Disponible en la plataforma de vídeo bajo demanda (VOD) Prime Video, esta joya del cine de ciencia ficción plantea una historia solitaria sobre la soledad y la identidad, ambientada en la superficie lunar. Con un único protagonista atrapado en una base espacial, la película propone una reflexión sobre la memoria y lo que significa realmente ser humano.
Moon, dirigida por Duncan Jones, hijo de David Bowie, y protagonizada por Sam Rockwell, fue la gran sorpresa del año 2009 y se alzó con el BAFTA al Mejor debut. La cinta, rodada con un presupuesto modesto y una puesta en escena minimalista, entremezcla la tensión psicológica con el drama existencial y una atmósfera de aislamiento absoluto que la convierten en una experiencia tan inquietante como emocional.
El argumento sigue a Sam Bell, un trabajador que lleva tres años en la cara oculta de la Luna supervisando la extracción de helio-3, fuente de energía destinada a resolver la crisis energética en la Tierra. A pocos días de volver a casa, empieza a sufrir alucinaciones y descubre algo que cambia por completo su comprensión de la realidad.
La Inteligencia Artificial GERTY, a la que da voz Kevin Spacey en la versión original, se convierte en su única compañía, en una relación que remite inevitablemente a 2001: Una odisea del espacio.
El actor Sam Rockwell en 'Moon'. (Prime Video)
La de Jones es una de esas películas que se quedan grabadas por su capacidad para emocionar sin necesidad de efectos grandilocuentes. Su tono sobrio, la interpretación sobresaliente de Rockwell y un temple preciso la consolidaron como una obra de culto del siglo XXI. Moon también fue ganadora del Premio Hugo y del galardón a Mejor película en el Festival de Sitges, y sigue siendo una de las mejores exploraciones cinematográficas sobre el aislamiento, la ética científica y la identidad personal.
Disponible en la plataforma de vídeo bajo demanda (VOD) Prime Video, esta joya del cine de ciencia ficción plantea una historia solitaria sobre la soledad y la identidad, ambientada en la superficie lunar. Con un único protagonista atrapado en una base espacial, la película propone una reflexión sobre la memoria y lo que significa realmente ser humano.