ESTRENOS DE CINE

'El escándalo': sexo a cambio de trabajo. Así cayó la trama de abusos de Fox News

El director de 'Trumbo', Jay Roach, recrea el auge y caida de Roger Ailes, creador de Fox News y mano derecha de la derecha 'alt right' estadounidense

Foto: Charlize Theron, Nicole Kidman y Margot Robbie, en 'El escándalo'. (EOne)
Charlize Theron, Nicole Kidman y Margot Robbie, en 'El escándalo'. (EOne)

El día que cayó Roger Ailes también se derrumbó una trama de abusos que había convertido en trámite habitual las mamadas a cambio de un puesto de trabajo en Fox News. Se derrumbó en teoría y de cara a la opinión pública, aunque es difícil que las viejas costumbres mueran. Uno de los magnates más poderosos de la televisión estadounidense, mano derecha de Rupert Murdoch, agitador de bajas artes de la política americana e ideólogo de Fox News, la herramienta propagandística favorita de la 'alt right', donde los hechos siempre son maleables, elásticos y reversibles.

La casualidad —o la impredecibilidad de los procesos de producción— ha hecho que este último año no haya sido el mejor para la memoria de Ailes, que murió en 2017, cuando han coincidido producciones sobre sus tejemanejes, su irascibilidad y sus casos encubiertos de abuso y acoso sexual. La primera, la serie 'La voz más alta', con Russell Crowe en la piel de un Ailes déspota y rijoso y poco escrupuloso con la verdad y el oficio periodístico. Por otro lado, 'El escándalo (Bombshell)', en el que un irreconocible John Lithgow interpreta a un Ailes igual de rijoso y poco escrupuloso con la verdad, pero que al menos no es el cretino irascible y apuñalable del personaje de Crowe. Ailes, allá donde esté, debería mostrarse agradecido a esta deferencia por parte del director Jay Roach.

"Para prosperar en la vida hay que mamar", dice 'El escándalo' que dijo Roger Ailes. No se sabe si él lo aplicaría en su carrera, pero lo que sí queda claro es que las felaciones metafóricas lo llevaron a ostentar un papel fundamental en el auge de la derecha nacionalpopulista en el Congreso. Basada en los testimonios de trabajadoras de Fox News, en las demandas interpuestas contra Ailes y en la hemeroteca, Roach, director de 'Trumbo: la lista negra de Hollywood', ofrece una 'TV movie' de gran presupuesto en la que tanto los hechos reales como las interpretaciones de Lithgow, Charlize Theron también en calidad de productora—, Nicole Kidman y Margot Robbie elevan este producto de sobremesa a un 'thriller' empresarial más solvente.

Margot Robbie es Kayla Pospisil en 'El escándalo'. (EOne)
Margot Robbie es Kayla Pospisil en 'El escándalo'. (EOne)

Fox News nació en 1996 de la mano de Ailes como una cadena con programación informativa 24 horas al día abiertamente favorable al Partido Republicano. Con programas de opinión defensores de los valores conservadores, Bill Clinton la definió como "la máquina de propaganda de la derecha". Ailes la manejaba como su propio cortijo, algo que a los hijos de Murdoch no les entusiasmaba, pero los números de la cadena empezaron a crecer y Fox News, a pesar de tener fama en el gremio de ser el vertedero de la profesión, se situó entre las emisoras con mayor audiencia. En parte gracias al periodismo mamporrero y polarizante marca de la casa. Y en parte gracias al alto porcentaje de 'exmisses' que presentan sus programas y por la corta longitud de los vestidos que llevan. Mejor dicho: que les obligan a llevar.

Ailes siente debilidad por las rubias que buscan su oportunidad para ser el rostro estrella de Fox News

Kayla Pospisil (Margot Robbie) es una periodista que aspira a pasar delante de las cámaras. Esforzada, encantadora y con el perfil de rubia californiana por el que Ailes siente debilidad, busca su oportunidad para convertirse en el rostro estrella de Fox News. Pero las dos reinas de la cadena son Megyn Relly (personaje real interpretado por Charlize Theron), una mujer dura de roer, crítica con el Gobierno Trump y de ideología feminista —una mezcla de 'rara avis' y grano en el culo dentro de Fox News—, y Gretchen Carlson (personaje real interpretado por Nicole Kidman), la Ana Rosa de la cadena de Murdoch, perfecta transmisora de los valores tradicionales y mucho más inquieta e indomable de lo que su actitud de 'Stepford wife' deja entrever.

Nicole Kidman es Gretchen Carlson en 'El escándalo'. (EOne)
Nicole Kidman es Gretchen Carlson en 'El escándalo'. (EOne)

Por un lado, 'El escándalo' trata lo terriblemente machista que es el medio televisivo en general y Fox News en particular, donde la edad se convierte en una sentencia de muerte y donde las presentadoras tienen que lidiar con el desprecio —y a veces el abuso— de algunos de los hombres en puestos directivos por encima de ellas. El del presidente Donald Trump también. El ambiente sexista en la cadena era algo que se consideraba natural y las trabajadoras tenían que aprender a sobrellevarlo y sortearlo para sobrevivir en ella. En una escena muy elocuente y con la que seguro que más de una espectadora se sentirá identificada, a una de las periodistas su jefe la felicita por la posibilidad de un ascenso y a la vez declara la atracción que siente por ella. En voz en 'off', la mujer reproduce sus pensamientos: la salida más fácil es hacerse la estúpida para que el declarado no se ofenda ante una negativa. Ante la insistencia, acaba rechazándolo abiertamente... Y el siguiente plano es el de la misma mujer metiendo sus enseres de oficina en una caja de cartón.

Roach sigue a las tres protagonistas en sus respectivas cruzadas contra el machismo sistémico. Hasta que el despido de una de ellas y su posterior denuncia por acoso sexual a Ailes destapan un sistema en el que muchos de los directivos de la cadena exigían favores sexuales a sus trabajadoras a cambio de mejorar o conservar su puesto de trabajo. Poco a poco y gracias a la unión de las trabajadoras, lideradas por Carlson y Kelly, el escándalo va tomando dimensiones incontrolables para la compañía, se filtra a los medios y obliga a Murdoch a destituir al fundador de su emisora de televisión. "Esto va a arruinar mi carrera", piensan la mayoría de las chicas antes de darse cuenta de que no están solas y de que no son ellas las que deben sentir vergüenza ni dimitir. Eso sí, parece que Ailes no siente remordimiento porque no piensa que haya hecho nada mal. "Era consensuado", repite una y otra vez.

Charlize Theron y John Lithgow, en 'El escándalo'. (EOne)
Charlize Theron y John Lithgow, en 'El escándalo'. (EOne)

La virtud de 'El escándalo' es que, además de apuntar hacia Ailes, Roach culpabiliza a un sistema abusivo en el que se instrumentaliza a la mujer como objeto sexual y a las que no entran en el juego o no son dóciles las castiga estancando sus carreras u obligándolas a volver al redil, como es el caso del personaje de Theron. Pero su principal defecto, además de repartir demasiado el protagonismo de las tres actrices —lo que evita una empatía más profunda— es su dispersión y su arritmia. También resulta interesante la ambigüedad moral de muchos personajes, bastante más poliédricos de lo que cabría esperar en una historia con un villano tan fácilmente identificable.

Cartel de 'El escándalo'.
Cartel de 'El escándalo'.

Torres más altas, como Ailes, han caído, viene a decir la película. Que la unidad de las mujeres víctimas, sobre todo las que tienen una posición más o menos de poder, es la herramienta para cambiar el sistema, aunque el sistema se resista a cambiar. Y que también existe una responsabilidad colectiva, no solo por parte de las mujeres sino por parte de cualquiera que sea testigo de los abusos sexuales y de poder. Porque no, no hay que mamar para prosperar, pero quien no llora no mama y quien no pelea no gana.

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