con un reparto internacional de primer nivel.
Se trata de Furia de titanes, una película estrenada en 2010 que funciona como remake de un largometraje de 1981, y que toma como base, de forma muy libre, el mito griego de Perseo. Dirigida por Louis Leterrier y producida por Warner Bros. y Metro-Goldwyn-Mayer, la cinta fue concebida como una reinterpretación más oscura y espectacular del original, adaptada a los códigos del cine de acción contemporáneo.
La trama sitúa al espectador en un mundo donde los dioses del Olimpo dependen de la adoración humana para mantener su poder. En ese contexto surge Perseo, un semidiós interpretado por Sam Worthington, hijo de Zeus y de una mortal, que se ve arrastrado a un conflicto entre hombres y divinidades.
Su viaje le enfrenta a figuras emblemáticas de la mitología como Hades, Medusa o el Kraken, en una sucesión de pruebas que combinan épica clásica y ritmo moderno. El reparto incluye nombres destacados como Liam Neeson, Ralph Fiennes, Gemma Arterton, Mads Mikkelsen o Alexa Davalos, que dan cuerpo a dioses, guerreros y personajes clave del relato.
Desde el punto de vista industrial, la película fue un notable éxito comercial, con una recaudación mundial cercana a los 500 millones de dólares, lo que la convirtió en uno de los títulos más taquilleros de 2010, y propició una secuela, Ira de titanes, estrenada en 2012. Su recepción crítica fue desigual: mientras algunos valoraron su escala épica, el diseño visual y el tono de aventura sin complejos, otros señalaron debilidades en el guion y en la conversión a 3D realizada tras el rodaje.
Sam Worthington, protagonista de 'Furia de titanes'. (Warner Bros.)
Aun así, la cinta se consolidó como un referente del cine fantástico de gran presupuesto de su época y como una puerta de entrada accesible a la mitología griega para el gran público. La llegada de Furia de titanes a Netflix permite revisitar un título clave del cine de acción y fantasía de principios de la década de 2010, con grandes escenarios, criaturas legendarias y conflictos que remiten directamente a los mitos fundacionales de la cultura clásica.
Una superproducción de fantasía épica acaba de incorporarse al catálogo de la plataforma de streaming Netflix, para deleite de los aficionados al cine de aventuras y la mitología griega. Dioses enfrentados, héroes trágicos y monstruos legendarios articulan un espectáculo visual de acción y referencias clásicas, con un reparto internacional de primer nivel.