Arrasó con 10 Goyas y acaba de llegar a Netflix: la película española que fue un éxito y hay que ver sí o sí alguna vez
Las plataformas siguen rescatando joyas del cine español y ahora es Netflix quien recupera una de las propuestas más originales y arriesgadas de la última década
El fenómeno se repite cada cierto tiempo. Una película española que triunfó en su estreno vuelve a ponerse de moda años después gracias a su llegada a plataformas como Netflix. Lo vimos con clásicos recientes que, tras un silencio relativo en cartelera, han encontrado en el streaming una segunda vida, nuevos espectadores y miles de comentarios en redes que celebran su regreso. Ese efecto redescubrimiento acaba de producirse de nuevo con una cinta que deslumbró a crítica y público en su momento y que, más de una década después, vuelve a brillar con fuerza.
Se trata de Blancanieves, la aclamada obra de Pablo Berger que marcó un antes y un después en el cine español contemporáneo. Su aterrizaje en Netflix ha reactivado el interés por una propuesta valiente, hermosa y profundamente singular: una adaptación del cuento clásico convertida en homenaje al cine mudo, al folclore español y al imaginario taurino de los años 20.
(Fuente: Netflix)
Su éxito no fue pequeño. La película arrasó en los Premios Goya, llevándose nada menos que 10 galardones, incluido el de Mejor Película. Para muchos, aquel fue uno de los momentos más sorprendentes e inspiradores del cine español reciente: una obra rodada en blanco y negro, sin diálogos y con una estética expresionista logró conquistar al gran público en tiempos dominados por los blockbusters y los efectos digitales. Hoy, su llegada a Netflix vuelve a confirmar que las historias bien contadas no tienen fecha de caducidad.
La cinta presenta una versión muy distinta del cuento de los hermanos Grimm. Aquí, la protagonista es Carmen, hija de un torero legendario cuya vida se ve marcada por la tragedia y por la presencia de una madrastra que firma una de las villanías más memorables del cine patrio.
Maribel Verdú ofrece una interpretación intensísima, convertida en una figura tan magnética como cruel, capaz de llenar la pantalla con apenas una mirada. Su trabajo fue uno de los más celebrados de la película, junto al de Ángela Molina, Daniel Giménez Cacho y una joven Macarena García, que obtuvo el Goya a Mejor Actriz Revelación.
Lo que más sorprende a quienes la descubren por primera vez es su estética. Berger construyó un universo visual inspirado en los clásicos del cine mudo europeo, el expresionismo alemán y la iconografía de la España negra. La decisión de rodarla así no fue un capricho tardío: el director llevaba años soñando con este proyecto, mucho antes de que filmes como The Artist pusieran de moda el blanco y negro. La música de Alfonso de Vilallonga se convierte en la voz emocional de la película, hilando cada escena con un uso exquisito del flamenco y la copla.
La propuesta también destaca por su reinterpretación de elementos icónicos del cuento. Los “siete enanitos” se transforman en siete toreros de espectáculo ambulante, cada uno con personalidad propia y un punto de ternura y humor que contrasta con la oscuridad del relato.
La película se mueve entre plazas de toros, circos ambulantes y casas señoriales, con localizaciones en Sevilla, Extremadura, Barcelona y estudios de Terrassa que contribuyen a esa atmósfera entre lo real y lo onírico.
Otro elemento que ha generado fascinación entre los espectadores es su final, mucho más cercano a los relatos originales —duros, simbólicos y sin concesiones— que a las versiones edulcoradas de Hollywood. Esa apuesta narrativa, arriesgada y rotunda, consolidó la película como un filme de autor que, aun así, logró conmover a miles de espectadores.
Si aún no la has visto, estás ante una de las rarezas más brillantes del cine español reciente. Una obra que combina tradición, modernidad y un talento desbordante, y que demuestra que todavía quedan historias capaces de emocionar sin pronunciar una sola palabra. Ahora que Blancanieves ha vuelto a nuestras pantallas, es el momento perfecto para dejarse hipnotizar por su magia oscura.
El fenómeno se repite cada cierto tiempo. Una película española que triunfó en su estreno vuelve a ponerse de moda años después gracias a su llegada a plataformas como Netflix. Lo vimos con clásicos recientes que, tras un silencio relativo en cartelera, han encontrado en el streaming una segunda vida, nuevos espectadores y miles de comentarios en redes que celebran su regreso. Ese efecto redescubrimiento acaba de producirse de nuevo con una cinta que deslumbró a crítica y público en su momento y que, más de una década después, vuelve a brillar con fuerza.