'Donde caben dos': ¿la revolución sexual del cine español?
  1. Cultura
  2. Cine
ESTRENOS DE CINE

'Donde caben dos': ¿la revolución sexual del cine español?

El director Paco Caballero propone una comedia coral de desinhibición erótica para este verano de cuasi desconfinamiento

placeholder Foto: Paco Caballero dirige la comedia erótica 'Donde caben dos'. (Filmax)
Paco Caballero dirige la comedia erótica 'Donde caben dos'. (Filmax)

Como comedia sexual para una noche de verano se puede definir el segundo largometraje como director de Paco Caballero tras 'Perdiendo el este' (2019) y después de firmar un buen puñado de episodios de dos de las series de comedia de más éxito de TV3, 'Cites' y 'Benvinguts a la família'. Algo de la primera serie, adaptación del exitoso formato británico 'Dates', queda en 'Donde caben dos', comedia coral de historias cruzadas en torno a las intrigas sexuales de una serie de personajes que convergen a lo largo de una noche, la mayoría en torno a un club de intercambio de parejas.

Ana Milán ejerce de anfitriona y nos da la bienvenida a esta fiesta que convoca, además, a un plantel muy nutrido de intérpretes del cine español. Tenemos a Clara (Ana Castillo), que invita a su primo del pueblo, Pablo (Miki Esparbé), a dormir en su casa cuando él tiene que pasar unos días en Barcelona por trabajo. Pero Pablo ya no parece ese chico siempre dispuesto a apurar la diversión nocturna hasta la última gota que recordaba Clara. Ella intentará reencontrar al Pablo que conocía... La trama que protagonizan Alba (María León) y Liana (Aixa Villagrán) se inspira, por un lado, en un clásico moderno de la comedia de los noventa, 'Airbag', de Juanma Bajo Ulloa, a la hora de presentar a una novia que ha perdido el anillo de compromiso durante su despedida de soltera; y por el otro, en 'Resacón en Las Vegas', por el hecho de que las amigas son incapaces de recordar qué hicieron durante esa noche loca (incluso Villagrán adopta por momentos un registro parecido al de Zach Galifianakis). Jaime (Raúl Arévalo) y Belén (Melina Matthews) forman una pareja que espera que un intercambio anime su aburrida vida sexual, aunque ella se muestra mucho más predispuesta al tema que él.

Tráiler de 'Donde caben dos'

Raúl (Álvaro Cervantes) intenta consolarse de una soledad no deseada en el anonimato de un 'glory hole', pero el chico que encuentra al otro lado, Víctor (Ricardo Gómez), resulta mucho más conversador y entrometido de lo que esperaba. A todos estos personajes se les unen otros secundarios, como la pareja de habituales del lugar que forman Silvia (Melani Olivares) y Sergio (Adrià Collado), el camarero al que da vida Carlos Cuevas o la anfitriona ya citada, Ana Milán. En la única historia que tiene lugar fuera del club (excepto por una conexión laboral que comenta uno de los personajes), dos parejas de amigos, las que forman Alberto (Ernesto Alterio) y Claudia (Pilar Castro), y Paco (Luis Callejo) y Marta (María Morales), quedan para cenar juntos. Ellas no saben que ellos se han conjurado para acabar la noche también con un intercambio de cónyuges. Pero las cosas no saldrán tal y como habían planeado...

placeholder Anna Castillo, en un momento de 'Donde caben dos'. (Filmax)
Anna Castillo, en un momento de 'Donde caben dos'. (Filmax)

'Donde caben dos' entronca con una tradición de comedia española muy habitual sobre todo en los setenta y los ochenta que reivindicaba la libertad sexual como un elemento clave y a la vez normalizado de las relaciones no solo de pareja. Aunque el cartel del filme remita inevitablemente al de 'Nymphomaniac' (2013), esa exploración de la espiritualidad a través del sexo estrenada en dos partes que llevó a cabo el danés Lars von Trier, la película de Caballero arriesga menos en su representación de la sexualidad y al mismo tiempo apuesta por una experiencia del sexo mucho más placentera, cómica y libre de trascendencia.

Como en toda comedia coral, algunas tramas funcionan mejor que otras. Sin duda, la más convincente y la que presenta el engranaje de comedia sexual mejor engrasado es justo la única que tiene lugar totalmente fuera del club. En otros casos, el modelo de comedia televisiva pesa demasiado en lo que a la sobreabundancia de diálogos se refiere. Algo muy evidente, por ejemplo, en la historia en torno al 'glory hole', en la que parece darse por descontado que un encuentro sexual sin charla inacabable resulta demasiado frío e inhumano.

placeholder Otra secuencia de 'Donde caben dos'. (Filmax)
Otra secuencia de 'Donde caben dos'. (Filmax)

De acuerdo que la película no pretende situarse en la estela vanguardista de 'Un chant d'amour' (1950), de Jean Genet, por citar a la gran pionera del cine gay con amantes separados y a la vez unidos por una pared y un pequeño orificio. Pero en una propuesta que reivindica la desinhibición sexual se agradecería que el planteamiento de una sexualidad satisfactoria no estuviera en todo momento ligado a que el final feliz de quienes follan sin conocerse ni verse es que también acaben como novios. Resulta interesante en este sentido el papel que juega en un filme de vocación 'mainstream' el intercambio de parejas. Se confirma como el modelo consensuado de una concepción liberal de la sexualidad que sin embargo no desafía la idea de pareja como formato definitivo de las relaciones sexoafectivas. Como queda claro en la trama, el 'swinging' permite cierta variedad en la práctica sexual sin renunciar al espacio seguro que todavía representa la monogamia afectiva en nuestra sociedad.

Aunque Ana Milán está estupenda y de lo más convincente como gran dama que acoge esta fiesta del sexo, el discurso final de su personaje desde la voz en 'off' resulta en exceso farragoso y aleccionador, sobre todo teniendo en cuenta que nos encontramos en plena orgía... Pero se agradece el tono celebratorio de 'Donde caben dos', una película que parece justo pensada para recoger las ansias de liberación y goce tras tantos meses de confinamiento a través de un orgasmo colectivo. Quizá no represente esa revolución sexual que canta La Casa Azul en la secuencia culminante, pero sí que es una divertida invitación a una juerga erótica conjunta y desprejuiciada.

Foto: Dwayne Johnson y Emily Blunt, en un momento de 'Jungle Cruise'. (Disney)
Foto: Fotograma de la última película de Shyamalan. (Universal)
Críticas de cine Cartelera y estrenos de cine Cine
El redactor recomienda