ESTRENOS DE CINE

'Sonic': una pésima adaptación del popular videojuego de Sega sin gracia ni vida

Jim Carrey, con sus espasmos y sus inflexiones de voz, es el único que intenta darle cuerpo a esta adaptación que ha tenido que ser rediseñada y remontada

Foto: James Marsden se pregunta qué hace en 'Sonic'. (Paramount)
James Marsden se pregunta qué hace en 'Sonic'. (Paramount)

Quienes no estén familiarizados con los videojuegos que lo vieron nacer y crecer probablemente desconozcan que el erizo Sonic fue el héroe de una franquicia de la compañía Sega muy lucrativa en la década los 90. Dado que en realidad el personaje no hacía más que avanzar en línea recta y a velocidad supersónica a través de bosques, fábricas y casinos, la única opción viable para cualquiera que decidiera adaptar su universo a la gran pantalla era tomarse grandes libertades.

A pesar de esa obviedad, el primer tráiler de 'Sonic' provocó la furia de internet cuando vio la luz el pasado mes de mayo. Los 'fans' consideraron que el diseño del bicho se alejaba demasiado del original; sus piernas eran excesivamente largas, la cara muy estrecha, los dientes demasiado visibles. La reacción fue tan negativa que el director Jeff Fowler decidió tomar nota y efectuar las correcciones pertinentes. Como consecuencia, la versión del erizo que ahora llega a los cines resulta mucho menos desagradable. El problema es que da la sensación de que el tiempo adicional dedicado a su diseño ha causado la desatención hacia el guion, los diálogos, la puesta en escena, la dirección de actores y, en general, todo lo demás.

En ese sentido, quizá resulte ilustrativo que la nueva película carezca de la voluntad expansiva característica de tantos 'blockbusters' actuales; no trata de funcionar como historia de origen ni de construir un universo completo y, de hecho, pese a que Sonic es un extraterrestre procedente de un planeta distante, a lo largo del metraje tan solo vislumbramos otros mundos, y lo único que se nos cuenta del pasado de su protagonista es que huyó de su hogar al ser perseguido por otros residentes, temerosos de sus superpoderes.

Jim Carrey es el villano de 'Sonic'. (Paramount)
Jim Carrey es el villano de 'Sonic'. (Paramount)

La historia que transcurre a partir de esa premisa cabe en un Post-it: gracias a unos anillos que le permiten efectuar viajes interdimensionales, Sonic recala en la Tierra. Allí permanece oculto por su propia seguridad, y se siente muy solo; lo sabemos porque Fowler hace que su héroe nos haga saber una y otra vez sus sentimientos a través de interminables monólogos y narraciones en 'off'. Accidentalmente, la capacidad del puercoespín para producir energía con sus carreras llama la atención del Gobierno y el Pentágono se hace con los servicios de un contratista privado de drones, el Dr. Robotnik (Jim Carrey), que quizá tenga planes secretos de dominación mundial.

Tras una serie de complicaciones argumentales que no vale la pena detallar, Sonic une fuerzas con Tom Wachowski (James Marsden), un policía local ansioso por dejar de bajar gatos de los árboles para dedicarse a resolver crímenes reales. Para enfrentarse a la amenaza de Robotnik, en concreto, la pareja emprende un largo viaje por carretera. Sí, el erizo es capaz de recorrer miles de kilómetros en cuestión de segundos, pero para cumplir una misión en la que el tiempo es esencial opta por desplazarse en camioneta.

Sonic y James Marsden, en un particular 'road movie'. (Paramount)
Sonic y James Marsden, en un particular 'road movie'. (Paramount)

La química entre los dos viajeros es casi nula, probablemente porque el extraterrestre es bastante intragable; uno desearía que los espantosos dientes incluidos en su diseño original siguieran ahí, porque quizá eso desviaría la atención de sus horribles chistes. Tom parece tolerarlo a duras penas, y eso es más de lo que a buen seguro podrá decirse de muchos de los adultos que lleven a sus hijos al cine.

Hay más razones que explican por qué 'Sonic' ni siquiera está a la altura de lo (poquísimo) que uno espera de la típica versión cinematográfica de un videojuego. 'Pokémon: detective Pikachu' (2019) ya era una película pésima, pero al menos ofreció una estilización visual en sintonía con la de su modelo; aquí, en cambio, el tono cromático dominante es el gris, y los decorados son propios de 'sitcom'. Asimismo, las escenas en las que el héroe hace gala de su velocidad son sorprendentemente escasas. ¿Qué sentido tiene contar una historia sobre este personaje que no saca el máximo partido del atributo que lo hizo famoso? ¿Y qué necesidad tendrían sus fans de ir a verlo al cine en estas condiciones, si manejarlo a través de la consola es mucho más divertido? En ese sentido, en todo caso, no está de más recordar que la mayor parte de esos seguidores ya tiene edad para preocuparse de la protección anticonceptiva que suelen usar sus hijos.

Cartel de 'Sonic'.
Cartel de 'Sonic'.

Por lo que respecta a Carrey, se dio a conocer justo en la época de mayor apogeo del videojuego Sonic, y quizá haya sido incluido en el reparto para atraer a esa misma audiencia. Según lo esperable, en la piel del villano el actor es mucho más caricaturesco que el erizo mismo, y encadena expresiones faciales extremas, violentos espasmos corporales e inexplicables inflexiones vocales como si le fuera la vida en ello. Habrá quien considere su trabajo soportable y quien no, pero es innegable que casi logra dotar la película de cierta vida. Casi.

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